DeSantis canceló las clases presenciales en todas las escuelas públicas de Florida. (AP)

Miami - Dos personas fallecieron en las últimas 24 horas y ya son siete las personas muertas por el COVID-19 en el estado de Florida, donde se han detectado 216 casos de la enfermedad.

En Florida, además, se han efectuado pruebas a casi 2,294 personas, de las cuales más de 1,017 han dado negativo y las otras 1,061 están pendientes de resultados.

Los dos últimos fallecidos son un hombre de 77 años con problemas médicos subyacentes y otra persona del condado Manatee, confirmó el gobernador Ron DeSantis en ruedas de prensa ayer.

DeSantis recomendó que todas las universidades de Florida se valgan de clases en línea durante el resto de las vacaciones de primavera ("spring break"), con la esperanza de que los estudiantes regresen a sus hogares y no se congreguen, al igual que los colegios que implementarán este aprendizaje a la vuelta del periodo vacacional.

El gobernador canceló las clases presenciales de todas las escuelas públicas de Florida hasta el próximo 15 de abril, al igual que los exámenes para lo que resta de curso.

"Los requisitos de graduación, promoción y calificaciones finales del curso se evaluarán como si esas no existieran", dijo el gobernador a los medios de comunicación en una rueda de prensa convocada en Tallahassee.

DeSantis explicó que serán los padres los que decidirán si prefieren que sus hijos se mantengan en el curso actual o pasar al siguiente.

Con respecto a los restaurantes, el gobernador continuó la recomendación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), para que todos los establecimientos solo operen al 50% de su capacidad y utilicen el distanciamiento social con los clientes que atienden.

Además, DeSantis ordenó cerrar los bares y discotecas durante los próximos 30 días desde las 5:00 p.m. (hora local).

Ciudades muy turísticas como Miami Beach y Fort Lauderdale comenzaron desde el lunes un toque de queda, que obliga a cerrar los negocios a las 10:00 .m., además de que varias playas públicas también han cerrado.

Por su parte, la Ciudad de Miami ordenó ayer que todos los establecimientos de entretenimiento y negocios no esenciales cierren hasta nuevo aviso debido al aumento de los casos de transmisión comunitaria en Florida, según un comunicado de prensa.

Esta orden se aplica a todos los establecimientos de servicio de alcohol que no sirven comida, incluidos bares, discotecas y salones. Los lugares de entretenimiento que incluyen cines, gimnasios y gimnasios también se ven afectados por el nuevo orden.


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