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Luis Gutiérrez sostuvo que se deben atender los continuos llamados del gobernador Ricardo Rosselló, la alcaldesa de San Juan y los puertorriqueños en general  para asegurar suficientes suministros y su distribución a corto plazo. (EFE)
Luis Gutiérrez sostuvo que se deben atender los continuos llamados del gobernador Ricardo Rosselló, la alcaldesa de San Juan y los puertorriqueños en general para asegurar suficientes suministros y su distribución a corto plazo. (EFE)

Washington -  Demócratas del Congreso de Estados Unidos, incluyendo legisladores boricuas, demandaron hoy al presidente Donald Trump que convierta la emergencia que viven Puerto Rico y las Islas Vírgenes tras el paso del huracán María, como su “prioridad número uno”.

En un mensaje en el hemiciclo de la Cámara de Representantes, el congresista Luis Gutiérrez (Illinois) sostuvo que se deben atender los continuos llamados del gobernador Ricardo Rosselló, la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, y los puertorriqueños en general  para asegurar suficientes suministros y su distribución a corto plazo.

Pero, a la vez pidió prestar atención al pedido de asistencia financiera para atender la catástrofe creada por el huracán María.

“Las necesidades inmediatas deben ser satisfechas: agua, alimentos, medicamentos, refugio y combustible. Pero necesitaremos inversión sostenida y cooperación con el gobierno de la isla y su pueblo para hacer que Puerto Rico sea nuevamente un sitio en condiciones para vivir”, indicó Gutiérrez.

En una conferencia de prensa en el Capitolio junto a otros colegas, la congresista Nydia Velázquez (Nueva York) exhortó, por su parte, al presidente Trump a poner la coordinación de la asistencia en Puerto Rico en manos de un general militar con experiencia en este tipo de emergencias.

‘Si (Trump) no toma esta emergencia con seriedad, éste va a ser su Katrina. Puerto Rico merece más”, dijo Velázquez, en referencia al lento manejo que se le atribuyó al gobierno de George W. Bush durante el huracán del 2005 que azotó a Luisiana.

Velázquez y Gutiérrez denunciaron que el presidente Trump hico referencia anoche a la deuda pública de Puerto Rico en medio de la crisis que vive la isla.

“Me ofende y me insulta”, dijo Velázquez, al contar a periodistas que en su visita del viernes a Puerto Rico, como parte de una delegación del estado de Nueva York, “no podrá reconocer” áreas de la isla ante la inmensa devastación.

El también boricua José Serrano (Nueva York) dijo que el speaker Paul Ryan le aseguró que Puerto Rico y las Islas Vírgenes serán tratados igual que los estados al momento de determinar los recursos que necesitan para estabilizar y reconstruir sus territorios.

Para la congresista demócrata Ivette Clark (Nueva York), quien habló en la conferencia de prensa a nombre de la delegada de las Islas Vírgenes, Stacey Plaskett, quien sigue en su territorio-, “esto es Katrina seis veces”, pues Puerto Rico e Islas Vírgenes son archipiélagos con tres islas habitadas cada uno.

“Como muchos estadounidenses, he observado con creciente pánico los pedidos de ayuda del gobernador de Puerto Rico, la alcaldesa de San Juan y el puertorriqueño promedio. El trabajo de los socorristas y de nuestros militares ha sido heroico, pero la isla necesita mucho más”, indicó Gutiérrez en su mensaje en el hemiciclo cameral.

Los demócratas temen que el gobierno federal no esté actuando con la rapidez necesaria. “Esto ha sido el equivalente de una bomba nuclear”, dijo, por su parte, el presidente del Caucus Demócrata de la Cámara baja, el congresista Joseph Crowley (Nueva York).

Crowley censuró que en vez de dedicarse a advertir a la opinión pública sobre la crisis de Puerto Rico, el presidente Trump se dedicó el pasado fin de semana a insultar a atletas que protestan contra la injusticia racial durante la presentación del himno estadounidense.

Los demócratas han demandado que se suspenda la vigencia de las normas federales de cabotaje y se otorgue una dispensa a la Iisla en el pareo de fondos que exige la ley a los gobiernos locales para recibir asistencia de la Agencia federal para el Manejo de Emergencias (FEMA).

La Casa Blanca aprobó hoy una dispensa de seis meses en el pareo de los fondos de FEMA.

En la etapa inicial sobre el recogido de escombros, los gobiernos locales deben aportar el 25% de los costos. La dispensa federal permite a Puerto Rico no pagar nada durante 180 días.

Pero, un portavoz del Departamento de Seguridad Interna dijo el lunes a Prensa Asociada que no se necesita suspender las normas de cabotaje  - contrario a lo que se hizo después del huracán Irma -, pues alegan que hay barcos de bandera estadounidense suficientes para transportar productos y combustible a Puerto Rico.

Los legisladores demócratas afirmaron que además de una ayuda de emergencia debe haber una asistencia financiera, pues debe tomarse en cuenta que el huracán María ha intensificado los problemas fiscales de Puerto Rico para financiar su sistema de salud y reparar su infraestructura pública. 

“Puerto Rico está en bancarrota, no puede pedir prestado y no puede determinar sus propios presupuestos y prioridades de gastos”, dijo el congresista Gutiérrez, al mencionar la imposición, por medio de la ley PROMESA, de una junta federal que controla las decisiones fiscales del gobierno de Puerto Rico.