A raíz de la reducción en matrícula, el Departamento de Educación ordenó el cierre de 59 escuelas públicas este verano.
Hasta el mes pasado, había 281,577 estudiantes matriculados en el sistema de educación público. (GFR Media)

El nuevo año escolar en el sistema público de enseñanza empieza mañana, pero sin personal en las escuelas y con la incertidumbre sobre cómo los estudiantes retomarán sus estudios en unas semanas.

El Departamento de Educación estableció que, a raíz del aumento en contagios con el nuevo coronavirus que causa COVID-19, los empleados de las escuelas públicas laborarán de forma remoto durante la primera semana del semestre escolar y llegarán a los planteles el 11 de agosto. Sin embargo, al menos por el primer mes, los estudiantes no pisarán sus escuelas.

Del 3 al 6 de agosto, los docentes tomarán -desde sus casas- los adiestramientos sobre uso de tecnología que se comenzaron a ofrecer en junio, como parte del proyecto DE-Innova, de acuerdo con el calendario publicado el viernes. Bajo esta estrategia, Educación había entregado 14,469 computadoras portátiles hasta el lunes pasado. Los aparatos electrónicos para los estudiantes aún no se han comenzado a entregar.

Mientras, el 7 de agosto se ofrecerán un taller de apoyo socioemocional al personal escolar. El lunes, 10 de agosto se dedicará a la limpieza y desinfección de las escuelas que hayan servido como centros de votación para las primarias de 9 de agosto. Cabe señalar que algunas escuelas ya fueron utilizadas como centros de votación este fin de semana, durante el accidentado proceso de voto adelantado del Partido Nuevo Progresista (PNP).

Los maestros deberán llegar a las escuelas entre el 11 y 12 de agosto. Las clases para los alumnos comenzarán el 17 de agosto a distancia. Hasta el 10 de julio, 281,577 estudiantes habían sido matriculados en escuelas públicas para el nuevo año escolar.

“El Departamento de Educación de Puerto Rico (DEPR) proyecta sus estrategias educativas en cada inicio escolar. Ante los retos que presentan las emergencias de los sismos y el COVID-19, establece los procedimientos administrativos y las iniciativas educativas que apoyan la gestión de los directores de escuela, los maestros y el personal de apoyo a la docencia”, estableció la subsecretaria de Asuntos Académicos, Aixamar González, en el memorando que detalla la Agenda de inicio del curso escolar 2020-2021.

Las organizaciones magisteriales han solicitado a la agencia que reconsidere la determinación que ordenar a los maestros a dar clases a distancia desde las escuelas, ante el temor de que los planteles se conviertan en focos de contagio de COVID-19.

Al momento, no ha habido respuesta a dicha petición, señaló la portavoz de la Asociación de maestros, Rebecca González.

De acuerdo con un censo realizado por el Frente Amplio en Defensa de la Educación Pública (Fadep), el 49.1% de los maestros tiene hijos menores de 18 años, que deberán estar en sus casas ante la prohibición del gobierno de que las escuelas públicas y privadas reciban estudiantes en agosto. Asimismo, el 72.2% de los docentes opinó que deberían poder ofrecer sus clases a distancia desde los hogares. Mientras, una cuarta parte señaló que estarían interesados en quedarse en sus casas para poder cuidar a sus hijos.

Alcaldes se insertan en la discusión

Al igual que los docentes, la Asociación de Alcaldes emitió una serie de recomendaciones al Departamento de Educación para proteger la salud y seguridad de maestros, empleados no docentes y estudiantes.

Distribuir equipo de protección personal -como mascarillas- y asegurar que todos los estudiantes tengan acceso a aparatos electrónicos y a una conexión fiable de internet encabezan las recomendaciones de los líderes municipales del Partido Popular Democrático (PPD).

“Hay que procurar además que, en la medida en que sea posible, aquellos maestros con hijos menores de edad y con condiciones crónicas puedan realizar trabajo desde sus casas”, señaló la alcaldesa de Loíza, Julia Nazario.

El alcalde de Guayanilla, Nelson Torres Yordán, sostuvo que Educación debe establecer acuerdos con los municipios para la limpieza y desinfección de escuelas.

Mientras, el alcalde de Villalba, Luis Javier Hernández, destacó que es necesario que, como parte de los sistemas de rastreo de contactos de COVID-19 en los municipios, se creen divisiones dedicadas exclusivamente a las escuelas. De esta manera, los municipios asistirían a evitar brotes en los planteles, argumentó el alcalde villalbeño.

“Hay fondos federales del (ley federal) Cares Act que están disponibles para todo esto. Las recomendaciones que hoy estamos haciendo son concretamente para esta fase y luego vamos a presentar medidas adicionales con relación a las clases presenciales que están señaladas para iniciarse el 17 de agosto”, expresó Hernández.