Se adhiere a los criterios de The Trust Project
Bonanza fiscal gracias a los aranceles que pagan los consumidores

En los pasados seis años, los recaudos que el Negociado de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos transfiere a Hacienda casi se han triplicado, en parte, por los aumentos arancelarios bajo la administración Trump y que ha mantenido la Casa Blanca de Joe Biden

4 de febrero de 2024 - 12:00 PM

El director ejecutivo a cargo de presupuesto del Negociado de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos en la isla, José Fabre, indicó que el aumento en el cobro de aranceles pudiera tener un impacto mínimo en el presupuesto de los consumidores. (tonito.zayas@gfmedia.com)

En los pasados años, el Departamento de Hacienda ha registrado una mejora consistente en su nivel de recaudos hasta situarse en unos $13,693 millones al cierre del año fiscal 2023.

Parte de esa bonanza, responde al efecto multiplicador de los fondos federales de reconstrucción asignados a la isla, pero también a los aumentos arancelarios impuestos durante la presidencia de Donald Trump. Ello, considerando las transferencias de fondos que en igual período ha hecho el Negociado de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) al erario de Puerto Rico.

En los pasados seis años fiscales, los ingresos en el Puerto Rico Trust Fund –el fondo que ayuda financiar las operaciones del CBP en la isla y desde donde se canaliza el cobro de aranceles en las fronteras de Puerto Rico al Departamento de Hacienda casi se triplicaron.

Mientras en 2017, el CBP recaudó unos $83 millones, al finalizar el 2023, la cifra se disparó a más de $303 millones, para un incremento aproximado de 250%.

Las cifras fueron develadas hace unas semanas por el director ejecutivo a cargo del presupuesto del CBP en la isla, José Martínez Fabre y quien compartió un análisis del desempeño de los recaudos por concepto de aduanas en Puerto Rico con los integrantes de la Asociación Puertorriqueña de Analistas Financieros (APAF).

Martínez Fabre, quien se ha desempeñado como funcionario federal por espacio de dos décadas, se trasladó hace unas semanas a Washington, DC, donde ahora labora en las oficinas centrales del Departamento de Seguridad del Interior (Homeland Security).

La radiografía arancelaria compilada por la oficina del CBP en Puerto Rico, representa según el economista, un primer esfuerzo analítico que bien podría convertirse en objeto de estudio para entender mejor el tipo de importaciones que se hacen a Puerto Rico y tomar decisiones de política pública.

Los aranceles y el bolsillo de los consumidores

Si bien es cierto que el aumento en los ingresos que reporta el CBP se traducen en mayores recaudos tanto para las operaciones del gobierno federal como para el gobierno de Puerto Rico, tales aumentos son producto de un impacto al bolsillo de los consumidores, quienes al final de la cadena, pagan los aranceles en el precio de cada artículo o alimento importado que compran.

“Todo tiene dos lados”, fue la respuesta que ofreció Martínez Fabre cuando en la plática con los integrantes de la APAF se le preguntó acerca del efecto de las políticas arancelarias y los consumidores.

“¿Al final, los consumidores terminarían pagando los aumentos tarifarios?”, cuestionó El Nuevo Día a Martínez Fabre.

“Como todo. Como son tantos productos, quizás el impacto es mínimo a nivel unitario, porque estamos hablando de volúmenes inmensos”, respondió el funcionario federal, nacido en el pueblo de Yauco.

Según la data del CBP, la tendencia alcista en los recaudos de aduana comenzó en el año fiscal 2018 bajo la administración del entonces presidente Trump.

El alza coincide con el período en que Trump duplicó la tarifa que pagan todos los productos importados de China, bajo la Sección 301 del Trade Act del 1974. Ello con el fin de disuadir las importaciones desde ese país.

Los aumentos en el costo de los aranceles se suman a que, en los pasados dos años, la tasa de inflación en Estados Unidos y Puerto Rico, que también incide en el precio de los alimentos, bienes y servicios que se adquieren llegó a sus niveles más altos en casi dos décadas.

De acuerdo con un análisis del Tax Foundation, los aumentos arancelarios aplicados bajo la administración rondaron unos $80,000 millones durante los años 2018 y 2019.

Pero la administración del presidente Joe Biden ha mantenido tales aumentos salvo en ciertos segmentos como las disputas tarifarias asociadas con la aviación mientras reemplazó ciertos aranceles sobre las importaciones de aluminio y acero. Según la organización, que concluye que el actual marco arancelario terminará afectando la economía estadounidense.

Aunque no cree que la administración del presidente Biden elimine los aumentos, Martínez Fabre no descarta que haya exenciones.

“No veo, ahora mismo, nada que indique que las van a eliminar completas, las tarifas especiales. Que más compañías pidan excepciones, sí, lo puedo ver, pero es difícil de saber”, explicó el economista.

En el caso de Puerto Rico, lejos de reducir el volumen de productos importados, estos aumentaron, y con ello, los ingresos al erario.

Las decisiones de política pública han sido un elemento fundamental en los cobros a nivel agregado. Para dar un ejemplo, en el 2022 más o menos, como el 41% de toda la cuestión abonada que se cobró en Estados Unidos era vinculada a China”, dijo Martínez Fabre.

Sin embargo, el ejecutivo del CBP en Puerto Rico resaltó que este año fiscal pudieran experimentar una baja en los ingresos, dado que muchas empresas chinas han solicitado una exención en el pago de impuestos.

En el caso de la isla, el economista sumó al alza en recaudos como resultado de la política comercial estadounidense, el proceso de reconstrucción de la isla y los fondos desembolsados por la pandemia de Covid-19.

¿A dónde va el dinero?

En el año fiscal 2023, el CBP pagó a Hacienda un sobrante de más de $203 millones.

“Esa no era la historia antes [...] Había años que no daba el dinero ni para cubrir los gastos nuestros en Puerto Rico”, expuso Martínez Fabre.

Según los acuerdos de colaboración entre Hacienda y el CBP, los ingresos por concepto de las tarifas que pagan los productos importados a la isla se destinan a cuatro usos, una cantidad se utiliza para cubrir los gastos de la agencia federal, otras dos partes se destinan para la Unidad Marítima (AMO, en inglés) y para el Servicio de Inmigración y Control (ICE, en inglés) y el sobrante culmina en Hacienda.

Entre los años fiscales federales 2015 y 2022, el CBP nunca devolvió el dinero sobrante a Hacienda, por falta de capital y porque durante el proceso de quiebra de Puerto Rico se le exigió a la agencia federal retener el pago del sobrante hasta que el gobierno local saliera de la quiebra.

El funcionario federal indicó en reiteradas ocasiones que el CBP no tiene jurisdicción sobre el dinero que entregan a Hacienda.

En ese sentido, el presidente de la APAF, Juan Villeta Trigo, insistió en que el ejercicio analítico del CBP en la isla debe servir para cuestionar al gobierno local, pues se debe saber “a dónde va a parar ese dinero” una vez queda en el erario puertorriqueño.

¿Qué es lo que más se importa?

Según la data compilada por Martínez Fabre, los productos sujetos al pago de aranceles que más dinero ingresaron al CBP durante el año fiscal federal 2023 fueron alimentos y productos de consumo, sobre los cuales se pagaron más de $159 millones en los llamados duties o arbitrios.

A tales bienes, le siguieron los vehículos de motor, con más de $22 millones y productos derivados de hidrocarburos, que pagaron sobre $12 millones en arbitrios. En la lista también figuran productos como alcohol etílico, plásticos, bolsas, entre otros.

Durante el 2023, los consumidores y empresas locales pagaron más de $157 millones en aranceles por productos provenientes de China pagaron, otros $19 millones por productos procedentes de Japón con $19 millones y unos $8 millones por bienes procedentes de República Dominicana.

Además, de los ingresos por los principales productos que entran por la llamada zona franca en la isla, el 70% corresponde al sector farmacéutico, el 16% son vehículos, 12% es petróleo y 1% petroquímicos, subrayó Martínez Fabre.



Ups...

Nuestro sitio no es visible desde este navegador.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: