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(GFR Media)

Washington - Sin hacer alusión a las peleas de gallos en Puerto Rico, el Comité de Agricultura del Senado estadounidense aprobó hoy la reautorización de la ley que establece política pública y hace asignaciones agrícolas.

En la Cámara baja, esa legislación – que fue derrotada en el pleno cameral debido a las pugnas internas republicanas sobre inmigración-, incluye una medida que extendería a los territorios, como Puerto Rico, la prohibición que ya existe en los estados sobre las peleas de gallos.

Una portavoz de la senadora demócrata Amy Klobuchar (Minnesota) confirmó esta tarde a El Nuevo Día que la medida del Senado no hace referencia alguna a la industria de gallos en Puerto Rico.

Ambas cámaras legislativas han considerado medidas distintas sobre la llamada ley agrícola, que debe ser reautorizada antes del 30 de septiembre. En el Senado se quiere llevar al pleno antes del receso del 4 de julio.

La Cámara de Representantes de Estados Unidos derrotó en mayo el proyecto de ley agrícola que incluía la enmienda dirigida a prohibir las peleas de gallos en los territorios. como ya sucede en los estados y Washington D.C.

Pero, aunque el proyecto en su totalidad fue frenado, la enmienda que busca declarar ilegal las peleas de gallos en Puerto Rico y los demás territorios fue aprobada fácilmente, con 359 votos a favor y 51 en contra.

La medida agrícola cameral no fue derrotada por su contenido sino en medio de una pugna del liderato republicano con sus legisladores más conservadores en torno a inmigración. Por ello, hay intentos para volver a presentarla en el pleno de la Cámara baja antes de que acabe el mes.

“Hay consenso en Puerto Rico. Creemos que va afectar directamente la economía”, indicó esta semana en Washington el representante Luis “Narmito” Ortiz Lugo, del Partido Popular Democrático (PPD), que cabildea en contra de la propuesta cameral junto a sus colegas representantes del Partido Nuevo Progresista (PNP) Urayoán Hernández Alvarado, José Pérez Cordero, Félix Lasalle Toro y Michael Quiñones Irizarry, y el senador del PNP Alex “Chino” Roque.

Los legisladores sostienen que han advertido en las conversaciones en el Congreso que la industria de gallos en Puerto Rico genera 27,000 empleos, es parte de un sector agrícola duramente golpeado por el huracán María e inyecta por lo menos $18 millones a la economía puertorriqueña.

Indicaron que se han reunido con funcionarios de la oficina del presidente del Comité de Agricultura del Senado, el republicano Pat Roberts (Kansas), con el congresista demócrata boricua José Serrano (Nueva York), la delegada de Guam, la demócrata Madeleine Bordallo, y la comisionada residente en Washington, Jenniffer González.

Los legisladores de la isla acogieron la idea de la delegada Bordallo de promover una enmienda para demandar que sean las legislaturas de los territorios las que tomen la decisión.

Serrano y su colega demócrata Darren Soto (Florida) fueron los votos boricuas a favor de prohibir las peleas de gallos. Tanto Nydia Velázquez (Nueva York) como Luis Gutiérrez (Illinois) votaron en contra.

El representante Hernández Alvarado, portavoz alterno del PNP en la Cámara de Representantes, considera que sectores del Congreso desconocen que se trata de una industria bien regulada en la Isla.

La enmienda que busca declarar ilegal las peleas de gallos es promovida por el grupo Humane Society, que las considera un acto de crueldad, y en la Cámara baja fue presentada por el republicano Peter Roskam (Illinois).

“El gallo pelea por naturaleza, por instinto”, dijo el representante Hernández Alvarado, al señalar que lo que va a hacer el Congreso es crear una “industria clandestina”. “En Washington D.C. hay galleras clandestinas”, sostuvo, “y eso es un problema para el gobierno”.

El debate sobre la ley agrícola debe terminar en un comité de conferencia del Congreso que buscaría armonizar las versiones que se aprueben en el Senado y la Cámara baja federal.


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