La máquina cosechadora y cortadora de maleza y plantas acuáticas fue importada de la fábrica de Aquarius Systems en Wisconsin. (Suministrada)

La Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) comenzó su plan de remoción y composta de la vegetación acuática en el embalse de Carraízo, en Trujillo alto, como parte de los proyectos para mejorar el aprovechamiento y la rendición del agua para los 140,000 clientes que se sirven de la represa.

La presidenta ejecutiva de la AAA, Doriel Pagán, informó que se seleccionó, mediante proceso de subasta, a Caribbean Composting, localizada en Arecibo. Esta empresa compitió con otras cuatro compañías, dijo. El contrato, otorgado en mayo de 2020, se extiende hasta 2024, por un costo de $800,000, según el registro de contratos de la Oficina del Contralor de Puerto Rico.

La máquina cosechadora y cortadora de maleza y plantas acuáticas, importada de la fábrica de Aquarius Systems en Wisconsin, está removiendo semanalmente cerca de 4,000 yardas cúbicas de este material, que es enviado a compostar en las facilidades de Caribbean Composting, en Arecibo, y Vivo Recycling en Caguas. La composta es una alternativa sostenible para evitar el cúmulo de material vegetativo en los vertederos, cuya capacidad ya está comprometida. “Todo el material que se maneja en la cuenca está entre 48 a 52 horas máximo, y los ponemos entonces en las facilidades de compostar", explicó la asesora ejecutiva de la presidenta ejecutiva, Damaris Santini.

La máquina que se utiliza para eliminar el material vegetativo. (ELNUEVODIA.COM)

Pagán informó que esta limpieza de la vegetación “no agrega capacidad (en el embalse) en el sentido de (mayor) profundidad; lo que sí mejora es la calidad del agua. En un evento de sequía como el que vivimos, le daría mayor disponibilidad al área operacional de poder manejar las aguas con mucha mayor efectividad sin tener que utilizar tanto tratamiento”.

Este proyecto es uno de varios que estará implementando la AAA para aumentar la capacidad de los embalses y la respuesta de la corporación pública ante los eventos de sequía, que se esperan sean cada vez más frecuentes. La corporación pública, explicó Pagán, está en proceso de contratar a una firma para realizar un estudio técnico sobre los mecanismos “más efectivos” para remover la sedimentación en el lago.

“Ese análisis técnico nos va a tomar unos meses. En vez de esperar a que finalmente concluya el proceso (de aprobación de FEMA) en diciembre. Son meses de trabajo que estamos adelantando, que esperemos que finalmente concluya con la aprobación (del dragado)”, expresó Pagán a preguntas de la prensa.

La presidenta de la corporación ejecutiva estimó que para finales de año se pueda llegar a un acuerdo con la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) para la ejecución de obras permanentes de la infraestructura destruida y afectada por el huracán María, incluyendo los embalses cuya sedimentación aumentó tras el evento atmosférico.

La solicitud a FEMA asciende a $300 millones, según expresiones previas de Pagán. “La realidad es que la Autoridad no tiene los fondos para el dragado y por eso es que tenemos que esperar por los fondos de FEMA, pero entendemos que es importante para añadir capacidad a este embalse que es tan crítico para la zona metropolitana”, indicó a preguntas de El Nuevo Día.