Al menos uno de los entrevistados que estudian en el Recinto Universitario de Mayagüez, dijo a El Nuevo Día que correr las scooters junto a sus amigos le trajo recuerdos de su infancia. (Suministrada)

Siguiendo el ejemplo de grandes metrópolis americanas como Los Ángeles y Washington D.C., Mayagüez será el primer municipio boricua en intentar resolver su problema de congestión vehicular con scooters motorizadas.

La compañía Skootel, fundada por los jóvenes puertorriqueños Juan Parra y Aldo Briano, ya cuenta con una flota de 120 scooters eléctricas, distribuidas por el centro urbano, que cualquier adulto con licencia de conducir vigente y un teléfono móvil puede alquilar y comenzar a usar en menos de un minuto.

Según explicó Parra, quien escogió a Mayagüez específicamente por su numerosa población estudiantil, “los usuarios que bajen la aplicación de Bird (empresa dueña de la plataforma para rentar las scooters) podrán ver un mapa con las scooters más cercanas a ellos. Una vez el usuario encuentra una scooter, escanea el código que tiene en el manubrio del vehículo. Eso le permite desbloquear el mecanismo de seguridad y poder correrlo a donde quiera”.

Skootel cobra a sus usuarios $1 por montarse en las scooters y 20 centavos por cada minuto de uso. Por ejemplo, si los usuarios corren por una hora deberán pagar $13. Skootel no requiere que los usuarios interactúen con personal de su empresa ni el intercambio de dinero en efectivo, ya que todo se hace a través de la aplicación móvil de Bird. Esto, aseguró Parra, agiliza y abarata el servicio.

Su idea es que los viajes sean de distancias cortas como la experiencia de Alex Quiñones, un estudiante de enfermería en el Recinto Universitario de Mayagüez que probó el servicio la semana pasada, cuando Skootel estrenó una pequeña fracción de su flota.

“Las he usado varias veces para ir al pueblo y, ahora que empezaron las clases, me han salvado el pellejo porque no tengo que sacar el carro del ‘parking’”, relató Quiñones, a quien las scooters le revivieron momentos de su infancia.

“Esa es la meta de Skootel. Queremos empoderar a los cascos urbanos de Puerto Rico dándole a sus residentes mayor movilidad, independientemente de si tienen carro o no”, subrayó Briano, quien se interesó por la movilidad urbana luego de crear una aplicación móvil que proveía a los estudiantes de la Universidad de Stanford, en California, la ubicación en tiempo real de sus autobuses.

De hecho, allí fue donde Parra y Briano se conocieron mientras cursaban estudios graduados haceseis años. Luego de emprender sus propios negocios en los Estados Unidos, el año pasado decidieron juntar fuerzas y fundar Skootel, la única empresa autorizada a usar las scooters de Bird en Puerto Rico.

“Definitivamente me parecen una excelente alternativa de movilidad para nuestra comunidad en el Distrito de Caparra. Atiende la necesidad de transporte de la primera milla y la última, como en las grandes ciudades de Estados Unidos”, acotó el vicepresidente de operaciones de San Patricio Village, Miguel González Vizcarrondo, quien visitó Mayagüez para auscultar el potencial de Skootel para su centro comercial en Guaynabo.

Con una inversión inicial de $130,000, recopilada entre amigos y familiares entre los que se encuentran desarrolladores de Twitter, los jóvenes empresarios lograron ir de la idea al negocio en tan solo ocho meses.

Sin embargo, Mayagüez es solo el comienzo para Skootel, que pretende plantar bandera en San Germán, Ponce y Bayamón en los próximos años.


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