Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

 (horizontal-x3)
La mayoría de las empresas productoras de agua embotellada en Puerto Rico están operando al máximo o casi al doble de su capacidad de producción normal. (Juan Luis Martínez Pérez)

Desde el paso del huracán María, los galones de agua embotellada escasean en supermercados y comercios. La razón: la demanda se ha triplicado, y pese a que las elaboradoras han duplicado su producción y que se está importando más galones del preciado líquido, esto no ha sido suficiente para saciar la sed de los consumidores.

CC1, elaboradora de Nikini y de otras marcas privadas, trabaja a su máxima capacidad -antes del ciclón lo hacía al 50 por ciento, mientras Pepsi, que produce las aguas Aquafina y Salutaris, aumentó a entre 150 y 200 por ciento el volumen que producía previo a María.

“La demanda se ha más que duplicado y aunque estamos trabajando a toda capacidad, no damos abasto. Ha sido bien difícil hacer ‘catch-up’”, manifestó José Sanabria, gerente general de la división de bebidas de Pepsi.

La planta de Pepsi, localizada en Toa Baja, no sufrió daños serios con María, aunque está, como la mayoría del país, sin energía eléctrica. Sanabria indicó que reanudaron la producción el sábado, 23 de septiembre, con generadores y a la mitad de su capacidad, pero ordenó generadores adicionales y el día 11 de octubre empezó a duplicar la producción.

“Estamos vendiendo 50 por ciento más de lo que vendíamos antes”, dijo el gerente general, y señaló que clientes como Burger King han triplicado las órdenes. Para satisfacer la demanda, Pepsi suspendió la elaboración de bebidas saborizadas para producir solo agua. Incluso, tienen ahora una botella de 20 onzas, en vez de la tradicional de 16 onzas, y relanzó el empaque de dos litros del “padrino”, pero llena de agua en vez de refresco. 

La demanda por agua embotellada es tal que, según Sanabria, en menos de dos semanas se agotaron cuatro millones de litros embotellados en padrinos. La empresa ordenó 150 contenedores, aunque solo han llegado 30; esto debido a que hay pocos furgones y a que en Florida, donde está el suplidor, también subió la demanda después del huracán Irma, explicó.

El costo de energía se ha triplicado, ya que requieren más de 7,000 galones de diésel diarios para operar, lo que eleva el costo de producción en un 25 por ciento.

La planta de CC1 en Cidra también opera con generadores eléctricos desde el sábado, 23 de septiembre, dijo Alberto de la Cruz, presidente de la empresa. Originalmente tenían tres, pero han adquirido más, ya que algunas se han dañado, y para la semana próxima esperan tener seis generadores. 

CC1 está produciendo 70 vagones diarios, el doble de los 35 que elaboraba previo al ciclón. Antes, el mercado local de agua rondaba el 20 por ciento, pero después de María subió a un 60 por ciento, según el presidente de CC1.

Plantas más pequeñas, como la que elabora la marca Ricura, de la familia Alonso en el área oeste, trabaja a su capacidad máxima desde la semana pasada. Debbie Alonso, acargo de Mercadeo de la empresa, indicó que aumentaron el horario de operaciones de la planta y del centro de distribución. Además, contrataron más carreros y personal adicional para el almacén. Le están supliendo a su cadena de supermercados, Mr. Special, así como a SuperMax, Pueblo y al hotel Mayagüez Resort, entre otros clientes.

“El jueves enviamos un vagón con 20 paletas al Mr. Special de Añasco y duró tres horas. En Sabana Grande ocurrió lo mismo, una paleta -que tiene 60 cajas- duró cinco minutos y eso que la racionamos a un paquete de 24 botellas o una caja de cuatro galones por persona”, dijo Alonso.

Otra que está produciendo agua durante esta emergencia es Suiza Dairy, pues al no haber energía eléctrica, la demanda por leche fresca se ha ido al piso.

Los entrevistados indicaron que las elaboradoras locales pueden suplir hasta el 30 por ciento de la demanda, y el restante 30 por ciento deben suplirlo los oasis que el gobierno ha colocado en más de 100 puntos en la isla y la importación. “Si los oasis son bien administrados podrían abastecer el 10 por ciento y no es difícil importar el restante 20 por ciento”, sostuvo De la Cruz.

Manuel Reyes, vicepresidente ejecutivo de la Cámara de Mercadeo, Industria y Distribución de Alimentos (MIDA), coincidió por separado con el presidente de CC1. “La demanda por agua embotellada está afectando la importación de otros productos. Ahora mismo hay una cantidad considerable de atrasos en furgones, hay más de 1,000 solo en el sector de alimentos”, dijo Reyes, al indicar que hay un problema de falta de disponibilidad de furgones que agrava la situación.

En una semana y media debe llegar un barco de Hawaii de la línea Pasha, que traerá 800 vagones cargados de galones de agua.

“En la medida que se estabilice la oferta de agua local, se usen los oasis y la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados aclare que el agua del grifo es potable, la demanda por la embotellada disminuirá y se podrán importar otros productos y alimentos”, agregó el ejecutivo de MIDA.

Los entrevistados confían en que la demanda de agua embotellada se estabilizará en las próximas cuatro a seis semanas. De hecho, Pepsi y CC1 comenzaron la pasada semana a elaborar refrescos, lo que le dará al consumidor otras opciones de bebidas.


💬Ver 0 comentarios