Una mujer muestra su cartera vacía
El Departamento del Trabajo tiene 57,773 reclamaciones pendientes. (Shutterstock)

Aunque ayer, sábado, expiró el suplemento federal de $600 semanales que estaban recibiendo miles de beneficiarios del seguro por desempleo y de la asistencia de desempleo por pandemia (PUA, en inglés), el Departamento del Trabajo y Recursos Humanos (DTRH) tiene 57,773 reclamaciones pendientes y pagará de forma retroactiva este beneficio a todas las personas que finalmente cualifiquen.

Así lo aseguró el secretario del DTRH, Carlos Rivera Santiago, quien en entrevista con El Nuevo Día actualizó las cifras más recientes y cómo la agencia maneja la acumulación de solicitudes a cuatro meses y medio de declarada la pandemia de COVID-19.

“Al 23 de julio, que es el informe más reciente, se han recibido 633,922 solicitudes en total; 329,245 por desempleo y 304,577 por PUA. De esas, tenemos cobrando a 467,800. Inelegibles son 90,991”, precisó.

Con esto, quedan pendientes por falta de documentos o puntos controvertibles 57,773 reclamaciones. Las 17,358 restantes corresponden a casos resueltos que recibirán su paga en la próxima emisión de cheques, informó.

Con la expiración del suplemento de $600 semanales, y a menos que el Congreso federal apruebe una segunda ronda de alivios para paliar los efectos económicos de la pandemia del COVID-19 como parte del paquete de auxilio que discutía al momento de esta publicación, Rivera indicó que el “PUA será de $66 a $190 semanales y el desempleo regular de $60 a $240 semanales”.

El monto para cada solicitante se calcula a base de los ingresos que recibían antes de la cesantía o de la interrupción de operaciones o ingresos, de ser un caso de cuentapropistas y otras personas que reclaman PUA por no cualificar para el seguro de desempleo regular. La ley federal incluye en esta lista a cuidadores y apersonas afectadas directamente por el COVID-19. El beneficio de PUA se extiende hasta el 31 de diciembre de 2020.

Rivera aseguró que, en caso de que se retome alguna suplementación federal en las pagas por desempleo, la agencia estará lista para ejecutar el cambio.

Hacen a mano las reclamaciones parciales

Sin embargo, reconoció que como a más personas las han llamado a trabajar menos horas hay un aumento en las reclamaciones parciales y “esto crea un mayor reto al departamento porque el ciudadano tiene que ir con un documento físico al patrono para que le certifique esas horas y luego, lamentablemente, ese documento tiene que entregarse de forma física a los buzones (en la agencia)”.

A este trámite manual y presencial no le anticipó pronta resolución, pero informó que sí avanza la primera fase de programación y “esto crea un mayor reto al departamento porque el ciudadano tiene que ir con un documento físico al patrono para que le certifique esas horas y luego, lamentablemente, ese documento tiene que entregarse de forma física a los buzones (en la agencia).

“Esperamos que para mediados de agosto esté comenzando a operar. Es algo que urge”, expresó. Para esta tarea está contratada la empresa FAST Enterprises, creadora de la plataforma GenTax en la que se basa el Servicio Unificado de Rentas Internas (SURI) de Hacienda.

Cuando esto se active, anticipa un beneficio indirecto para los casos de desempleo regular porque puede redirigir empleados que hoy atienden PUA a esas tareas.

En Estados Unidos, donde se reportan más de 4 millones de casos de coronavirus, se espera que el fin del suplemento federal de $600, sumado a la expiración de moratorias de desahucios y de pagos de hipotecas, ponga en jaque a los casi 30 millones de desempleados que carecerán de recursos suficientes para pagar sus servicios básicos y sus rentas o hipotecas. Según The Associated Press (AP), economistas han expresado inquietud de que una nueva merma en el gasto de consumo aseste otro golpe a la ya lacerada economía.

Más aún, ante la segunda ola de contagios y de cierres comerciales -voluntarios y ordenados por gobiernos locales- ya se está viendo el menoscabo en el mercado laboral: El jueves pasado el Departamento federal del Trabajo reportó 1.4 millones de solicitudes nuevas de desempleo, 100,000 más que la semana anterior y el primer aumento desde marzo, según reportó AP. Antes de la pandemia, el máximo semanal era de 700,000 solicitudes.

A esto se agregaron las 975,000 peticiones de PUA.