La demanda por visados H-2B es tal que, aunque en 2021 el gobierno federal aprobó un alza de 22,000 visas adicionales, para el 13 de agosto de 2021, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) anunció en su portal que ya tenía suficientes peticiones por parte de los patronos como para declarar que el cupo se había agotado.
La demanda por visados H-2B es tal que, aunque en 2021 el gobierno federal aprobó un alza de 22,000 visas adicionales, para el 13 de agosto de 2021, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) anunció en su portal que ya tenía suficientes peticiones por parte de los patronos como para declarar que el cupo se había agotado. (Teresa Canino Rivera /STAFF)

El Departamento de Seguridad Nacional federal (DHS, en inglés) añadió hoy, martes, a seis países cuyos ciudadanos podrán cualificar para el programa de visas H-2B de trabajo temporero, incluyendo a la República Dominicana, que podría agilizar la contratación de mano de obra para los proyectos de reconstrucción en Puerto Rico tras el paso del huracán María.

La agencia federal publicó, mediante comunicado, que junto con la República Dominican, también cualificarán para visas H-2A (visado temporero para trabajadores de la industria de la agricultura) y H-2B Bosnia y Herzegovina, la República de Chipre, Haití, la isla de Mauricio y Santa Lucía.

DHS removió, además, a Moldavia en cuanto a las visas H-2B; el país permanece como elegible para visados H-2A.

El programa de visas H-2B autoriza a patronos de los Estados Unidos a traer trabajadores temporeros no agrícolas e integrarlos a la fuerza laboral. Dentro de las razones para cualificar para este programa de visas están, por ejemplo, el que no haya suficientes trabajadores capacitados, dispuestos, disponibles y cualificados para realizar el trabajo temporal.

“En total, ciudadanos de 85 países serán elegibles para participar en el programa de visas H-2A, mientras que las personas de otros 86 países serán elegibles para el programa de visas H-2B”, resalta el comunicado de DHS.

La inclusión de la República Dominicana y Santa Lucía permitiría a empresas de construcción en Puerto Rico a cubrir el déficit en mano de obra que, supuestamente, aqueja a la isla, según denunció la Asociación de Constructores de Puerto Rico en una historia publicada en El Nuevo Día el 3 de noviembre de 2021.

Alfredo Martínez Álvarez delineó las trabas que enfrentan las empresas de construcción en la isla, dado el aumento en proyectos de construcción y reconstrucción, para obtener trabajadores, incluyendo las visas H-2B que calificó como el mayor obstáculo para rebasar.

“Ese visado H-2B tiene un límite de 66,000 para todo Estados Unidos. Estamos pidiendo que nos eximan de ese requisito, como hicieron con las Islas Mariana, que tienen visas que no van contra ese tope”, expuso el líder del gremio sobre la exención transitoria que también aplica al territorio de Guam.

“Nosotros nada más vamos a necesitar más de 66,000″, estimó Álvarez durante la entrevista. A esto agregó que en ese total compiten otros estados que también pasan por un proceso de reconstrucción, como Texas y Florida.

La demanda por visados H-2B es tal que, aunque en 2021 el gobierno federal aprobó un alza de 22,000 visas adicionales, para el 13 de agosto de 2021, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) anunció en su portal que ya tenía suficientes peticiones por parte de los patronos como para declarar que el cupo se había agotado. En esa misma comunicación informó que cualquier petición y pago de los costos por solicitud sería devuelta al peticionario.

Medios locales de la República Dominicana han levantado bandera sobre ofertas y anuncios que se están publicando para atraer a obreros de construcción interesados en venir a trabajar a Puerto Rico, a pesar de que los visados para ello están agotados y Dominicana no está en la lista de países elegibles desde 2017.

Por su parte, la comisionada residente en Washington, Jenniffer González Colón, aplaudió la inclusión de la República Dominicana en el programa de visados H-2B. González Colón cabildeó para que se incluyera al vecino país en el programa.

“El que la República Dominicana tenga acceso a este programa de visas beneficia tanto a nuestros hermanos dominicanos al proveerles con oportunidades de trabajo, así como a nuestra isla, para que podamos contar con mano de obra necesaria y agilizar los trabajos de reconstrucción. Hemos trabajado mano a mano con la parte federal, enviamos cartas desde julio a los Departamentos de Seguridad Nacional, Trabajo y Estado y ahora desde enero 2022 se podrán solicitar las visas a través de DHS”, resaltó González Colón mediante declaraciones escritas.

La comisionada envió el pasado julio una carta a los secretarios de DHS y del Departamento de Estado federal expresando la escasez laboral que líderes de varias industrias en Puerto Rico trajeron a su atención, incluyendo compañías directamente relacionadas a los esfuerzos de reconstrucción de la Isla. En la carta, a su vez, la comisionada destacó las ventajas mutuamente beneficiosa para la Isla vecina y Puerto Rico, al promover el desarrollo económico de ambas.

“Hago un llamado ahora a que las empresas en la Isla con necesidad de fuerza laboral se familiaricen con el programa de visas y cómo solicitar trabajadores bajo el programa H-2B para el próximo año en la página de DHS”, recalcó González Colón.

No obstante, el líder de la Unión Internacional de Trabajadores de la Construcción de Norte América (Liuna), Edison Severino, criticó el plan de contratar mano de obra extranjera para llevar a cabo las labores de reconstrucción en Puerto Rico.

Es una desfachatez que con $50,000 millones en fondos federales Puerto Rico sea reconstruido por braceros extranjeros”, recalcó Severino a este medio.

Severino informó que el gobernador Pedro Pierluisi tiene ante sí propuestas concretas de Liuna y otros gremios de la industria, para que los proyectos de reconstrucción e infraestructura con fondos federales tengan condiciones laborales dignas que atraigan de vuelta a boricuas diestros que laboran en estados como Texas y Florida, así como a los que trabajan en el mercado informal debido a la baja paga que se les ofrece.

La participación laboral es de 41% y no es accidente, porque aquí no vale la pena trabajar en el mercado formal. No se vive, hay que jugárselas”, expuso Severino.

“Deben darles la oportunidad de ganarse el pan con dignidad y haber tenido el orgullo de haber reconstruido a su país”.

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