El Huracán Sally llegó como categoría 2 a Alabama. (CNH) (Suministrada)

El centro del huracán Sally golpea las cercanías de Gulf Shores en Alabama como un fenómeno categoría 2, que podría provocar inundaciones catastróficas, lluvias y marejadas ciclónicas.

De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes (CNH), a las 4:45 a.m. el sistema tropical tenía vientos máximos sostenidos de 105 millas por hora (mph) y una presión central de 965 milibares.

El informe de la agencia también señala que el sistema se mueve a 3 mph. Sally se encuentra actualmente en la latitud 30.3 y longitud 87.7.

Unas 150,000 casas y negocios se habían quedado sin luz para el miércoles por la mañana, según el sitio poweroutage.us. Se declaró un toque de queda en la localidad costera de Gulf Shore debido a las condiciones peligrosas.

En el condado de Escambia, en la franja noreste de Florida, el subjefe de la policía Chip Simmons prometió mantener a los agentes en la calle todo el tiempo que fuera físicamente posible. El condado incluye a Pensacola, una de las ciudades más grandes de la costa estadounidense del Golfo de México.

“La policía estará allí hasta que ya no podamos estar con seguridad, y sólo entonces retiraremos a nuestros agentes”, dijo Simmons en una sesión informativa sobre la tormenta el martes por la noche.

Sally ganó fuerza con rapidez mientras se aproximaba a la costa, convirtiéndose en una tormenta de categoría 2 con vientos de 105 millas por hora. El miércoles por la mañana estaba 60 millas al sur-sureste de Mobile, Alabama, y avanzaba hacia el norte-noreste a 2 millas por hora.

Sally era una tormenta poco común que podría hacer historia, explicó Ed Rappaport, subdirector del Centro Nacional de Huracanes.

Sally tiene una característica que no se ve a menudo, que es una lenta velocidad de avance, y eso va a agravar las inundaciones”, dijo a The Associated Press.

Rappaport comparó el lento avance de la tormenta con el del huracán Harvey, que anegó Houston en 2017. En zonas localizadas podrían caer hasta 30 pulgadas de agua, y “eso batiría un récord en algunos lugares”, dijo Rappaport en una entrevista el martes por la noche.

Aunque el huracán se dirigía el miércoles a las costas de Alabama y Florida, se hacía notar en toda la costa norte del Golfo de México. En el sureste de Luisiana, el agua de mar inundó viviendas en terrenos bajos. En Mississipi, el agua cubrió las playas y parte de una autopista costera. Dos grandes barcos casino se soltaron del muelle donde estaban en reformas en Alabama.

El gobernador de Mississippi, Tate Reeves, instó a la gente en el sur de su estado a preparase para inundaciones repentinas.

Tras provocar lluvias en la costa el miércoles, se esperaba que Sally llevara intensos aguaceros a zonas de Mississippi, Alabama, Georgia y las carolinas esta semana.