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Aguadilla Skate and Splash Park (horizontal-x3)
El alcalde de Aguadilla, Carlos Méndez, asegura que unas empresas municipales bien administradas pueden despertar un importante movimiento económico en la región. (Archivo/ GFR Media)

Un Taco Maker, un restaurante de pollo a la barbacoa, una empresa para el recogido de basura, una marca de café, un cine y una tienda de efectos deportivos son ejemplos de la diversidad de negocios que operan algunos municipios o que están en vías de iniciarlos.

Estas empresas con fines de lucro siguen un modelo corporativo que se creó mediante legislación para que los ayuntamientos generaran fuentes alternas de ingresos, crearan nuevos empleos y contribuyeran al desarrollo económico del pueblo.

Por esto, su éxito no puede estimarse únicamente por la cantidad de dinero que transfieren al presupuesto municipal,  coincidieron alcaldes y expertos entrevistados por este diario.

“Hay dos mediciones: una es, si son buenas porque han creado empleos, han creado actividad económica en el municipio, han aumentado los visitantes, y la otra, cuánto de su beneficio (ganancia) ingresó al municipio”, señaló Carole Acosta Grubb, experta en reforma municipal.

Independencia del ente municipal. Lo imprescindible es que sean autosuficientes y no necesiten la asistencia económica del municipio, que sí puede hacer una inversión inicial, mencionó el contador Norman Foy, quien dirigió el Centro de Recaudación de Ingresos Municipales.

El alcalde de Aguadilla, Carlos Méndez, asegura que unas empresas municipales bien administradas pueden despertar un importante movimiento económico en la región.

El Municipio de Aguadilla tiene registradas en el Departamento de Estado dos empresas municipales, Aguadilla City Enterprises y Aguadilla Port Authority. Esta última, creada para administrar el aeropuerto aguadillano si el ayuntamiento consigue que el gobierno central lo ceda por un costo nominal, está inactiva actualmente.

Méndez Martínez explicó que Aguadilla City Enterprises sirve como “la sombrilla bajo la que están todas las demás empresas municipales”. 

El alcalde aguadillano preside la junta de directores de esta empresa municipal, que opera al menos ocho establecimientos comerciales.

Aunque están cobijadas bajo la misma figura corporativa, cada uno de estos negocios “tiene vida independiente” y “el municipio no gasta dinero en ellas”, afirmó el alcalde.

Según Méndez Martínez, el Municipio ha sido el garantizador de los préstamos que en un inicio han requerido estos negocios, pero estos son responsables de pagar esta y cualquier otra deuda contraída para su actividad. Aseveró que Las Cascadas, el Aguadilla Skate and Splash Park y el Aguadilla Bowling Center ya pagaron sus préstamos.

Para el año fiscal 2014-2015, la deuda pública de Aguadilla sobrepasaba los $103 millones, según estadísticas de la Oficina del Contralor de Puerto Rico (OCPR), pero no se especifica si parte de esta deuda está relacionada con las empresas municipales.

El alcalde aguadillano sostuvo que sus empresas andan bien y que así lohan confirmado los auditores del ayuntamiento, que también revisan el estado de situación de estos negocios.

“Yo quiero asegurarme que estén bien”, expresó Méndez Martínez. “No están por la libre”, aseguró.

Aguadilla City Enterprises informó a Estado en 2015 que tenía un capital de $3.1 millones. En ese informe anual, reporta cero activos en propiedad y equipos. No obstante, según el alcalde, solo el parque acuático Las Cascadas tiene un valor de $35 millones, por lo que es posible que este activo se contabilice como parte del inventario de propiedades del municipio y no en el de la empresa municipal.

Distintas formas de hacer negocios. La Ley de Municipios requiere una serie de pasos para el establecimiento y operación de estas empresas, pero, en la práctica, los municipios han mostrado flexibilidad con algunas de las disposiciones estatutarias. Asimismo, los alcaldes tienen distintos conceptos o formas de manejar estas empresas que, aunque tienen un fin lucrativo, el resultado de su operación debe tener un fin público.

Distinto al alcalde de Aguadilla, quien desde una empresa matriz dirige las demás operaciones, el alcalde de Coamo, Juan Carlos García Padilla, registró separadamente en el Departamento de Estado cada una de las 12 actividades comerciales o de servicios para los que estableció empresas municipales. García Padilla tampoco pertenece a la junta de directores que rige las 12 corporaciones coameñas, de las que cuatro no están operando actualmente.

El ejecutivo municipal señaló que el negocio más próspero hasta ahora ha sido el centro de convenciones. Esta empresa reportó al Departamento de Estado un capital de $103,426 para 2015.

“Yo le resté espacio al área de actividades y creé los espacios de renta, y es la empresa más exitosa y la que más dinero tiene en el banco ahora mismo”, dijo el alcalde.

La menos próspera es la tienda de artículos deportivos que, según el alcalde, aún no ha logrado ser autosuficiente debido a la falta de suplidores en el área de calzado que ofrezca los productos a un precio conveniente. García Padilla dijo que están en un proceso de restructuración.

Coamo también tiene una empresa de mantenimiento y ornato de carreteras y otra para el desarrollo de vivienda urbana. También registró una empresa para ofrecer seguridad, un cine que, a la misma vez, opera un establecimiento de venta de yogur; una empresa agrícola de producción hidropónica y la administración de las piscinas de aguas termales.

Según García Padilla, estos negocios se establecieron en estructuras que ya eran propiedad del ayuntamiento, por lo que no tuvieron que incurrir en préstamos adicionales. Para el año fiscal 2014-2015, la deuda pública del Municipio de Coamo era de $23.4 millones, según la OCPR.

“Tengo 235 empleados (en las empresas), eso es más que los empleados que tengo en el municipio”, dijo el alcalde coameño. El ayuntamiento tiene 138 empleados regulares.

Según García Padilla, sus auditores han estimado que la inyección de esas empresas a la economía coameña ha sido de más de $12 millones debido a lo que han generado en compra, nómina y servicios.

Modelos en evaluación. El alcalde de Arecibo, Carlos Molina, organizó la empresa municipal Mi Arecibo Inc. gracias a que la Ley de Municipios se enmendó para permitir que municipios con deficiencias presupuestarias, como la Villa del Capitán Correa, pudieran operar este tipo de entidad.

Mi Arecibo Inc. funciona como empresa matriz para otras operaciones comerciales como el Arecibo Water Park, el restaurante Arasibo Steak House, una marca de café y un kiosco en la plaza de recreo. Según el registro de corporaciones, tiene un capital de $385,767.

Al mismo tiempo, el gobierno municipal tiene otros negocios, como el gimnasio Arasibo Fitness, la renta de unos apartamentos y un “guest house”, que no están registradas como figuras jurídicas independientes al municipio, sino que el mismo ayuntamiento las maneja con su presupuesto y empleados. 

“Estoy midiendo qué me sale mejor, qué me funciona mejor. Estoy buscando qué rinde más frutos”, indicó Molina en entrevista con este diario.

Según el alcalde, estos negocios que opera el municipio deben generar lo suficiente para pagar el sueldo de los empleados municipales destacados en esos lugares para que le represente un alivio en la nómina general.

“Lo que está haciendo esta ciudad es haciendo cosas que le retornen dinero”, dijo Molina, aunque no pudo precisar la cantidad que estas empresas aportan al presupuesto municipal.

No obstante, el alcalde arecibeño afirmó que los estados financieros auditados reflejan que “trajimos un $1.6 millones más al año y bajamos, de $17 millones, el déficit, a $5.9 millones”.

Por eso, la prioridad de Molina es producir ingresos para la ciudad, aunque elimine servicios que tradicionalmente ofreció la alcaldía.

“Un ejemplo es el costo operacional de las facilidades (sic) de Villa Campestre (un hogar para ancianos de bajos recursos). En nómina y gastos relacionados, la ciudad se está gastando casi $50,000 mensuales, un costo demasiado oneroso. Así que yo prefiero que otro centro (privado) le dé un servicio de excelencia a los envejecientes y yo hacer algo con esa propiedad que me traiga dinero nuevo con los mismos empleados. Que, en vez de ser un gasto, sea un ingreso”, mencionó el alcalde. 

El ejecutivo municipal señaló que estos proyectos se desarrollaron mediante empréstitos que se tramitaron con el Banco Gubernamental de Fomento “porque el municipio no cuenta con ‘cash’ para hacer obra permanente porque lo que ingresa de patente e IVU en la ciudad no te da ni para pagar la nómina”. Al cierre del año fiscal 2014-2015, la deuda pública de Arecibo es de $66.3 millones. 

Además, el ayuntamiento le otorgó un préstamo inicial de $150,000 a Mi AreciboInc.. El alcalde dijo que se está pagando, pero no presentó evidencia.

No todos tienen empresas. Alcaldes de ciudades con alta concentración poblacional, como San Juan, Caguas, Ponce, Guaynabo, Bayamón y Carolina no han registrado en el Departamento de Estado ninguna empresa municipal, la única entidad con fines de lucro que permite la Ley de Municipios Autónomos.

No obstante, estos seis municipios mantienen activas corporaciones especiales sin fines de lucro dirigidas al desarrollo municipal, un modelo corporativo contenido en el Artículo 17.001 de la Ley de Municipios.

El alcalde de Bayamón, Ramón Luis Rivera, no descarta registrar alguna empresa municipal, pero, hasta ahora, no lo ha considerado necesario.

“La empresa privada me está ocupando ese campo de manera efectiva”, dijo en entrevista telefónica.

“Soy de los que me gusta llevar las cosas poco a poco”, dijo. “Yo las voy a utilizar en el momento en que la necesite”.

El Municipio de Bayamón tiene dos corporaciones de desarrollo municipal, una para el auspicio de viviendas y otra, de servicios de salud.

“La más antigua es la de vivienda y administra más o menos 60 unidades de vivienda”, precisó.

La otra corporación “corre una sala de emergencias” y, según el alcalde, es fiscalmente autosuficiente.

Caguas, por su parte, tiene registradas corporaciones bajo los dos modelos sin fines de lucro que permite la Ley de Municipios en su Artículo 17.001 y Artículo 17.016, pero también aparecen registradas cinco corporaciones sin fines de lucro que no se organizaron bajo ninguno de estos dos artículos.

Estas corporaciones sin fines de lucro son Iniciativa Tecnológica Centro Oriental (INTECO), el Banco de Desarrollo Centro Oriental, la Corporación Juvenil para el Desarrollo de Comunidades Sostenibles, el Centro Criollo de Ciencias y Tecnología, así como la Corporación de Conservación Etnoecológica Criolla.

Entre las corporaciones registradas como auspiciadas por el municipio se encuentran la Corporación de Bellas Artes de Caguas y la Corporación de Salud Asegurada por Nuestra Organización Solidaria. Mientras, la Corporación para el Desarrollo de Caguas es la única que aparece clasificada como una corporación de desarrollo municipal.

“Nuestro alcalde comenzó desde el año pasado un proceso de análisis de la realidad fiscal de todas las corporaciones… (para) evaluar una posible consolidación futura de funciones administrativas”, explicó Gil Calderón Rivera, ayudante ejecutivo del alcalde William Miranda Torres.

Tanto Caguas como otros ayuntamientos tienen corporaciones sin fines de lucro que no aparecen registradas en Estado, ni como auspiciadas por el municipio ni bajo la categoría de desarrollo municipal. Uno de los casos más conocidos es el de Atenas Pinneapple Inc. (API), en Manatí, que comúnmente se presenta como un ejemplo de empresa municipal, pero está registrada como una entidad sin fines de lucro y no se detalla su vínculo con el municipio.


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