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Jessica Pflumm, de Olathe, Kansas, posa con Maks, un chico ucraniano que la familia de ella pretende adoptar, pero los trámites quedaron suspendidos debido a la guerra en Ucrania.
Jessica Pflumm, de Olathe, Kansas, posa con Maks, un chico ucraniano que la familia de ella pretende adoptar, pero los trámites quedaron suspendidos debido a la guerra en Ucrania. (The Associated Press)

Leeds, Maine — Las secuelas de la invasión de Rusia a Ucrania han sido devastadoras para todo tipo de familias, incluidas a aquellas cuyas posibles adopciones quedaron en suspenso.

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