Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

 (horizontal-x3)
El inversionista Keith St. Clair muestra la vista que se aprecia desde el terreno en Cayey en el que desarrollará un complejo turístico y residencial. (Ramón Tonito Zayas)

Al cabo de media hora de vuelo sobre un paisaje salpicado de techos cubiertos con toldos azules y de árboles que luchan por reverdecer, el helicóptero aterriza en lo alto de una montaña de Cayey, en la que aún hay escombros de estructuras destrozadas hace más de cuatro meses por el huracán María.

De la aeronave baja Keith St. Clair, el inversionista británico que se mudó a Puerto Rico hace poco más de dos años y desde entonces ha iniciado el desarrollo de varios proyectos hoteleros y de tiempo compartido en la isla. Extiende sus brazos para mostrar el paisaje, en el que se aprecia una verde cadena de montañas, las cuales se vuelven cada vez más pequeñas hasta permitir que se aprecien la costa sur y las aguas del mar Caribe.

Es allí, en un predio de 22 acres a 2,500 pies de altura dominado por el silencio y por frescas temperaturas, que St. Clair planifica desarrollar un proyecto que combinará hotel y “timeshare” con residencias para la venta.

El desarrollo —que se encuentra en etapa de diseño, y que aún no tiene nombre pero llama Mountain Retreat—, contará con entre 30 y 40 cabañas de concreto prefabricado de una o dos habitaciones. Cada cabaña de lujo tendrá su propio jacuzzi y ventanales de cristal que permitirán apreciar el relajante paisaje.

Mientras recorre el terreno, describe lo que planifica edificar con una inversión de $15 millones. “En la parte de atrás del terreno estarán unas 12 residencias privadas, aunque podrían ser más”, cuenta el presidente de ESJ Collection. “Cada lugar del proyecto brindará una experiencia única gracias a este paisaje. Contará con un vestíbulo abierto que permitirá apreciar la vista”.

“Tendrá un restaurante en el techo del vestíbulo para que las personas puedan comer con vista a las montañas y al mar Caribe. Contará con un spa en el tope de una de las colinas y con una piscina infinita en otra”, explica St. Clair. “Será absolutamente maravilloso”.

La construcción aún no ha comenzado, pero solo mostrar los diseños preliminares genera entusiasmo en St. Clair y en Rey Cabrera, dueño del restaurante The Sand and the Sea —que actualmente ubica en el lugar— y a quien el inversionista presentó como su socio en el nuevo proyecto.

Resalta que el Mountain Retreat de Cayey será único en Puerto Rico, isla donde la gran mayoría de los resorts ubican en las costas. Al combinar hotel con tiempo compartido, le permite competir en este último mercado, el cual asegura St. Clair que asciende a $75,000 millones en Estados Unidos. “Quienes adquieren tiempo compartido regresan cada año, lo que es genial para el negocio”, sostiene St. Clair.

Además, estima que creará unos 200 empleos directos, indirectos e inducidos. Cuando esté listo, lo que debe ocurrir a finales de 2019, las habitaciones de hotel deben rondar entre $200 y $300 la noche, mientras que las cabañas de tiempo compartido estarían disponibles a unos $20,000 por semana.

Para que resista el embate de los huracanes que puedan impactar a la isla en el futuro, St. Clair asegura que el proyecto se construirá siguiendo los códigos de construcción de Miami-Dade, que exigen que las edificaciones aguanten ciclones de categorías 4 o 5.

Montaña, playa y mar

Con el Mountain Retreat y los demás proyectos que tiene en agenda, el inversionista aspira a brindar en Puerto Rico ofrecimientos turísticos de playa, montaña y turismo náutico, lo que permitirá atraer a una mayor variedad de visitantes.

Para los turistas que arriban a la isla seducidos por el mar, St. Clair cuenta con tres desarrollos en el área de Isla Verde en Carolina. El complejo que era conocido como ESJ Towers ahora es ESJ Azul y combina habitaciones de hotel con tiempo compartido.

“Estamos remodelando para crear algo especial”, manifiesta acerca de los trabajos de renovación que se llevan a cabo en la torre de 17 pisos, que cuando estén culminados sumarán una inversión de $40 millones. Cambiar las alfombras de los pasillos por losas, modernizar las habitaciones, cambiar las rejas de los balcones por paneles de vidrio, agregar un jacuzzi y una piscina para niños, edificar un “beach bar” y un restaurante entre las piscinas y la playa son parte de los trabajos que se realizan actualmente.

En un ala del edificio planifica abrir a mediados de este mes un área exclusiva de “high-end timeshare”, que contará con su propia recepción y 24 modernos alojamientos con cocinas hechas en Italia. Cada una de las habitaciones que ubica en el primer nivel contará con su propio patio.

Aclara que esta es la segunda fase de la renovación del edificio de 450 unidades de una, dos y tres camas que abrió originalmente en 1975. Los trabajos iniciaron en 2015 con el vestíbulo y otras áreas comunes. Cuando culminen, se habrán creado 250 empleos directos, indirectos e inducidos.

Desde el vestíbulo del ESJ Azul se puede apreciar, justo enfrente, la construcción del ESJ Verde, que tendrá 11 pisos con más de 100 unidades de una y dos camas que albergarán tanto a huéspedes de hotel como a dueños de “timeshare”. Contará con piscina infinita y un restaurante en el último nivel.

Con una inversión de $46 millones, el proyecto de 120 pies cuadrados creará unos 875 empleos en su fase de construcción y otros 110 cuando abra. Debe estar listo para diciembre de este año.

Cerca de allí, en el espacio que antes ocupaba el Hotel Empress, este verano comenzará la construcción del ESJ Noir, un hotel de clasificación “cinco estrellas plus” para apelar al mercado de lujo. Será el primer proyecto en Puerto Rico, y el quinto en el Caribe, en ser parte del RCI Registry Collection, un programa de intercambio de lujo con aproximadamente 200 propiedades afiliadas alrededor del mundo. Contará con un paseo tablado que conectará a la propiedad con el Azul y el Verde a través de la playa.

La hospedería, que conllevará una inversión de $60 millones y creará unos 1,125 empleos en su fase deconstrucción y 130 cuando esté en operaciones, está pautada para abrir en diciembre de 2019, indica St. Clair.

En cuanto al turismo náutico, adelanta que se asoció con Nicholas Prouty, principal oficial ejecutivo (CEO) de la firma de inversiones Putnam Bridge Funding y quien ha adquirido y redesarrollado proyectos como Ciudadela, en Santurce, y la Marina Puerto del Rey en Fajardo. En dicha marina planifica desarrollar un resort que combine hotel con tiempo compartido que apele a los turistas entusiastas de la navegación, dice sin ofrecer más detalles.

Otros proyectos en agenda de St. Clair son la renovación de un edificio de dos niveles en la calle Fortaleza, en el Viejo San Juan para establecer un centro de bienvenida para los huéspedes de propiedades que son parte de ESJ Collection; y la construcción de los primeros estudios de cine que tendrá Puerto Rico y que ubicarán en 13 acres de terreno detrás del Centro de Convenciones de Puerto Rico en Miramar. El primero requerirá una inversión de $130,000, mientras el segundo necesitará $70 millones.

Todos los proyectos suman una inversión que supera los $200 millones y se espera que generen unos 5,000 puestos de trabajo, según St. Clair.

Rumbo a la eficiencia energética

El empresario asegura que la devastación causada por el huracán María no desalentó su intención de continuar con sus planes en la isla. Por el contrario, “me hizo redoblar mi compromiso con Puerto Rico”, expresó ya de regreso en ESJ Azul, edificio que exhibe en uno de sus costados una gigantesca bandera monoestrellada como muestra de solidaridad.

“Estas inversiones ayudan a reconstruir la isla y a hacer una diferencia en la creación de empleos”, manifiesta el presidente de ESJ Collection.

Lo que sí provocó el ciclón fue acelerar la ruta de las propiedades de St. Clair hacia la independencia energética, posibilidad que ya estaba sobre la mesa debido a los altos costos de las facturas de la Autoridad de Energía Eléctrica. “El huracán María nos hizo enfocarnos en lograrlo más rápido”.

Anticipa que invertirá “varios millones de dólares” en implementar sistemas que permitan a las hospederías ESJ Azul, Verde y Noir en Isla Verde, y el Mountain Retreat en Cayey, producir su propia energía. Informa que aún está en la etapa de análisis de varias propuestas que combinan distintos métodos de generación de electricidad. De lo que sí está seguro es de que los ahorros que generaría la iniciativa exceden el 50%.

Por lo demás, sus planes a largo plazo en Puerto Rico continúan viento en popa. “Mi mejor modo de ayudar es aumentando la base de habitaciones disponibles en la isla porque así más visitantes podrán llegar aquí y aportar a la economía”, expresa St. Clair.

“Es toy redoblando mi compromiso con Puerto Rico porque es el mejor lugar para estar y porque es una buena inversión”.


💬Ver 0 comentarios