Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos. (AP)

Washington – Aunque las negociaciones continúan, no se descarta que cada cámara legislativa estadounidense vaya adelante con sus propios proyectos de estímulo económico para hacer frente a la emergencia que causa la pandemia del coronavirus.

La speaker Nancy Pelosi dijo hoy, al salir de una reunión en el Senado, que la mayoría demócrata de la Cámara de Representantes presentará su propio proyecto y que esperan que sea “compatible” con la versión que echaría adelante el líder de la mayoría senatorial, el republicano Mitch McConnell (Kentucky).

McConnell quiere poner en marcha el proceso de votación esta tarde, con el propósito de que una medida pueda ser aprobada mañana antes de que cierre el mercado financiero estadounidense. “Ambos lados han trabajado duro para crear algo que pueda aprobarse en el Senado, en la Cámara de Representantes y ser firmado por el presidente de EE.UU.”, dijo McConnell en el hemiciclo.

En ese sentido, el secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, se expresó confiado en que mañana se aprobará un proyecto de ley que pueda mitigar a crisis durante las próximas 10 a 12 semanas, en momentos en que ha cerca de 29,000 casos de coronavirus en EE.UU. y por lo menos 377 muertes.

Esta tarde, el senador republicano Rand Paul (Kentucky) confirmó que dio positivo al coronavirus. Previamente dos congresistas también dado positivo al virus.

Los demócratas y republicanos aún tiene que afinar detalles como asegurar que el subsidio a los patronos para que retengan a sus empleados incluya garantías de que no se despedirá a trabajadores.

Según fuentes legislativas, un punto clave de desacuerdo es la intención de los republicanos del Senado de dejar en manos del Secretario del Tesoro la distribución a corporaciones de un fondo de emergencia de $425,000 millones.

“Le quieren dar un cheque en blanco a Wall Street con dinero de los contribuyentes”, indicó el senador demócrata Sherrod Brown (Ohio).

Los demócratas dijeron que no han visto el proyecto que McConnell quiere avanzar esta misma tarde, que incluirá un subsidio de $50,000 a las aerolíneas de pasajeros.

El proyecto de ley busca otorgar un subsidio de entre $600y $1,200 a una gran parte de los ciudadanos de los estados y territorios, incluido Puerto Rico. Para una familia de cuatro, es decir un matrimonio con dos niños dependientes, el cheque puede ser de cerca de $3,000, sostuvo el secretario Mnuchin.

Pero, también incluye una asignación de $350,000 millones para las pequeñas empresas, que les permita retener sus empleados durante dos semanas.

Los préstamos a pequeñas y medianas empresas no tendrían que ser pagados si retienen a sus trabajadores, según Mnuchin.

Las negociaciones sobre los subsidios a las pequeñas empresas han involucrado a los presidentes de los comités a cargos de esos asuntos en el Senado, el republicano Marco Rubio (Florida), y la Cámara baja, la demócrata puertorriqueña Nydia Velázquez.

La industria de hospitales, que se enfrenta a una escasez de mascarillas, guantes y ventiladores, ha reclamado además un subsidio de $100,000 millones.

“El gobierno federal debe nacionalizar la adquisición de suministros médicos”, dijo el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, cuyos expertos proyectan que entre el 40% y el 80% de su población se infectará con el virus, por lo que la tarea es frenar el incremento de casos para que no se abrume el sistema de salud del estado.

Los estimados de los negociadores del Congreso son que el costo del proyecto de estímulo económico pudiera estar entre $1.6 billones (trillions) y $2 billones.

“Estamos inyectando mucha liquidez al sistema”, dijo Mnuchin a la cadena FOX. Previamente, el presidente Trump ha indicado que la crisis puede durar hasta julio o agosto, y un plan del gobierno federal preparado el 13 de marzo advierte que la pandemia quizá se extendería 18 meses, ante la falta de una vacuna.

Robert Greenstein, presidente del grupo de estudio Centro de Prioridades Presupuestarias y de Política Pública (CBPP), indicó que se prevé un consenso bipartidista para que los ciudadanos con menos ingresos reciban la misma cantidad de dinero que los que tienen salarios más altos.

Greenstein criticó que la legislación de los republicanos del Senado presentada el jueves propusiera limitar el acceso de los que menos ganan a un cheque de $1,200 e impulsara no darle nada a los que tuvieron en 2018 un ingreso de menos de $2,500. De acuerdo al Tesoro, la mayoría de los ciudadanos recibirán el dinero a través de un depósito automático.

El proyecto de ley de la mayoría republicana del Senado, que es la base para las negociaciones, persigue que una mayoría de los residentes de Estados Unidos y sus territorios puedan recibir entre $600 y $1,200 si no tuvieron ingresos de más de $75,000 en 2018, el año base para determinar el total de dinero que enviará el Tesoro federal.

Para matrimonios que rinden sus planillas de forma conjuntael cheque puede alcanzar los $2,400 si sus ingresos no superaron en aquel año los $150,000.

Los contribuyentes recibirían otros $500 por cada niño dependiente, según la legislación republicana, divulgada el jueves por el presidente del Comité de Finanzas del Senado de Estados Unidos, el republicano Charles Grassley (Iowa).

Para los individuos que devengaron más de $75,000 en 2018 y las parejas que ganaron sobre $150,000, el cheque se verá reducido en $5 por cada $100 adicionales, hasta desaparecer al llegar a $99,000 y $198,000 respectivamente.

Los que aportaron poco en contribuciones sobre ingresos, recibirían un cheque de $600, la misma cantidad que se propone para los jubilados y veteranos de las Fuerzas Armadas, según Grassley.


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