Con esta decisión, la Junta alegó que busca proteger el programa de cannabis medicinal y cumplir con todas las guías y disposiciones federales para evitar su intervención o el cierre del programa. (Archivo)

La directora de la Oficina de Cannabis Medicinal, la licenciada Denisse Maldonado, indicó hoy que la Junta Reglamentadora de Cannabis Medicinal jamás estará enfocada en generar “mayores trabas o trabas adicionales” a los pacientes de cannabis medicinal.

Explicó que la decisión de instruir a los dispensarios a retirar las máquinas de “ATM’s” fuera de los establecimientos fue precedida por un análisis ponderado de la legislación y regulaciones federales vigentes. “Fueron consultados expertos, y todos los miembros de la Junta, incluyendo la representante de los pacientes, quien participó del proceso”, indicó a través de declaraciones escritas.

Las expresiones de Maldonado surgen tras el rechazó público que presentaron los Miembros de la Industria de Cannabis Medicinal (MICaM) a la resolución 2020-01, emitida por la Junta Reglamentadora de Cannabis Medicinal, para prohibir a que los dispensarios de cannabis medicinal tengan cajeros automáticos en su interior.

Una de las razones ofrecidas por la directora de la Oficina de Cannabis Medicinal que pesó en la decisión es el hecho de que el gobierno federal todavía considera el cannabis como una sustancia controlada ilegal, sin ningún propósito médico avalado.

“El problema básico y principal del motivo por el cual los miembros de la Junta ordenan el retiro de las máquinas “ATM” fuera de los predios de los dispensarios de cannabis medicinal es que estas son auspiciadas por bancos que están registrados en el Banco de la Reserva Federal. Por lo tanto, cualquier máquina que esté en funcionamiento en un lugar donde se llevan a cabo actividades ilegales al amparo de las leyes federales, va en contra de los estatutos del Banco de la Reserva Federal, por ende, se considera lavado de dinero”, detalló Maldonado.

“El evitar el lavado de dinero es una de las ocho prioridades que se debe garantizar según las guías federales para poder mantener un programa estatal de cannabis medicinal”, añadió.

Con esta decisión, la Junta alegó que busca proteger el programa de cannabis medicinal y cumplir con todas las guías y disposiciones federales para evitar su intervención o el cierre del programa.