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Sentados, desde la izquierda, María Meléndez, Ricardo Llerandi, Samuel Torres y Johnny Fernández. (horizontal-x3)
Sentados, desde la izquierda, María Meléndez, Ricardo Llerandi, Samuel Torres y Johnny Fernández. (Suministrada)

Ponce - El Puerto de las Américas (PLA) ayer dio un paso de avance en el hasta ahora accidentado camino a convertirse en la instalación multiusos y realmente funcional a la que aspira el Gobierno, la administración municipal y el sector privado de la región.

Se trata de la firma de un acuerdo de colaboración para que la zona libre de comercio del PLA se extienda al Centro Regional de Distribución de Ponce, propiedad de la Compañía de Comercio y Exportación (CCE) y que aportará más de 220,000 pies cuadrados de almacenes techados para todo tipo de mercancía.

“Con el Centro de Distribución de la CCE le damos herramientas al puerto, por tener disponibles estos almacenes para las compañías que se quieran establecer o traer mercancía”., indicó Ricardo Llerandi, director ejecutivo de la CCE, y quien suscribió el acuerdo con Samuel Torres, presidente de la Junta de Directores de la Corporación para el Desarrollo de la Zona libre del Sur (Codezol).

Esta entidad es la que posee la franquicia de la zona libre de comercio. A su vez, es la responsable de hacer los trámites ante las autoridades federales para que la zona libre existente se extienda al colindante centro de distribución.

El trámite, estimó Torres, “nos toma como tres o cuatro meses o un poco más” debido al alto volumen de documentación y las inspecciones. Sin embargo, no anticipó escollos en el proceso.

Por lo pronto, el acuerdo – que los firmantes indicaron que fue consultado con la alcaldesa de Ponce, María “Mayita” Meléndez, quien estuvo presente en la firma protocolar – faculta a Codezol a también mercadear los almacenes de la CCE, ya que la mitad está vacante.

Llerandi informó que durante 2017 la tasa de ocupación aumentó de 40% a 50%, porcentaje que con la nueva oferta proyectan aumentar.

“Nos abre las puertas porque podemos obtener nuevos clientes, pero también le vamos a conseguir nuevos inquilinos a la CCE. Una empresa que se establezca allí le paga el arrendamiento por los pies que tenga a la CCE, y nos paga a Codezol una cantidad por usar nuestra franquicia de zona libre”, explicó Johnny Fernández, director ejecutivo de Codezol.

“Todo el mundo sale ganando, porque el empresario va a tener una reducción en sus costos operacionales”, subrayó.

La zona libre de comercio, por definición, es de acceso controlado. Se le considera fuera del territorio del Servicio de Aduanas de Estados Unidos y se ubica en el interior o junto a un puerto de entrada.

Con ese beneficio, se pospone el pago de “duties” hasta que la mercancía salga de la zona, explicó Fernández.

De ese inventario, “la mercancía que se exporta tiene exención de 100% de la patente municipal”, agregó.

Otro ahorro para el comerciante es que no tiene que pagar contribución mueble por lo que tenga almacenado en la zona libre. Esta contribución a menudo fuerza a los empresarios a mantener niveles de inventario inferiores a lo deseado, para evitarpagar por mercancía que no han vendido.

“Cuando lo paga, es porque ya vendió la mercancía”, destacó Fernández.

Enfoque multiusos 

El PLA es el proyecto que sobrevivió del plan de finales del siglo pasado para desarrollar un megapuerto de trasbordo en la zona sur, que nunca se concretó.

En la actualidad, el PLA - con la labor conjunta del gobierno y la compañía operadora Portek - se mueve para adelantar la meta de que sea una instalación multiusos, que reciba pasajeros, contenedores y sirva a la diversidad de industrias que operan en la región sur, que incluyen agroempresas exportadoras, farmacéuticas y manufactureras de dispositivos médicos, entre otros.

Las industrias mencionadas se beneficiarían de contar con un puerto más cercano que pueda manejar carga refrigerada, capacidad con la que cuenta el PLA, según confirmó Ian Carlo Serna, jefe de la Autoridad del PLA.

“Nosotros podemos desarrollar, en el Centro de Distribución, almacenes refrigerados rápidamente, y podemos ampliar los ofrecimientos de servicio que va a redundar en desarrollo económico acelerado”, aportó Torres sobre las posibilidades que se abren mediante el acuerdo con la CCE.

“Hay negocios que se están trabajando y (están) corriendo”, aseguró, por su parte, Serna, pero sin entrar en detalles amparándose en no querer “ dar ventajas a cualquier competidor”.

Por el lado del transporte de pasajeros, la alcaldesa Meléndez recordó que este mismo año el puerto recibirá varios cruceros que espera generen actividad económica para Ponce y la región sur.

“En noviembre vienen barco, en diciembre, enero y febrero”, indicó.

“Son cruceros de 2,500 a 2,800 pasajeros, no son pequeños. Y sabemos que cada pasajero que se baja es un gasto”, detalló.


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