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“No pueden hacer nada sin la autorización del presidente de Estados Unidos”, alegó Trump. (AP)
“No pueden hacer nada sin la autorización del presidente de Estados Unidos”, alegó Trump. (AP)

Washington - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó esta noche que en medio de la emergencia del coronavirus, tiene “total autoridad” para decidir cuando reabrir la economía estadounidense, por encima de los gobernadores.

“No pueden hacer nada sin la autorización del presidente de Estados Unidos”, alegó Trump en la sesión informativa de la Casa Blanca, sin citar qué apartado de la Constitución estadounidense  le confiere ese poder.

El vicepresidente Michael Pence coincidió con Trump en que el presidente de Estados Unidos, en momentos en que ha decretado una emergencia en los 50 estados y los territorios, tiene plena autoridad para tomar decisiones significativas.

Los gobernadores de los estados han sido los que han tomado las decisiones relevantes sobre las órdenes para que la gente se quede en casa, y se cierren los comercios y escuelas en sus regiones.

Trump – quien ha indicado que puede anunciar el martes un grupo de trabajo para estudiar como reabrir la economía -, hizo sus comentarios en momentos en que nuevamente los gobernadores toman el liderato para diseñar la estrategia en sus estados sobre cómo tratar de recuperar la normalidad, una vez se minimice la emergencia del coronavirus, que en un mes se ha cobrado la vida de 23,000 personas en este país.

Antes de las expresiones de Trump, gobernadores que representan cerca de un tercio de la población comenzaron hoy a ordenar una estrategia para planificar una reapertura de la economía que tenga como norte la protección de la salud de los ciudadanos en medio de la pandemia del coronavirus.

Sin esperar por el presidente Trump, gobernadores del noreste, encabezados por el de Nueva York, y el oeste, liderados por el de California, pusieron en marcha grupos de trabajo que les harán recomendaciones formales este mes.

Junto al gobernador de Nueva York forman parte del grupo de trabajo del noreste, los gobernadores de Nueva Jersey, Connecticut, Pensilvania, Delaware y Rhode Island.

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, afirmó que en vez de una respuesta nacional, el proceso de reabrir la economía deberá hacerse por regiones y cuando los expertos de salud lo consideren adecuado.

Cuomo anunció la formación del grupo de trabajo con sus gobernadores vecinos justo el día en que el número de muertes en su estado superó las 10,000, ahora son 10,056,  y en todo Estados Unidos eran más de 23,000.

Solo el domingo murieron 673 personas en Nueva York debido al coronavirus, un número horrible, pero el más bajo de la última semana.

El gobernador de Nueva York consideró que los pasos que recomendarán irán dirigidos, cuando sea posible, a suavizar las medidas de aislamiento y expandir la categoría de “servicios esenciales”, de la mano de un proceso que incluya más pruebas de detección del virus y medidas cautelares.

“Hay que abrir la válvula de la economía, poco a poco, con cuidado, de forma inteligente”, sostuvo, pues si de momento empieza a incrementar el número de casos y hospitalizaciones, entonces el proceso se ha hecho erróneamente.

El gobernador de Nueva Jersey, Phil Murphy, dijo que “la recuperación económica solo se logrará bajo una recuperación en términos de salud”.

Cuomo sostuvo que estudiarán las experiencias de otros países. “Aprendamos de esas elecciones, lo que ha ocurrido en la provincia de Wuhan, en Italia, Corea del Sur. Ver lo que han hecho, que funcionó y qué no. Escucharemos a los expertos y seguiremos los datos, pero éste es un balance delicado”, afirmó.

En un comunicado conjunto, mientras, los gobernadores de California, Gavin Newson, Oregón, Kate Brown, y Washington, Jay Inslee, indicaron que un plan regional era necesario pues "COVID-19 no sigue las fronteras estatales o nacionales".

El presidente Trump utilizó el inicio de la sesión informativa de la Casa Blanca para lanzar nuevos ataques a los medios de comunicación y hasta presentar un vídeo con visos de propaganda electoral sobre sus medidas para tratar de atenuar la emergencia del coronavirus.

En momentos en que los casos positivos conocidos de coronavirus rondaban los 578,000 y las muertes más de 23,200, Trump ha querido responder a los continuos informes que subrayan que desde temprano en el año recibió informes sobre el riesgo que representaba el coronavirus para la vida de millones de estadounidenses.

Durante el fin de semana, el epidemiólogo federal, Anthony Fauci, dijo que era evidente que si las guías de distanciamiento social se hubiesen tomado desde febrero, como se le recomendó a Trump, se hubiesen podido salvar más vidas.

Al inicio de la sesión de esta noche, Fauci tomó el micrófono para asegurar que “la primera y única vez” que él y la doctora Deborah Birx, coordinadora del grupo de trabajo de la Casa Blanca sobre el coronavirus, hicieron una “recomendación formal” a Trump para promover medidas duras de mitigación, el presidente “escuchó la recomendación y pasó a la mitigación”.

Fauci se molestó cuando se le cuestionó si había hecho ese comentario de forma voluntaria.