En su mensaje – tal y como fue escrito-, Trump había alarmado aún más a la comunidad internacional al indicar que la prohibición incluiría el transporte de carga y productos, para minutos después, por Twitter, desmentir sus palabras. (AP)

Washington - Con su mensaje del miércoles en torno a las restricciones de viaje desde 26 países europeos a causa del coronavirus, el presidente Donald Trump generó confusión y decepción en el Congreso, Wall Street y países aliados.

Desde el Congreso, la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, y el líder de la minoría del Senado, Charles Schumer, censuraron que el énfasis de Trump no estuviera en iniciativas para atender la falta de ‘kits’ de pruebas del coronavirus en todo Estados Unidos y los preparativos del sistema de salud.

“Esto se trata de hacer pruebas, pruebas y pruebas. Es la única forma en que se va a conocer epidemiológicamente cómo esto se propaga”, indicó hoy Pelosi.

Trump anunció el miércoles la suspensión de viajes desde todos los países de la Unión Europea, con excepción de Irlanda. En su discurso, solo había precisado la exclusión del Reino Unido, que ya no es parte de esa comunidad económica.

Pero, en su mensaje – tal y como fue escrito-, Trump había alarmado aún más a la comunidad internacional al indicar que la prohibición incluiría el transporte de carga y productos, para minutos después, por Twitter, desmentir sus palabras.

La prohibición de viaje, que se hace efectiva a la medianoche de hoy, excluye a los ciudadanos estadounidense, familiares y personas que tienen residencia en EE.UU., explicó el secretario de Seguridad Interna, Chad Wolf.

Desde el lado republicano, el senador republicano Mitt Romney (Utah), también coincidió en que más que preocuparse por los viajes desde 26 naciones de Europa, el gobierno federal se tiene que centrar en hacer disponibles las pruebas médicas para conocer la magnitud de un virus que ya está en Estados Unidos.

“Mantener distancia social es quizá lo más importante porque (el virus) ya está aquí”, sostuvo Romney, exgobernador de Massachusetts y excandidato presidencial.

Por segunda ocasión reciente, para tratar de contener el pánico, Wall Street suspendió ayer brevemente su cotización, en una señal del nerviosismo con el cual los inversionistas recibieron el mensaje de Trump.

Hasta ayer, se habían identificado sobre 1,300 casos y 37 muertes en Estados Unidos. Los casos en Europa rondan los 23,000, mientras que se ha confirmado la muerte de unas 1,000 personas.

En una declaración, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, criticaron que el anuncio de Trump se haya hecho sin consultas y que sus consecuencias sean unilaterales. “El coronavirus es una crisis global, no limitada a un solo continente”, indicaron Michel y Von der Leyen.

El presidente de la Asociación de Viajes de Estados Unidos, Roger Dow, advirtió que “cerrar temporalmente los viajes desde Europa va a exacerbar el fuerte impacto del coronavirus en la industria de viajes y los 15.7 millones de estadounidenses cuyos trabajos dependen de los viajes”.

Según la Asociación, solo en el mes de marzo de 2019, los visitantes europeos a territorio estadounidense representaron el 29% de los viajeros y un impacto económico de $3,400 millones.

En aeropuertos europeos, personas buscaban comprar pasajes a precios muy elevados, en una carrera contrarreloj, según varios medios.

Lawrence Gostin, experto en leyes de salud pública de la Universidad de Georgetown, advirtió que los gérmenes no respetan fronteras y que la prohibición de viajes no incluye países con sistemas sanitarios débiles en comparación con la Unión Europea.

“La mayor parte de Europa tiene igual o más casos que Estados Unidos. Una restricción de viaje no va a hacer a Estados Unidos más seguro”, indicó Gostin, en Twitter, tras el mensaje del presidente Trump.

Tras declarar que la crisis del coronavirus se había convertido en una pandemia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) exhortó a la comunidad internacional a centrarse menos en contener el virus y más en preparar a los hospitales para manejar un alto número de pacientes, almacenar materiales y promulgar políticas públicas de distanciamiento social.

En entrevista con la cadena CNN, el vicepresidente Michael Pence, rechazó que Trump haya creado más confusión y anunció que la entrada de estadounidenses y residentes que estén en Europa se tramitará, después de pruebas médicas, a través de 13 aeropuertos.


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