El terminal incorporó una alfombra gris con toques color verde en las ocho puertas de embarque, que está inspirada en los adoquines del Viejo San Juan.
El terminal incorporó una alfombra gris con toques color verde en las ocho puertas de embarque, que está inspirada en los adoquines del Viejo San Juan. (David Villafane/Staff)

Con el objetivo de elevar la experiencia de los viajeros, Aerostar Airport Holdings, el operador privado del Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín (SJU), reabrió hoy el Terminal D, que acogerá parte de la operación de vuelos regionales, domésticos e internacionales en la principal instalación aeroportuaria de Puerto Rico.

Jorge Hernández, presidente de Aerostar, precisó que el terminal requirió una inversión de sobre $14 millones. Describió que el nuevo terminal fue completamente renovado “y atemperado a las nuevas exigencias del visitante”.

“Renovamos el espacio para facilitar la movilidad del pasajero y hacer más eficiente las operaciones”, expresó el ejecutivo en una conferencia de prensa en la que participó el gobernador Pedro Pierluisi y la plana mayor de su administración.

En total, el terminal cuenta con ocho puertas de embarque, de las cuales cinco serán para vuelos regionales y tres para aeronaves de mayor capacidad.

“Los operadores regionales ya están operando en sus cinco puertas y estamos en el proceso de negociación con otras líneas para identificar el operador de las próximas tres”, aseveró Hernández a preguntas de este medio.

Reconoció, además, que el terminal mantendrá unas áreas cerradas, que funcionarán como “resguardo” en caso una expansión futura.

A su juicio, el aeropuerto cuenta con espacio suficiente para duplicar su operación sin tener que hacer una construcción adicional.

El terminal D estuvo prácticamente cerrado o en desuso por casi una década, luego de que American Airlines prescindiera de Puerto Rico como su principal eje de conexión al Caribe, a través de American Eagle, y reorganizara sus operaciones, un proceso que concluyó en el 2017.

En el 2022, Aerostar registró 10.3 millones de pasajeros, o 23% más que el volumen de pasajeros que registraba el aeropuerto para el 2013, año en que la empresa comenzó a operar la instalación.

Para este año, se espera un crecimiento adicional de entre 4% a 5%, anticipó Hernández.

Más identidad

Por su parte, la arquitecta Enid Soto, quien tuvo a cargo el proceso de renovación del Terminal D, describió a El Nuevo Día que el diseño de las nuevas instalaciones procuraron impartir mayor identidad al área a través de elementos caribeños y puertorriqueños.

El terminal, por ejemplo, incorporó una alfombra gris con toques color verde en las ocho puertas de embarque, que está inspirada en los adoquines del Viejo San Juan. Los colores de las paredes, entretanto, mantuvieron el patrón de blanco y tonos de azul que impera en el resto de los terminales. En cuanto a los asientos, Aerostar apostó por mantener los que hay en el resto del aeropuerto.

“No solamente era seguir la continuidad de las mejoras, sino empezar a ver cómo el aeropuerto pudiese empezar a innovar en las terminaciones, como es el tipo de alfombra para un poco matizar el sonido y darle una sensación de exterior e interior”, dijo Soto.

El terminal, entretanto, se convirtió en la nueva casa de un enorme mural con estampas boricuas, que anteriormente estaba localizado en el desaparecido Mercado de Paseo Caribe, en San Juan.

Soto, además, indicó que el terminal tendrá espacio para entre cuatro a cinco establecimientos comerciales. Uno de los locales tendrá una tienda de conveniencia, mientras que MGI, la empresa que tiene a cargo las concesiones de comida en el aeropuerto, construirá el quinto Gustos Café de la instalación.

El terminal también incluyó nuevas tecnologías, como un sistema de reconocimiento facial biométrico, que simplificará el proceso de abordaje y llegada de los pasajeros.

Reclaman transformación

La apertura del Terminal D concidió con la celebración del décimo aniversario de la llegada de Aerostar al aeropuerto.

Para Hernández, la pasada década marcó un antes y después en la instalación, que hasta 2013 era administrada por la Autoridad de los Puertos.

En ese entonces, el ejecutivo describió que el aeropuerto se encontraba en “graves condiciones físicas y operacionales”.

“Fue necesario comenzar desde lo más básico y garantizar las condiciones mínimas, para que un avión pudiera despegar y aterrizar de manera segura”, manifestó.

Entre los trabajos más importantes, mencionó la reconstrucción de pistas, instalación de nuevos puentes de abordaje, la remodelación de los terminales B y C, así como “mejoras continuas” en pisos, baños y techo.

“Establecer un sistema inteligente de inspección de equipaje y la construcción de un centro de distribución que hoy opera la empresa FedEx son solo algunos de un más de un centenar de proyectos, que con el esfuerzo de nuestro equipo, hemos logrado completar”, reclamó Hernández.

En total, el ejecutivo puntualizó que la inversión de Aerostar en mejoras capitales ascendió a $274 millones hasta diciembre de 2022.

“Es evidente que Aerostar ha sido un socio colaborador, y durante los pasados dos años, también ha sido eje de un resurgir récord en nuestro turismo, rompiendo marcas de la cantidad de pasajeros arribando a la isla”, consideró el gobernador Pierluisi.

“Estas mejoras y continua inversión, no solo en las áreas que son visibles a nuestros visitantes como los terminales, sino también las facilidades de seguridad, las pistas de aterrizaje y despegue, y todos servicios auxiliares del aeropuerto, son esenciales para apoyar a nuestro sector del turismo que tan importante es para nuestro desarrollo económico”, agregó el primer ejecutivo.

Por su parte, el director ejecutivo de Puertos, Joel Pizá Batiz, aprovechó su discurso para indicar que el aeropuerto ha sido eje de críticas “injustas”.

Desde el pasado año, el operador privado enfrenta señalamientos por falta de limpieza y áreas en supuesto abandono, lo que ha motivado investigaciones en la Asamblea Legislativa.

“Muchas veces, las críticas no son una evaluación informada de la política pública que se está implementando, sino que muchas veces son el resultado de las consecuencias que se viven a diario por haber postergado, por décadas, las reformas necesarias”, expresó el funcionario.

“Nos quedan 30 años”

De cara al futuro, Hernández indicó que Aerostar planifica invertir $250 millones en varios proyectos estratégicos, como es la renovación de la pista, la construcción de un puente conector entre el estacionamiento multipisos y el Terminal A. Este último que también sería remodelado entre 2024 y 2025.

Cuestionado sobre si con estos trabajos a largo plazo Aerostar buscará permanecer operando el aeropuerto por más de tres décadas, Hernández indicó que, hasta el momento, “no estamos hablando ni considerando” la extensión de 10 años que dispone el contrato, pero que necesita el aval del gobierno.

“A partir de este momento, todavía nos quedan 30 años. Desde el día uno, nuestro compromiso era la remodelación y modernización de estas facilidades y ese sigue siendo nuestro norte”, acotó Hernández.

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