Desde la izquierda, el economista Gustavo Vélez y el presidente de GUIA, Ricardo García. ([email protected])

La industria automotriz de Puerto Rico cerró el 2019 con más de 106,000 unidades nuevas vendidas, solo un 1.2% por debajo de la bonanza en ventas del 2018, marcando la primera vez en los últimos seis años que sostiene ventas anuales por encima de las 100,000 vehículos.

Ahora, si no hay más desastres naturales, la población se sostiene por encima de los 3 millones de habitantes y el gobierno federal acelera el desembolso de los fondos de recuperación, el Grupo Unido de Importadores de Autos (GUIA) predice que podría abrir la nueva década con ventas de 105,000 vehículos nuevos en el 2020.

“Creo que esa meta tenemos que ponérnosla nuevamente y retarnos como industria de ver cómo podemos echar el país para adelante haciendo lo mejor en nuestros negocios”, afirmó el economista Gustavo Vélez, quien analizó unas 180 variables económicas antes de establecer esta meta conservadora para la industria automotriz.

Entre los factores que Vélez cree que pueden ayudar a reforzar las ventas está el crecimiento agresivo de las cooperativas de ahorro y crédito en el segmento de préstamos de autos.

Las cooperativas han crecido desde el 2013 al 2018 de $455 millones a $804 millones, así que las cooperativas están bien agresivas en este mercado. Aunque sabemos que la banca se ha consolidado y hay unos retos ahí, lo importante es que hay financiamiento y el flujo de capital en préstamos ha seguido fluyendo”, añadió el economista, quien calculó el crecimiento cooperativas en el 77%.

Por su parte, el presidente de GUIA, Ricardo García, señaló que el crecimiento de casi 15 puntos porcentuales que ha experimentado el segmento de las SUVs en los últimos cinco años marcará el éxito de la industria automotriz.

En el 2014, el segmento de las SUVs representaba cerca del 31% del mercado, pero cerró el 2019 rayando el 48%, mientras que los sedanes, que entonces representaban el 60% del mercado, cayó al 39%.

“Eso presenta una tendencia clara en la industria de autos, no solamente en Puerto Rico, (ya) que es algo que está sucediendo alrededor del mundo. Muchos de las introducciones de productos (autos) nuevos, literalmente, es para poder cumplir con la demanda del mercado”, explicó García.

Este segmento, junto al de las pickups y vehículos comerciales, “por primera vez, en la industria de Puerto Rico, son el 60% del mercado. Así que ha habido una tendencia clara ha moverse a los vehículos comerciales y las SUVs”, añadió.

Sin embargo, este sector económico ha experimentado una contracción de casi el 25% en comparación con los 140,000 vehículos que llegó a vender en el 2005, por lo que ambos expertos reconocen que hay que redoblar los esfuerzos de venta.

“Puerto Rico no puede darse el lujo de perder otra década (de crecimiento económico)”, sentenció Vélez quien recalcó que la economía local sigue lidiando con los estragos de los huracanes del 2017, la inestabilidad política del verano del 2019, la ola migratoria que continua y ahora también los terremotos que abaten al suroeste de la isla.

En la medida en que los puertorriqueños vieron que la expectativa de crecimiento económico atada a la inyección multimillonaria de fondos federales no se materializó, “estamos viendo a ver expresiones migratorias negativas”, dijo el economista, quien recalcó que el nivel poblacional actual es similar al del 1980. “Sin población, podemos hacer todo lo queramos y la economía a crecer. Creo que tenemos que traer para atrás, al menos, 300,000 (habitantes) para volver al nivel que estábamos en el 2010.”

Adicionalmente, Vélez estimó cerca de $1,000 millones el impacto económico del terremoto de magnitud 6.4 y sus cientos de réplicas en el suroeste del país. Para la industria automotriz, esto ha puesto en riesgo más del 13% de sus ventas de autos nuevos y usados en la isla.

Esto le ha costado a la industria en ventas no realizadas cerca de $600 millones, número preliminar, en la región sur. Creemos que es un problema de corto plazo, pero no sabemos hasta dónde va a escalar”.

Por este y otros factores, Vélez informó que cualquier predicción de ventas también debe explorar el peor escenario.

En el caso de que los fondos federales no fluyan con mayor velocidad y la población caiga debajo de los 3 millones antes del fin de año, profundizando la recesión económica del país, la industria automotriz podría quedarse corta de las 98,000 unidades nuevas.


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