Vista al Capitolio de los Estados Unidos en Washington.
Las negociaciones formales sobre el próximo proyecto de estímulo económico cobrarían forma esta semana en el Congreso. (Teresa Canino Rivera)

Washington D. C.- La Casa Blanca y el liderato republicano del Senado esperan encaminar esta semana las complicadas negociaciones con los demócratas del Congreso sobre el próximo proyecto de estímulo económico, especialmente por las diferencias en torno a las asistencias por desempleo, nutrición, vivienda, y para gobiernos estatales y locales.

Aunque la pugna interna dentro de su caucus republicano sigue viva, el líder de la mayoría del Senado, Mitch McConnell (Kentucky), presentaría mañana su proyecto de ley, el cual debió estar listo la semana pasada, en busca de evitar la expiración plena de la asistencia federal de $600 semanales por desempleo.

Bajo el plan demócrata -aprobado en la Cámara baja el 15 de mayo y que tendría un impacto en Puerto Rico de cerca de $20,000 millones-, la asistencia federal por desempleo de $600 semanales sería extendida hasta enero.

Los republicanos darán a conocer una medida que busca pagar a los desempleados una asistencia que alcance el 70% de los ingresos que devengaban antes de la pandemia del coronavirus, confirmó hoy el secretario del Tesoro, Steve Mnuchin.

“Queremos que no se les pague más por estar en casa que por ir a trabajar”, indicó en la cadena Fox Mnuchin, quien ha encabezado las negociaciones a nombre del presidente Donald Trump, junto al jefe de Gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows.

Ante el vencimiento de la asistencia federal de $600 por desempleo, que se dejará de recibir esta semana y ha beneficiado en la isla a más de 460,000 personas, ese asunto será uno de los puntos neurálgicos de las negociaciones que cobrarían forma a partir de la presentación del proyecto republicano. La tasa de desempleo ronda el 11.1% en Estados Unidos.

“Por dos meses y 10 días hemos estado ansiosos por negociar. He estado aquí todo el fin de semana esperando un proyecto que dijeron iba estar listo la semana pasada”, dijo la speaker Nancy Pelosi, en CBS.

La speaker Pelosi sostuvo que el pago semanal de $600 semanales se acordó por su simplicidad, para facilitar el procesamiento de esa ayuda por parte de los gobiernos estatales, que tienen que agregar ese pago al que ellos tramitan localmente.

El plan republicano -que tendría un costo de alrededor de $1 billón (trillion en inglés), en comparación con los $3 billones aprobados en mayo por los demócratas-, coincide con el demócrata en aprobar un nuevo cheque federal de $1,200 para la amplia mayoría de los ciudadanos y darle continuidad al programa de protección de nómina (PPP) para pequeñas empresas, que expiraría el 8 de agosto.

También propondrán $105,000 millones para educación, $16,000 millones para pruebas de coronavirus y el rastreo de contactos, y lenguaje para otorgar inmunidad a las empresas e instituciones que reabren.

Pelosi rechazó una carta blanca a los patronos para que puedan exigir a los trabajadores esenciales regresar a sus puestos de trabajo sin los empleados tener algún recurso para defender su salud.

El próximo cheque

Mnuchin, por su parte, reafirmó que en vez de una reducción en el pago de contribuciones de nómina, hay consenso para enviar un cheque de $1,200 a todos los que ganan hasta $75,000 o $2,400 en el caso de las parejas que tienen ingresos de $150,000. Podrán tener acceso a otros $500 por cada niño dependiente.

Se trata del mismo nivel de ingresos que ha regulado el primer cheque, el cual, según dijo el viernes en Facebook la comisionada residente en Washington, Jenniffer González, todavía no han recibido cerca de 400,000 beneficiarios del programa del Seguro Social en Puerto Rico.

Los $1,200 se reducirán gradualmente -$5 por cada $100 adicionales de ingresos- para aquellos que ganen más de $75,000 hasta eliminarse totalmente al alcanzar los $99,000. Para los matrimonios que hacen sus declaraciones de impuestos de forma conjunta, el cheque de $2,400 se reduce a partir de los $150,000 y desaparece al llegar a los $198,000.

El beneficio debe llegar nuevamente a beneficiarios del Seguro Social y el Programa de Asistencia Nutricional (PAN).

Con respecto al programa PPP, el senador republicano Marco Rubio, presidente del Comité de Pequeñas Empresas, ha indicado que los préstamos ahora beneficiarían a negocios con 300 empleados o menos.

Mnuchin dijo que el plan republicano incluirá incentivos contributivos para incentivar la reapertura económica, un tema que tiene el apoyo del senador republicano Ted Cruz (Texas), quien ha advertido que no está a favor con el proyecto de su caucus.

Previamente, el senador McConnell indicó que su propuesta incluirá $105,000 millones en fondos para la educación, de los cuales $70,000 millones irían a las escuelas elemental y secundaria, la mitad para promover las clases presenciales.

Otros $16,000 millones se destinarían a pruebas de diagnóstico del coronavirus y el rastreo de contactos.

Ante las expresiones de McConnell de que las negociaciones pueden tomar “semanas”, Mnuchin dijo que pudieran sacarse aparte asuntos claves, como la asistencia por desempleo, un acercamiento que han rechazado los demócratas. “Queremos asegurar que algo se apruebe con rapidez”, sostuvo Mnuchin.

Las diferencias del proyecto republicano con la medida aprobada hace más de dos meses en la Cámara baja incluirían las propuestas demócratas para asignar $915,000 millones a gobiernos estatales y locales, otorgar $100,000 millones en subvenciones a hospitales y proveedores de salud, $75,000 millones para pruebas de diagnóstico del coronavirus, $75,000 millones para asistencia de vivienda y $10,000 millones en asistencia alimentaria.

Los demócratas también aprobaron en la Cámara baja extender hasta diciembre de 2021 las licencias por enfermedad y familiares para los trabajadores afectados por el coronavirus, y perdonar hasta $10,000 en préstamos estudiantiles.

Para Puerto Rico, además, los demócratas han propuesto $285 millones en asistencia alimentaria, $35 millones para la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) y como el proyecto aprobado en febrero para mitigar los recientes terremotos, permitiría financiar plenamente los créditos contributivos por ingresos devengados (EITC) y niños dependientes (CTC), con un impacto económico combinado de $1,400 millones anuales.

El retraso en la presentación del proyecto republicano provocará que la Cámara baja tenga que aplazar el inicio de su receso legislativo de agosto, el cual iba a comenzar el viernes.