

25 de junio de 2026 - 4:25 PM


Los medicamentos conocidos como GLP1, utilizados para el manejo de la diabetes y popularizados para bajar de peso, impactan la manera en que los puertorriqueños hacen compra.
Así quedó plasmado en el informe Radiografía del Consumidor que presentó este jueves la Cámara de Mercadeo, Industria y Distribución de Alimentos.
En total, los hogares que tienen al menos un usuario de GLP1, cortan su gasto en compra de alimentos entre un 6% a un 9%. Cabe destacar que Ozempic y Mounjaro son las marcas más conocidas de los medicamentos GLP1.
Los recortes principales son en artículos como galletas, chocolates, papitas y refrescos. El estimado general es que la reducción de gasto anual en comida será de $48,000 millones entre ahora y 2034.
Víctor Curet, vicepresidente de compras y mercadeo de Farmacias Caridad, explicó que la encuesta arrojó que uno de cada cinco consumidores puertorriqueños ha utilizado algún tratamiento, entre los que están Ozempic y Mounjaro.
“Uno de cada cinco consumidores nos contestó que ha utilizado alguno de estos tratamientos en los pasados 12 meses”, dijo al indicar que las razones para utilizar este medicamento incluyen bajar de peso, ganar energía y mejorar la salud. “Vemos el mismo patrón. No lo usan para verse chulos en el espejo; están buscando salud”.
MIDA entrevistó a 1,600 consumidores entre los meses de febrero y abril para conocer las tendencias de compra entre los puertorriqueños.
Esta Radiografía del Consumidor se presentó en el Centro de Convenciones como parte de la convención de la industria de alimentos.
De acuerdo con los números de MIDA, el 8% de las personas que utilizan estos medicamentos de reducción de peso, los usaron en los meses previos a la encuesta.
En la convención se discutió el efecto que tiene la popularidad de estos medicamentos en los hábitos de compra en los supermercados. Entre otras cosas, se discutió que los supermercados deben considerar alternativas, como la presentación de empaques más pequeños y el destaque de productos que atiendan estas poblaciones que buscan alimentos saludables y altos en proteínas.
“Esto tiene una consecuencia en la industria y está documentado”, dijo Curet, al resumir estudios que apuntan a una reducción en el gasto de alimentos en los lugares donde hay prevalencia en el uso de estos medicamentos.
“Pero lo que cortan por un lado, lo invierten en otro porque crea un ecosistema que necesita más proteína, suplementos, vitaminas y utilizan otros productos para el cuidado de la piel, el manejo del estreñimiento”, afirmó. “Vemos manufactureros que crean secciones específicas para este público”.
Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC en inglés), en 2024 el 27% de los adultos con diabetes utilizaron uno de estos medicamentos que, en su mayoría, son inyectables. De acuerdo con los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, en inglés) - la agencia federal de investigación biomédica – el 12% de todos los adultos en Estados Unidos han utilizado estos medicamentos, aún cuando resultan costosos.
De la mano de esta tendencia, dijo Curet, los consumidores muestran un interés en todo lo que tenga que ver con su salud, así como en el consumo de proteínas como el huevo, las carnes y los suplementos de proteína.
Según la encuesta, 28% de los entrevistados dijo que ha aumentado su consumo de proteína en el pasado año, mientras que 62% mantuvo el mismo consumo y 9% bajo la cantidad de proteína en su dieta.
La proteína más consumida entre los puertorriqueños es el huevo, el cual consumen al menos cinco veces por semana, seguido por los granos que llegan a la mesa cuatro veces por semana y los suplementos de proteína, los cuales reportan consumir cuatro veces por semana. Le siguen, en orden, el pollo, los embutidos, el tofú, los pescados y mariscos, la carne de res, la carne de cerdo y las carnes enlatadas.
La editora de Negocios Joanisabel González explica los temas económicos más importantes a nivel local e internacional.

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