El restaurante Ladi's Place, en Salinas, fue uno de los que reabrió sus puertas tras el impacto del huracán Fiona.
El restaurante Ladi's Place, en Salinas, fue uno de los que reabrió sus puertas tras el impacto del huracán Fiona. (José Orlando Delgado Rivera)

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A lo largo de la zona costera de Salinas, este pueblo cuenta con un sinnúmero de restaurantes que son fuente de empleo para cientos de personas, incluyendo algunas que tras el paso del huracán Fiona lo perdieron todo.

Por eso, el ayuntamiento exhortó a los amantes del buen comer a patrocinar sus locales favoritos, pues “la gente que perdió sus casas no puede perder su trabajo”.

“Si de verdad quieren patrocinar a nuestro pueblo, la mejor manera en que pueden hacerlo es haciendo turismo en Salinas”, expresó Luis Martínez, director de la Oficina de Turismo del Municipio de Salinas, durante un recorrido realizado por El Nuevo Día por la llamada Ruta gastronómica del mojo isleño.

Pese a la devastación evidente que dejó el ciclón en las comunidades Playa y Playita, este medio validó que los propietarios de los restaurantes están acondicionando sus negocios para abrir nuevamente. Algunos removieron escombros, mientras que otros limpiaron el interior de las estructuras, luego de que la marejada ciclónica y la crecida del río Nigua hicieron estragos.

Juan González, dueño del popular restaurante Ladi’s Place, consideró que apoyar a los establecimientos del área es vital para la recuperación económica de su pueblo. Sin embargo, subrayó que la necesidad mayor de las comunidades aledañas es contar con un lugar digno donde vivir.

“En Salinas, lo peor fue el agua, el mar estuvo bien bravo, se dañó uno que otro bote, pero son cosas que reponen. El problema está en las casas, tenemos que movernos para que aparezcan neveras, sofás, mattress, toallas, porque esa es la necesidad”, expresó el empresario. “Mucha gente que trabaja aquí (en Ladi’s Place), vive aquí“.

González precisó que, aunque el mar arrastró algas, arena y escombros hasta su negocio, está brindando servicios a sus clientes desde el miércoles, al igual que otros negocios del área.

Ese es el caso de Full Moon Hotel & Restaurant, que pese a los daños causados por el huracán reabrió sus puertas el jueves.

De acuerdo con la encargada del restaurante, Stephanie Rivera Marrero, el huracán afectó varios cuartos de la hospedería y destrozó algunos equipos del restaurante, que emplea a más de 30 personas, en su mayoría, de las comunidades vecinas.

La exhortación de la joven es clara: que los puertorriqueños que buscarán recrearse este fin de semana apoyen a los negocios de su pueblo.

“Que nos apoyen porque sabemos que el área sur fuimos los más afectados, pero hay otros que no fueron tan afectados como en el norte y nos pueden apoyar a nosotros. Estamos totalmente a la disposición de atenderles y darles el mejor servicio”, expresó.

Full Moon Hotel & Restaurant dejó inalterado su intinerario de música en vivo para el fin de semana, para apoyar a los artistas sureños que dependen de sus presentaciones para vivir.

“Los músicos necesitan trabajar igual que nosotros y no los cancelamos, para que la gente que también fue afectada venga y despejen la mente”, apuntó.

Entre los restaurantes que abrieron sus puertas también se encuentra el de la Marina de Salinas, que desde el martes está entregando almuerzos calientes a los residentes de los barrios Playa y Playita.

La instalación logró reabrir de forma casi inmediata, luego que el mar dejó inundaciones en su estacionamiento y los cuartos del hotel.

“El 90% de los empleados de aquí (la marina) son de la Playa y Playita, así que se afectaron. Hay algunos que perdieron todo y viven en la marina en lo que resuelven. Comen y viven aquí”, relató el dueño del establecimiento, Julián Hernández.

A las fueras de la zona costera, pero muy cerca de las comunidades más afectadas, Mojito Grill and Sports también está brindando servicios desde ayer, aun cuando los daños en el establecimiento ascendieron a más de $100,000, según su propietario, Javier Rivera Marrero.

Al igual que la marina, el negocio también está brindando comida gratis a los damnificados, por lo que aseguró que “el patrocinio no es hacia nosotros (los comerciantes), sino hacia la comunidad”.

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