Tribunal Supremo de Estados Unidos en Washington D.C.
Tribunal Supremo de Estados Unidos en Washington D.C. (Alex Brandon)

El Tribunal Supremo de Estados Unidos bloqueó hoy, jueves, el requisito del gobierno federal que obligaba a los empleados de grandes empresas a vacunarse contra el COVID-19 o presentar semanalmente pruebas negativas de coronavirus, mientras usan mascarillas en el lugar de trabajo.

Sin embargo, el máximo foro sí permitió que entrara en vigor en todo el país norteamericano un mandato que ordena que todos los trabajadores de los centros de atención médica financiados con fondos federales se tengan que inocular contra la mortal enfermedad.

Estas medidas fueron parte de los esfuerzos de la administración de Joe Biden para aumentar la tasa de vacunación entre los estadounidenses.

La mayoría conservadora de la corte concluyó que el gobierno se extralimitó en su autoridad al tratar de imponer la regla de vacuna o prueba en las empresas estadounidenses con al menos 100 empleados a través de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA, en inglés).

“OSHA nunca antes había impuesto tal mandato. El Congreso tampoco. De hecho, aunque el Congreso ha promulgado una legislación significativa que aborda la pandemia de COVID-19, se ha negado a promulgar cualquier medida similar a la que OSHA ha promulgado aquí”, escribieron los conservadores en una opinión sin firmar.

La decisión del Supremo de Estados Unidos llega en momentos en que el país experimenta un drástico aumento de casos, debido a la variante ómicron.

En desacuerdo, los tres jueces liberales argumentaron que era la corte la que se estaba extralimitando al sustituir sus juicios por expertos en salud. “Actuando fuera de su competencia y sin base legal, la Corte desplaza los juicios de los funcionarios gubernamentales a los que se les asignó la responsabilidad de responder a las emergencias de salud en el lugar de trabajo”, escribieron los jueces Stephen Breyer, Elena Kagan y Sonia Sotomayor en una disidencia conjunta.

El mandato de vacunación que el tribunal permitirá que se haga cumplir en todo el país cubre prácticamente a todos los trabajadores de la salud del país.

Más de 208 millones de estadounidenses, el 62.7% de la población, están completamente vacunados, y más de un tercio de ellos han recibido vacunas de refuerzo, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Los nueve jueces han recibido vacunas de refuerzo.

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