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El presidente Donald Trump sonríe durante un encuentro con el mandatario ecuatoriano Lenín Moreno en la Oficina Oval de la Casa Blanca, el miércoles 12 de febrero de 2020, en Washington. (AP/Evan Vucci)
El presidente Donald Trump sonríe durante un encuentro con el mandatario ecuatoriano Lenín Moreno en la Oficina Oval de la Casa Blanca, el miércoles 12 de febrero de 2020, en Washington. (AP/Evan Vucci)

Washington - En la semana posterior a su absolución en un juicio político, un envalentonado Donald Trump está demostrando su determinación de gobernar con puño de hierro, presionando a su Departamento de Justicia para favorecer a un viejo amigo mientras ejerce su autoridad presidencial para vengarse de sus enemigos, reales y percibidos.