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El mecanismo de reestructuración provisto en Promesa, parecido a un proceso de bancarrota, abrió la puerta para que el gobierno también modificara las pensiones del sector público y las deudas por pagar con suplidores y contratistas, las sentencias de individuos contra el estado y diversidad de contratos.
El mecanismo de reestructuración provisto en Promesa, parecido a un proceso de bancarrota, abrió la puerta para que el gobierno también modificara las pensiones del sector público y las deudas por pagar con suplidores y contratistas, las sentencias de individuos contra el estado y diversidad de contratos. (Ramón “Tonito” Zayas)

Si la jueza Laura Taylor Swain confirma el Plan de Ajuste (PDA) enmendado del gobierno central, Puerto Rico podría ahorrarse aproximadamente 43% del principal que debía antes de la ley federal Promesa y que contaba con el respaldo de la Constitución, pero a menos que la economía se transforme, no habrá forma de cumplir con la deuda que quede pendiente, honrar las pensiones, asegurar los servicios públicos y a su vez, promover la inversión e innovación que se necesita.

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