Bolsa de valores 08:33 AM
S&P 500 - (CFD)
7165.08
0.8%
·
Dow Jones
49230.71
-0.16%
·
Nasdaq
24836.60
1.63%
Noticia
Basado en hechos que el periodista haya observado y verificado de primera mano, o en información verificada que proviene de fuentes bien informadas.

El Horno Malo: repostería con propósito de vida

La propuesta de repostería creativa de Jessica Ortiz Torres pretende convertirse en un aliado para las personas con diversidad funcional

4 de mayo de 2026 - 11:09 PM

Mediante su experiencia en restaurantes, Jessica Ortiz Torres comenzó a “inventar recetas” hasta que logró elaborar sus propios postres. (suministradas)

Hace unos meses Jessica Ortiz Torres lanzó su propuesta de repostería creativa que confecciona con un equipo de cocina que a diario reta su intención de continuar hacia adelante con el negocio.

Sin embargo, la sanjuanera de 35 años convirtió las dificultades en una oportunidad para emprender desde su hogar, bajo un concepto que llamó El Horno Malo, el cual inició en noviembre de 2025 con una inversión de $100.

“El Horno Malo surge porque crecí con familiares y personas que tenían negocios de restaurante chino, restaurante criollo y, desde pequeña, yo les ayudaba en la preparación del negocio, a tomar órdenes y a despachar”, recordó.

Así fue creciendo, “inventando recetas”, hasta que logró elaborar sus propios postres con un estilo único que, desarrolló de manera autodidacta.

“Además de que siempre me ha gustado inventar en la cocina, esto se convierte en mecanismo para manejar el estrés y la ansiedad pues, tengo un hijo con autismo, tiene 17 años y, quería involucrarlo en el proyecto para ayudarlo a manejar las dificultades que debe enfrentar”, relató la madre de dos hijos.

Asimismo, mencionó que, “todo ha sido en mi casa practicando, creando recetas, dándole las comidas y postres a mis familiares y amistades para que probaran y, que me dijeran si les gustaba, para entonces, poder ir mejorando esa receta”.

Por eso, se autodenomina como The Unlicensed Baker “porque como no tengo ningún formato académico en esto; lo aprendí todo en mi casa”.

Entretanto, mencionó que, antes de arrancar con el negocio estuvo experimentando con la técnica de masa madre durante un año y medio pues, notó que este tipo de producto estaba acaparando la atención de los consumidores.

“La masa madre es una mezcla de harina y agua que debes fermentar a diario para que sea natural; no lleva químicos ni preservativos. Yo alimento mi masa todos los días para que crezca y se mantenga fuerte. De esa fermentación que sale, la mezclo con harina, agua y sal para poder crear el pan”, explicó.

¿Por qué El Horno Malo?

Según Jessica, la decisión de ponerle el nombre de un equipo de cocina que, “a veces no coopera”, surgió como método de reconocimiento a la realidad que enfrentan las madres para emprender.

“No siempre el horno coopera. No siempre las recetas cooperan. Hay días que la receta sale bien; otro día no sale como esperas. Hay días en que la temperatura del horno le da con molestar y el producto no sale como a mí me gustaría”, confesó.

Al aceptar el reto, Ortiz Torres señaló: “es el horno que me acompaña en el diario vivir. El horno que necesito cuesta entre $3 mil a $5 mil, pero aún estoy empezando con el negocio”.

Entre sus productos figuran “brownies, galletas, panes, cheesecake, tarta vasca y “bizcochos cítricos que, son fuera de lo tradicional en Puerto Rico”.

“A nosotros nos encanta comer ese bizcocho mojadito con frosting pues, en este caso, yo lo estoy haciendo cítrico para que sea un poquito más limpio, más natural y poder utilizar también los productos locales porque en eso nos basamos”, sostuvo al mencionar que confecciona cerca de una docena de postres.

“Me gusta ir los domingos a los mercados locales en el área metro para buscar frutas que pueda incorporar en mis postres. También hacemos charcutería”, agregó.

Los productos se adquieren mediante pedidos en su página de Instagram, El Horno Malo, en donde puede observarse la gama de postres disponibles.

En tanto, la distribución se hace en puntos de recogido que establece dos veces por semana en San Juan, Guaynabo y Bayamón.

“Ahora mismo, mi reto es poder conseguir un local y poder despachar más órdenes, además de comprar un horno porque estoy comenzando desde mi hogar y, ante la situación económica que está enfrentando el país, es lo más difícil que se me está haciendo ahora”, esbozó.

En cuanto a su meta empresarial, manifestó que, “en un futuro, cuando mi hijo cumpla 21 años, quiero tener mi negocio corriendo porque, yo quiero darle un sentido de vida a mi hijo para que pueda trabajar y generar sus ingresos”.

“Como madre, necesito crear algo para él, que se sienta seguro, que pueda prosperar en esta vida y que tenga su propósito pues, cuando salga del colegio no hay ayuda para ellos, se quedan en el aire”, lamentó la progenitora de Kenji.

“Al mismo tiempo, quiero darle la oportunidad de empleo a otras personas de diversidad funcional, que puedan trabajar y que sus padres puedan estar tranquilos porque ellos están en un lugar seguro, donde voy a velar por sus derechos y su protección”, concluyó.

Popular en la Comunidad


Ups...

Nuestro sitio no es visible desde este navegador.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: