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Madeline Martínez es química de profesión, y hace siete años, tras perder su trabajo, comenzó a administrar una cafetería y de ahí nació Quality Food. (Suministrada)
Madeline Martínez es química de profesión, y hace siete años, tras perder su trabajo, comenzó a administrar una cafetería y de ahí nació Quality Food. (Suministrada)

La empresa de manejo de alimentos netamente puertorriqueña, Quality Food, celebra este año su séptimo aniversario con ocho localidades, 55 empleados a tiempo completo y más de $3 millones en ventas anuales, pero continúa a todo vapor con sus planes de expansión a otras escuelas, hospitales, farmacéuticas, bancos y otros focos de actividad económica dentro y fuera del país, afirmó su fundadora y presidenta, Madeline Martínez.

Al momento, tiene en la mira a San Juan, Bayamón, Cayey, Humacao y Guaynabo como posibles puntos de expansión para llegar a las 15 localidades. Sin embargo, no descarta llevar su modelo de negocio fuera del 100 x 35.

“Algunos de mis clientes en Puerto Rico también tienen operaciones en otras partes del mundo, así que, con estas alianzas, busco expandirme fuera de la isla”, detalló Martínez sobre su fórmula de crecimiento saludable, al mencionar rumbos viables como República Dominicana y el estado de Florida.

Pero lo que ahora es una empresa que atiende a más de 5,000 clientes diariamente, hace siete años fue un giro de 180 grados para una química con estudios especializados en pedagogía, que balanceaba sus estudios graduados en gerencia ambiental, un puesto de supervisora en la extinta fábrica de postres Cheesecake Company y la crianza de su niño que recién entraba al kindergarten.

En el 2012, cuando la fábrica cerró y Martínez se quedó sin trabajo, “yo no sabía qué iba a hacer con mi vida, pero surgió la oportunidad de administrar una pequeña cafetería dentro del Colegio Católico Notre Dame en Caguas y, aunque yo creía que no tenía mucha experiencia en la industria de comida, decidí agarrarla y ha sido la mejor decisión que he hecho en mi vida”, recordó la empresaria, quien conocía al director de hace años cuando administraba un centro de tutorías.

“Mi familia me ayudó con un préstamo de $5,000 para adquirir una caja registradora y hacer las compras necesarias para sobrevivir el primer día en la cafetería, pero desde entonces mi negocio ha crecido orgánicamente. Con los ingresos que genera un local bien administrado, poco a poco, voy construyendo el otro”, explicó Martínez, quien devolvió a sus familiares cada centavo que le confiaron hace siete años en menos de una semana del empréstito.

Hace su aportación ambiental

“Yo siempre busco cómo reducir el gasto de comida preconsumidor y posconsumidor. En el proyecto que comenzamos en Robinson School ya hemos evitado que decenas de toneladas de residuos orgánicos lleguen al vertedero”, dijo la empresaria.

Al realizar compras más pequeñas de manera más frecuente y cocinar todo de una sola vez, Quality Food asegura el uso de los ingredientes más frescos y evita el desperdicio decomida. Y aunque siempre hay algunos residuos orgánicos, Martínez los entrega a TAIS, una empresa de desperdicios orgánicos. 

Adicionalmente, “estamos sustituyendo el famoso ‘foam’ y los utensilios de plástico por unos que son biodegradables. Todas estas iniciativas, aunque tienen un costo adicional, son parte del cambio que queremos generar”, afirmó Martínez, quien se vale de su preparación en gerencia ambiental para implementar estas iniciativas en todos sus negocios.

Esa filosofía de educación continua y sana administración que inculca en su equipo de 15 gerenciales, afirmó la empresaria, tuvo un rol crucial en asegurar la administración de la cafetería de su primera institución de salud con casi 100 camas, Professional Hospital, en el municipio de Guaynabo.

El servicio al cliente, también enfatizó que es indispensable en su fórmula del éxito. “Lo más que nos distingue es nuestra política de puertas abiertas. Yo soy el punto de contacto para todos los clientes. Aunque eso hace trizas con mi tiempo, al cliente, no importa cuán grande o pequeño sea, hay que darle la importancia que se merece”, sentenció Martínez, quien recientemente lanzó un servicio de catering corporativo luego de que algunos de sus clientes más grandes se lo pidieran.