El costo aproximado de una habitación por noche durante el periodo de enero a mayo para este año fue de $206. El año anterior estuvo en $220. (horizontal-x3)
El costo aproximado de una habitación por noche durante el periodo de enero a mayo para este año fue de $206. El año anterior estuvo en $220. (Archivo)

Es común oír hablar sobre cómo luego de una tormenta llega la calma. Viviendo en una isla tropical, los puertorriqueños tienen plena conciencia de ello. Sin embargo, muy pocas veces se habla del trabajo, los sacrificios y las voluntades que se tienen que dar para lograr devolver a su estado normal o a mejorar todo lo que ha sido arrasado por la tempestad.

En ese proceso se encuentra hoy día la industria turística tras quedar impactada adversamente el año pasado por lo que algunos portavoces de este sector llamaron fue la “tormenta perfecta”. La alarma por el virus del zika emitida por el Centro de Control y Prevención de Enfermedades federal (CDC, por sus siglas en inglés), que provocó la cancelación de 65,000 noches cuartos a un costo de sobre $50 millones en pérdidas, junto a la situación fiscal del País, sumado al hecho de que el 2016 fuera año de elecciones, hicieron que la ruta de crecimiento que llevaba la industria se desvaneciera.

Hoy, la industria -que figura como uno de los sectores económicos donde están cifradas las esperanzas de crecimiento del país-, busca reorganizarse y recuperarse de ese azote en un intento por encontrar su estabilidad. Mientras, el sector público y el privado cuajan la puesta en vigor de lo que será la Organización para el Mercadeo del Destino (DMO, por sus siglas en inglés). Una entidad cuasi pública que tendrá a su cargo la promoción de Puerto Rico como destino, desde el exterior.

El propio José Izquierdo, director ejecutivo de la Compañía de Turismo de Puerto Rico (CTPR), reconoció que ha sido una primera mitad de año de muchos retos en los que se vieron impactados negativamente los recaudos de la CTPR por concepto de impuesto por habitación con una reducción durante los meses de enero y febrero, de 21% y 15%, respectivamente.

Sin embargo, el director explicó que a partir de marzo la brecha se fue reduciendo hasta llegar a un decrecimiento en mayo de 2% y un aumento de 5.4% en junio. “Lo que nos indican estos números es que hay una tendencia al alza y que ya la situación se comenzó a estabilizar. Esto coincide con el comienzo de la campaña de verano ‘This is Summer en Puerto Rico’, así como los demás esfuerzos de promoción y mercadeo que se están haciendo”, explicó.

Lento pero firme 

Por su parte, Miguel Vega, presidente de la Asociación de Hoteles y Turismo (PRHTA, por sus siglas en inglés), coincidió con Izquierdo en afirmar que el primer trimestre demuestra que el año comenzó lento para la industria.

“Ha empezado a mejorar ahora en verano lo que es ocupación, pero todavía en lo que va de año (de enero a mayo) estamos por debajo del año pasado”, dijo apoyado en las cifras que provee la firma especializada de medición global STR.

Vega indicó que la reducción en ocupación a nivel de industria es de 4.5 puntos. “Para esta fecha en el 2016, la ocupación promedio fue de 76.4%. Este año está en 71.9%”, puntualizó.

En cuanto al costo de la tarifa promedio diaria para lo que va de año especificó que se encuentra en los $206, mientras que el año pasado estuvo en los $220. Respecto al REVpar (ganancias por habitación disponible), una de las mediciones más relevantes de la industria, esta se encuentra en $148, unos $20 por debajo. .

No obstante, el presidente de la PRHTA reconoció que con la demanda de la temporada veraniega, los hoteles han tratando de compensar y de estabilizar sus números.

“Nosotros esperamos que de aquí a fin de año turismo pueda continuar promocionando el destino en lo que se monta el DMO. Va a haber que meterle un poco más de esfuerzo para que la ocupación y el REVpar mejore. La meta debe ser seguir dándole continuidad a lo que se ha hecho hasta ahora para mantener saludables los niveles del mercadeo y que el efecto del zika no siga teniendo un impacto en nosotros”, recomendó.

Ante los ojos de la industria, el alza que ha comenzado experimentarse en cuanto a la demanda de habitaciones de hotel en la Isla, responde más a un crecimiento natural que se hace más notable por la merma que hubo debido al zika, que por las iniciativas puestas en vigor por la Compañía de Turismo para promover el destino.

“Nunca es tarde para comenzar la promoción del destino. Entiendo y respetamos lo que está haciendo la Compañía de Turismo pero (su esfuerzo) ha sido más en digital, según se nos ha explicado. Sin embargo, todavía no ha habido una promoción palpable. El crecimiento que hemos tenido este año ha sido más bien orgánico”, explicó Peter Hopgood, vicepresidente de Ventas y Mercadeo de International Hospitality Entreprises (IHE).

Defienden campaña digital 

Sobre este particular, Izquierdo comentó que la campaña que se ha propuesto para promover el destino, es una de continuidad en los esfuerzos que ya se habían hecho y que está teniendo sus efectos. “Entendemos que la apuesta digital es una acertada y algo totalmente distinto a lo que se había hecho antes porque se está haciendo de la mano con el sector privado. Es un plan que está hecho según el consumidor está dictando cómo nosotros debemos ajustarnos a ese plan”, especificó.

Al mismo tiempo, aclaró que como parte de esta nueva gestión se tuvieron que ajustar las proyecciones de recaudos porque, según Izquierdo, la administración pasada fue “demasiado agresiva en los estimados que tenía, al punto de que se fueron por encima con unos $10 millones”.

Hopgood reconoció que el año pasado fue uno de los peores años en demanda que se hayan tenido en tiempos recientes, y todo por el tema del zika. “A pesar de que ya el tema murió, todavía estamos sufriendo muchas de esas cancelaciones que se dieron durante el 2016”, expresó.

Sostuvo que la demanda que han recibido hasta ahora es una principalmente relacionada al mercado de ocio, evidenciando una marcada mejoría en los números en comparación con el año pasado. Esto, según el comportamiento que han visto en los hoteles que pertenecen a su porfolio, entre los que figura La Concha a Renaissace Resort, el Condado Vanderbilt, el Marriott Courtyard en Isla Verde, el Condado Palm y el Double Tree by Hilton, entre otros.

“En nuestro caso hemos visto un aumento significativo en ocupación de hasta un 10% en algunas de nuestras propiedades”, indicó, al añadir que, sin embargo, el gran rebote que han tenido es el promedio de la tarifa que se ha visto impulsado por la alta demanda para la temporada.

“Tengo hoteles que están hasta $20 por encima de la tarifa del año pasado lo que viene siendo también un 10% de crecimiento en tarifa”, sostuvo.

Visitante que gasta menos

El vicepresidente de IHE reconoció que el tener tarifas más bajas —forzadas por la falta de demanda— ha llevado a la industria a atraer a un visitante más consciente de su presupuesto, que quizás pertenece a un nivel socioeconómico más bajo, lo que redunda en un efecto cascada en la economía mucho menor.

“Reconocemos que el año pasado no contábamos con la calidad de turista al que habíamos estado acostumbrados. Este año se ve más movimiento en la calle y visitantes que están dispuestos a gastar”, detalló.

Además, destacó que en esta época de verano es común que vengan a vacacionar a la Isla en mayor cuantía turistas afroamericanos del sureste de Estados Unidos, principalmente de lugares como Atlanta y Florida, motivados por la celebración del Día de la Recordación (Memorial Day). Explicó que la visita a Puerto Rico de estos grupos se ha convertido en una especie de tradición para esta época. “Ellos llegan atraídos por el ambiente cálido nuestro y por la música. Todo comenzó con un festival de música que comenzó durante el Memorial Day, pero que ya no se hace”, comentó.

Tanto Vega como Hopgood ven a la industria poder estabilizarse de cara a la temporada alta que comienza en diciembre. En el caso del portavoz de IHE, este dijo que ellos están viendo el vaso “mucho más que medio lleno”, asegurando que la demanda para la segunda mitad del año se ve mejor que el año pasado lo que debería darles un cojín para que la industria se estabilice y lograr crecimientos más a la par con la industria en Estados Unidos.

“Lo que esperamos es un crecimiento de entre un 6% a un 7% constante en los próximos meses en aumento en tarifa por habitación”, explicó.

Paradores celebran la demanda

Este panorama optimista es el que también han experimentado los paradores con un verano en fechas pico a casi un 100% de ocupación, sostuvo Tomás Ramírez, expresidente de la Asociación de Paradores de Puerto Rico y quien ocupará una silla en la junta del DMO en representación a su sector.

El portavoz de las hospederías locales señaló que este año, contrario a otros, se ha visto un volumen mayor de puertorriqueños que han optado por pasar sus vacaciones en la Isla. “Mayormente estamos recibiendo a familias que están tomando vacaciones más cortas pero que repiten su estadía. Eso les permite ajustarse al presupuesto que tienen”, expresó.

Según Ramírez, en esta temporada de verano, que suele ser la de mayor demanda para los paradores, no han sido solo los paradores de playa los más beneficiados, ya que hospederías en la montaña también han visto un incremento en el promedio de ocupación.

A juzgar por este patrón y por lo que el expresidente ha podido experimentar en su parador Combate Beach Resort en Cabo Rojo, esperan cerrar el año con un incremento en ocupación de entre un 6% a 7%.

Más deciden quedarse 

Estas cifras coinciden con una encuesta realizada en abril, por A&Answers, la división de investigación de la agencia publicitaria Arteaga & Arteaga, que reveló que más de la mitad de los puertorriqueños, un 55%, entrevistados afirmaron que este año no tomarían vacaciones fuera de Puerto Rico. Esto, frente a un 20% que afirmó que viajaría y un 26% que no sabía aún qué haría.

Aunque el estudio, que tomó en cuenta una muestra de 1,000 personas, además reveló que el 46% de los que dijeron que no saldrían de Puerto Rico sólo harían turismo interno pero no se quedarían en paradores u hoteles. Una opción que sí estuvo presente para el 24% de los encuestados que dijo que se quedaría en un parador y el 14% que afirmó lo haría en un hotel.

Mientras que el 58% que tomará vacaciones en algún lugar pagará los gastos incurridos con dinero que tienen ahorrado.

Ramírez señaló que además del perfil del visitante local que auspicia los paradores de la isla, su principal cliente es el puertorriqueño que emigró y vive fuera de Puerto Rico, y que cuando viene busca disfrutar de los atractivos naturales del país con su familia hospedándose en un parador.

El miembro de la junta del DMO expresó que todavía es muy temprano para medir los efectos de la campaña de turismo interno que la Compañía de Turismo lanzó hace unas semanas. Más sin embargo opinó que se trató de un esfuerzo muy “genérico” que debe contar con más exposición en medios tradicionales ya que, a su juicio, es lo más que los puertorriqueños miran. “Tengo entendido que ya se están haciendo los cambios y eso debe provocar unos mejores resultados”.

En proceso el DMO

Sobre el DMO, todos los entrevistados coincidieron a favor de la medida, pero al mismo tiempo reconocen que será una iniciativa que tardará en ponerse en vigor. Por ello instaron a la CTPR a trazar una estrategia del mercadeo del destino certera, y a no esperar que entre en función dicha entidad.

“Me uno al optimismo que hay de parte de la industria porque estamos viendo una estabilización del mercado acorde con las medidas que estamos tomando y en la reconceptualización de cómo se promueve a Puerto Rico. Estamos trabajando como si tuviéramos un DMO operando”, afirmó.

Negocios supo que ya el gobernador Ricardo Rosselló Nevares recibió las recomendaciones de la industria para los puestos que deberá designar el primer mandatario. Algunos de los nombres que se han mencionado son Michael Herman, gerente general del Hotel Intercontinental, y el gerente general de El Conquistador Hotel, Dermot Connolly. Además, se supo que se nominaron personas del área de transportación, operadores de excursiones, de bienes raíces y tecnología de información, todos relacionados al sector del turismo.

A esas cuatro personas, deben unírsele los representantes nombrados por la Cámara y el Senado. Las restantes siete sillas corresponden al director de la CTPR, José Izquierdo; al secretario del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio, Manuel Laboy; al director de la Autoridad de los Puertos, Omar Marrero; al presidente de Aerostar Holdings, Agustín Arrellano; a Jon Borschow, presidente de Foundation for Puerto Rico; al presidente de Meet Puerto Rico, Milton Segarra; al representante de los paradores, Tomás Ramírez, expresidente de la Asociación de Paradores de Puerto Rico; y al portavoz de los hoteleros Miguel Vega, presidente de la PRHTA.


💬Ver 0 comentarios