A diferencia de los hisopos para limpiar oídos, los nasofaríngeos deben ser largos y delgados para llegar desde la nariz del paciente hasta la parte superior de la faringe. ([email protected]/ archivo)

Uno de los principales manufactureros de los hisopos nasofaríngeos necesarios para recolectar muestras del coronavirus (COVID-19), que ahora escasean a nivel mundial, ya ha empacado miles de ellos en sus facilidades en Aguadilla desde que se instaló allí a principios del 2019, pero aún no cuenta con el equipo, el personal o las validaciones necesarias para producirlos locamente y atendar la creciente demanda a este lado del Océano Atlántico.

Se trata de la empresa italiana especializada en la biotecnología y salud, COPAN Industries, cuya operación principal está localizada en la región de Lombardía al norte de Italia, pero que plantó bandera en el municipio de Aguadilla tras una inversión de $13 millones.

Sin embargo, su gerente de ventas en Europa, Irene Acerbi, aseguró a El Nuevo Día que “nuestras facilidades de producción en Puerto Rico estaban en el proceso de validación y producción preliminar cuando la epidemia surgió de repente”, por lo que tardarían meses en completar la transferencia de tecnología necesaria para producir hisopos y llenar el medio de transporte de muestras localmente.

Abonando a las respuestas de Acerbi, el gerente general de COPAN en Aguadilla, Marco Rovetta, enfatizó que “la transferencia de tecnología desde Italia a Puerto Rico todavía está en sus comienzos. Todavía no tenemos la maquinaria y el equipo para incrementar la producción y dependemos de los hisopos que se manufacturan en Italia”.

En esta etapa de su operación aguadillana, “los hisopos se hacen en Italia y se transportan a Puerto Rico. En nuestra planta, los hisopos se empacan y esterilizan. Luego los vendemos a nuestra red de distribuidores que los suplen al sector privado y público para diferentes aplicaciones”, incluyendo las pruebas moleculares para influenza y COVID-19, detalló en expresiones escritas Rovetta, cuyo cometido es crecer su operación en Aguadilla para atender la demanda de los mercados norteamericanos, que ahora se suplen directamente desde su sede en Italia.

De hecho, la semana pasada, el Departamento de la Defensa de Estados Unidos (DoD, en inglés) confirmó que había importado unos 500,000 hisopos nasofaríngeos de COPAN-Italia para realizar pruebas moleculares a sus ciudadanos.

A preguntas sobre el nivel de producción en Puerto Rico, Acerbi contestó que “no tenemos cifras exactas de lo que se está produciendo en Puerto Rico, pero estamos hablando de unos pocos miles de hisopos (sin medio de transporte) producidos hasta ahora”, por lo que la demanda a ambos lados del Atlántico la están atendiendo desde el epicentro italianodel coronavirus.

Sin embargo, la gerente de ventas aseguró que “el plan para el futuro es producir hisopos y llenar medio (de transporte en Puerto Rico), pero esto requiere meses (no años) para la transferencia de tecnología”.

Cuando el entonces gobernador Ricardo Rosselló anunció la llegada de COPAN a Puerto Rico, la empresa había estimado en 100 el número de empleos que esperaba crear cuando alcanzara su máxima capacidad, pero por ahora cuenta con solo diez, que se dedican a validar los procesos iniciales de empaque y esterilización de los hisopos.

“Es importante recalcar que nosotros nos encargamos de la preanalítica (manufactura de dispositivos médicos para la recolección de muestras). Son las compañías de diagnóstico las que manufacturan las pruebas a las que se someten los especímenes”, especificó Rovetta, quien se especializa en ingeniería electrónica y lidera la implementación de procesos de manufactura de COPAN en Aguadilla.

“Paso por paso, estamos incrementando nuestra producción local y haremos nuestro mejor esfuerzo para suplir nuestros hisopos”, añadió el ingeniero electrónico.

Asimismo, la empresa italiana añadió que tendría una actualización y que definitivamente se pondrían en contacto con las autoridades locales para pedir apoyo en las próximas semanas.

A diferencia de los hisopos para limpiar oídos, los nasofaríngeos deben ser largos y delgados para llegar desde la nariz del paciente hasta la parte superior de la faringe, donde se recolecta la muestra.

Su palillo debe ser sintético y no de madera. La cabeza de algodón no debe contener alginato de calcio, que se usa para limpiar heridas, porque podría matar el virus y arrojar un falso negativo –un paciente infectado, cuya prueba de coronavirus resulta ser negativa– por lo que todo proceso de manufactura de esta índole debe someterse al crisol de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, en inglés).

Los hisopos nasofaríngeos y su medio de transporte no son necesarios para realizar las pruebas rápidas de coronavirus. Esas, según explicó el doctor Humberto Guiot, integrante del “Task Force” médico de La Fortaleza, usa muestras de sangre y arroja resultados entre 20 a 25 minutos.


💬Ver 0 comentarios