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La congresista Nydia Velázquez (extrema derecha) destacó, además, que la medida, entre otras cosas, extiende el acceso a los préstamos de protección de nómina (PPP) hasta diciembre. (AP / J. Scott Applewhite)
La congresista Nydia Velázquez (extrema derecha) destacó, además, que la medida, entre otras cosas, extiende el acceso a los préstamos de protección de nómina (PPP) hasta diciembre. (AP / J. Scott Applewhite)

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Washington - La Cámara de Representantes federal aprobó esta noche, mediante votación de 208-199, un proyecto de estímulo económico que establece la agenda demócrata para futuras negociaciones con los republicanos del Senado y la Casa Blanca en torno a la próxima respuesta del Congreso a la emergencia que ha dejado la pandemia del coronavirus.

Aunque la Casa Blanca amenazó con vetar la legislación – que tendría un impacto en Puerto Rico de por lo menos unos $20,000 millones-, expresó el interés del presidente Donald Trump en ordenar un próximo proyecto bipartidista que incluya, entre otras cosas, una reducción en el pago de nómina al Seguro Social, inmunidad para las empresas que reabren en medio de la pandemia y fondos para mejoras a la infraestructura, como puentes y carreteras.

El presidente Trump buscará “trabajar con el Congreso de manera bipartidista para abordar cualquier posible legislación adicional necesaria para responder al brote del coronavirus”, de acuerdo a la declaración de política pública de la Oficina de Presupuesto y Gerencia de la Casa Blanca.

Las votaciones de hoy en la Cámara baja incluyeron adoptar cambios históricos a las reglas para permitir el voto por proxy en el hemiciclo y en los comités, debido a la emergencia que ha provocado el novel virus. Nunca antes se ha permitido que un congresista pueda votar en el hemiciclo sin estar presente.

La legislación de estímulo económico propone alrededor de $3 billones (trillions en inglés) para asistir a los gobiernos estatales y locales, hospitales, sistemas educativos, y ayuda directa a los ciudadanos, incluido un nuevo cheque federal de por lo menos $1,200 para la abrumadora mayoría de las personas.

También impulsa extender hasta enero de 2021 la asistencia federal por desempleo de $600 semanales, hasta diciembre de 2021 las licencias por enfermedad y familiares para los trabajadores afectados por el coronavirus, y propone perdonar hasta $10,000 en préstamos estudiantiles.

Según la congresista demócrata Nydia Velázquez (Nueva York), la medida también asignaría $35 millones para la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) de Puerto Rico enfrentarse a los retos de una elección en noviembre en medio de la pandemia del coronavirus.

Velázquez, presidenta del Comité de Pequeñas Empresas y una de las autoras de la legislación, destacó, además, que la medida, entre otras cosas, extiende el acceso a los préstamos de protección de nómina (PPP) hasta diciembre, elimina el requisito de que el 75% del préstamo tenga que utilizarse para el pago de nómina y separa del dinero restante un 25% para empresas con 10 empleados o menos.

Además de Velázquez, entre los boricuas también ofreció un mensaje en el hemiciclo su colega demócrata Darren Soto (Florida), quien sostuvo que la legislación busca atenuar la terrible respuesta del presidente Trump a esta emergencia.

La también boricua Alexandria Ocasio Cortez (Nueva York) votó a favor. Mientras, José Serrano (Nueva York) no estuvo presente.La comisionada residente en Washington, Jenniffer González, quien hace caucus con los republicanos y en San Juan dijo que estaba a favor de propuestas del proyecto de ley, no habló en el hemiciclo.

"Con un récord de pobreza, desempleo, infección y muerte en todo el país, los héroes y las familias de nuestra nación necesitan que el Congreso continúe promulgando leyes que satisfagan sus necesidades", indicó Soto.

Catorce congresistas demócratas votaron en contra de la legislación, que sería el proyecto independiente de asignaciones más grande de la historia, si fuese aprobado, y permite extender los cheque federales a individuos a personas indocumentadas. Peter King, republicano por Nueva York y quien advirtió que su estado necesita los fondos que propone el proyecto de legislación,  votó a favor de la medida demócrata.

El debate sobre la legislación comenzó en horas de la mañana, pero las votaciones se extendieron hasta la noche debido a las medidas de distanciamiento social, que limitaban el número de congresistas presentes al mismo tiempo en el hemiciclo.

Ante la insistencia de los republicanos de la Casa Blanca de que no hay urgencia para aprobar un nuevo proyecto de estímulo económico, la speaker Nancy Pelosi aludió a las expresiones del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, quien sostuvo que una nueva legislación “podría ser costosa, pero vale la pena si ayuda a evitar daños económicos a largo plazo y nos deja con una recuperación más fuerte".

Entre los liberales demócratas, incluyendo al senador Bernie Sanders (Vermont), hay aún reclamos a favor de un cheque federal durante varios meses o hasta que termine la crisis que causa el coronavirus, que ha colocado en las filas del desempleo a 36 millones de trabajadores y causado la muerte en Estados Unidos de cerca de 87,000 personas.

“Mi oficina no está recibiendo llamadas, está recibiendo gritos de auxilio”, dijo la demócrata Donna Shalala (Miami).

Los líderes republicanos del Congreso, el senador Mitch McConnell (Kentucky) y el congresista Kevin McCarthy (California), han cuestionado la necesidad de legislar ahora un nuevo proyecto de estímulo económico.

McConnell ha indicado que no será hasta junio que examinarán qué nuevas iniciativas de estímulo económico son necesarias. Pero, ha abogado por aprobar dar inmunidad a las empresas que reabren en medio de la emergencia del coronavirus.

“Son $3 billones en asignaciones y no ha habido ni siquiera una audiencia. Es la legislación más grande en la historia”, dijo McCarthy, en una conferencia de prensa antes de la votación.

McCarthy y McConnell también denunciaron los cambios temporales en las reglas del funcionamiento de la Cámara baja.

La legislación demócrata, de 1,815 páginas, crearía un fondo de $915,000 millones para asistir fiscalmente a los gobiernos de los estados, territorios y tribus, así como a, a nivel local, a los gobiernos de condados y municipios.

Entre los gobiernos estatales y territoriales se distribuirían alrededor de $540,000 millones. Otros $375,000 millones son para asistir a los gobiernos de los condados y municipios.

Unos $20,000 millones se separan para los gobiernos estatales territoriales. De ese total, Puerto Rico recibiría cerca de $10,650 millones, según un análisis de El Nuevo Día.

El proyecto demócrata, como la medida aprobada por el pleno de la Cámara baja en febrero para atender los recientes terremotos, vuelve a impulsar que se financie plenamente en Puerto Rico créditos por ingresos devengados (EITC) y niños dependientes (CTC), que tendrían un impacto de $1,400 millones anuales.

En términos específicos para isla, la medida persigue, además, una asignación de cerca de $285 millones en asistencia alimentaria y $60 millones para las carreteras en Puerto Rico.

El proyecto incluye a la isla en el programa que aumenta los fondos de asistencia alimentaria cuando los comedores escolares de una jurisdicción no están en pleno funcionamiento.

La legislación otorgaría un segundo cheque de por lo menos $1,200 para la abrumadora mayoría de los ciudadanos, incluidos los residentes en Puerto Rico. Pero, esta vez, se asignan $1,200 adicionales -hasta un máximo de $6,000- por dependientes, que pueden incluir estudiantes a tiempo completo de menos de 24 años y otros adultos.

Los $1,200 beneficiarían a los individuos con salarios de hasta $75,000 anuales. En el caso de las parejas, el salario máximo es de $150,000. A partir de esos ingresos, el cheque se reduce $5 por cada $100.

El proyecto demócrata, entre otras cosas, incluye $100,000 millones en subvenciones para hospitales y proveedores de salud en los estados, Washington D.C. y los territorios. A su vez, asigna $75,000 millones para pruebas de detección del virus, el rastreo de contactos y otras actividades relacionadas.

Otros $100,000 millones se otorgan al Departamento de Educación de EE.UU. para asistir a los sistemas educativos estatales y locales, además de las instituciones de educación postsecundaria.

El proyecto demócrata sugiere a su vez $200,000 millones en pagos a trabajadores esenciales y $175,000 millones en asistencia de vivienda.