Joe Biden le comunicó a los residentes de Kenosha, Wisconsin, que los recientes disturbios impulsados por el incidente en que Jacob Blake quedó paralizado tras recibir siete disparos en la espalda a manos de un policía podría ayudar a los estadounidenses a confrontar siglos de racismo sistémico. (The Associated Press)

Kenosha, Wisconsin — Joe Biden le comunicó a los residentes de Kenosha, Wisconsin, que los recientes disturbios impulsados por el incidente en que Jacob Blake quedó paralizado tras recibir siete disparos en la espalda a manos de un policía podría ayudar a los estadounidenses a confrontar siglos de racismo sistémico, una postura marcadamente distinta a la adoptada por el presidente Donald Trump.

“Por fin estamos llegando a un punto en que confrontaremos el pecado original de esta nación, un pecado de 400 años... la esclavitud y todos sus vestigios”, dijo Biden durante un discurso en la iglesia Grace Lutheran donde se reunió con líderes comunitarios luego de conversar, en privado, con familiares de Blake.

La visita de Biden marcó el primer viaje del ex vicepresidente al estado de Wisconsin, que se perfila como un estado clave en las elecciones generales, pero esta vez como candidato presidencial demócrata. Biden mostró un marcado constrate con la plataforma de Trump, quien busca un segundo término.

Mientras Biden estuvo reunido por espacio de una hora con la familia de Blake, Trump nunca lo mencionó durante su visita del pasado martes. Mientras Biden trazó los problemas del sistema de justicia del país a la esclavitud, Trump se rehusó a admitir que en Estados Unidos existe un problema de racismo sistémico, al tiempo que exclamó su apoyo incondicional a las fuerzas de ley y orden.

Trump, incluso, dijo que los disturbios fueron organizados por grupos de “terrorismo doméstico”.

“No puedo decir que si Dios me convirtiera en presidente mañana, no podría garantizarles que todo se resolvería en cuatro años. Pero ciertamente estaríamos en una situación mejor y recorreríamos más del camino” si Trump pierde la reelección.

Blake permanece hospitalizado luego de recibir siete disparos en la espalda de un oficial blanco de la policía de Kenosha mientras intentaban arrestarlo durante un incidente el pasado 23 de agosto. El incidente es el más reciente luego de la muerte de George Floyd en Minneapolis y que propició protestas multitudinarias en prácticamente todos los estados.

Justin Blake, tio de Jacob Blake, comparó las visitas de ambos candidatos mientras participaba de una protesta. “Trump nunca preguntó por mi sobrino. Trump nunca mencionó el nombre de mi sobrino en el tiempo que estuvo aquí”, resaltó.

Justin Blake describió a Biden como “un ente unificador” y dio crédito al candidato demócrata por impulsar reformas al sistema de justicia criminal. No obstante, añadió que no le darán un pase gratis a nadie.

Biden escuchó reclamos similares durante su discurso en la iglesia, donde ciudadanos relataron sus batallas diarias.

Porsche Bennett, miembro de la organización Black Lives Activists Kenosha, le dijo a Biden que estaba “cansada”, pese a tener 31 años, y que está preocupada por sus tres hijos. “Han sido tantas décadas en las que nos han demostrado que no importamos”, indicó Bennett, quien añadió que ha escuchado promesas de cientos de políticos, pero muy poca “acción”.

Biden respondió que, al ser blanco, “no puedo entender lo que se siente salir por la puerta, o ver sarlir por la puerta a uno de mis hijos o hijas, y preocuparme de que podrían no regresar por ser negros”.

No obstante, comparó el pietaje de incidente violentos instigados por la policía y captados mediante vídeos de teléfonos inteligentes con las transmisiones televisivas, de casi medio siglo atrás, de participantes en marchas a favor de los derechos civiles recibiendo golpizas.

Biden señaló que ambas circunstancias abrieron los ojos de los estadounidenses blancos, y habló sobre los efectos desproporcionalmente severos que la pandemia de COVID-19 ha tenido sobre las personas no blancas.