La nueva orden prohibirá la venta de bebidas alcohólicas después de las 7:00 p.m., al igual que ordenará el cierre de barras y discotecas. (ELNUEVODIA.COM)

Ante el aumento dramático en los casos de COVID-19 que se registran en la isla, la gobernadora Wanda Vázquez Garced anunció hoy, jueves, que, a partir de mañana, viernes, está revirtiendo parte de la reapertura económica al ordenar la clausura de las barras, los chinchorros, las discotecas, los cines, las salas de conciertos, los salones de juegos, los teatros, los casinos, los parques de atracciones, las marinas, el tráfico marítimo y los gimnasios.

Del mismo modo, la gobernadora indicó que ningún establecimiento comercial podrá vender bebidas alcohólicas después de las 7:00 de la noche. También, se restringirá el uso de las playas a fines deportivos como correr, caminar, surfear, o llevar a cabo actividades de paddle board, remo, vela y buceo.

Los restaurantes podrán operar, pero a una capacidad menor (50% en lugar de 75%), y las hospederías tendrán que limitar sus servicios en las áreas comunes de modo que se evite la aglomeración de personas.

Las nuevas restricciones no tocan los centros comerciales ni el comercio al detal en general. El único cambio aplicable a estos comercios es que no se permitirán filas fuera de los establecimientos en espera de la entrega de los artículos comprados. Según la gobernadora, los clientes deberán esperar en sus vehículos.

Por otro lado, se pospone la promoción turística de Puerto Rico hasta el 15 de agosto, se impiden las operaciones de excursiones y se puntualiza que el uso de mascarillas también es compulsorio entre los visitantes.

La gobernadora anunció que hasta se regularán las actividades o confraternizaciones familiares limitándolas a miembros de una misma unidad familiar. No precisó cómo pretende hacer cumplir esta disposición.

“Las actividades familiares y agasajos se limitarán a aquellos que vivan bajo el mismo techo. Las mismas deben evitarse y queda desautorizada cualquier actividad multitudinaria de personas que no sean de la misma unidad familiar”, dijo la gobernadora.

También se posponen las visitas a las cárceles y a los centros de cuido de adultos mayores. El toque de queda, establecido en marzo, continuará entre las 10:00 de la noche y las 5:00 de la mañana del día siguiente.

Las disposiciones, anunciadas en un mensaje televisado por WIPR, estarán vigentes hasta el 31 de julio. Ni la gobernadora, ni su equipo de trabajo estuvo disponible para contestar las preguntas de la prensa sobre las nuevas restricciones.

Vázquez Garced indicó que le solicitó a la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) continuar con la práctica de desviar todos los vuelos de pasajeros al Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín, lo cual fue concedido. Una segunda petición a la FAA para detener el flujo de pasajeros desde los estados de Texas y Florida también fue solicitada sin que se tenga respuesta alguna todavía.

El transporte marítimo entre Ceiba, Vieques y Culebra estará reservado únicamente para los residentes y trabajadores en las islas municipio.

“Llegamos a un nivel que necesitamos tomar medidas más restrictivas para minimizar los contagios la salud y el bienestar”, dijo la gobernadora, quien hasta hace poco aseguraba que con la rápida reapertura económica no se ponía en juego el progreso que se había experimentado en la isla evitando las infecciones y hasta defendía la reactivación del sector turístico.

Vázquez Garced informó que las decisiones sobre esta nueva mitigación de los contagios con el COVID-19, que tiene como misión evitar el aglomeramiento de personas, serán plasmadas en una nueva orden ejecutiva que será publicada próximamente.

Lee la orden ejecutiva:

Previo al anuncio, un grupo de asesores en diversas disciplinas de la salud proveyó información sobre el aumento en los contagios que se ha registrado desde mediados de junio, justo cuando comenzó a reabrirse con rapidez la actividad económica paralizada desde marzo. Las conclusiones de cada grupo de expertos eran similares: un aumento en la cantidad de infecciones, de hospitalizaciones, de decesos y de positividad en las pruebas que se administran. Esto último implica que el alza en casos no responde a un aumento en los exámenes diagnósticos sino a una mayor prevalencia de la enfermedad.

“Ya para el 28 de junio comienza a aumentar la cantidad de positivos en la isla y, en este momento, ya sobrepasamos el por ciento que dice la OMS (Organización Mundial de la Salud) que se tiene que tomar decisiones”, dijo José Rodríguez Orengo, del Fideicomiso de Salud Pública.

El infectólogo Humberto Guillot, por su parte, advirtió que, si no se toman acciones ahora para mitigar los contagios, se podría alcanzar en poco tiempo unas 1,300 infecciones semanales. Esto es un promedio de 185 casos al día, más que el doble de lo que se registra en la actualidad.

“Si seguimos la tendencia de positividad, vemos que, para mediados de agosto, de seguir esta tendencia, sobrepasaríamos los 5,000 casos confirmados de COVID-19 en Puerto Rico”, dijo Guillot. Desde marzo, cuando se registró el primer caso en Puerto Rico, se han confirmado 3,119 infecciones según el informe del Departamento de Salud de hoy, jueves.

La mayor parte de los nuevos contagios surge entre la población con menos de 30 años, se informó.

“El COVID no se ha ido. Está con nosotros. Está conviviendo con todos los ciudadanos. Tenemos que poner de nuestra parte”, dijo Vázquez Garced quien anunció que está separando fondos adicionales para los municipios y los hospitales privados de modo que tengan recursos para combatir la enfermedad.

La determinación de la mandataria ocurre más de una semana después que se alertara sobre un aumento significativo en los contagios y luego que varios municipios, ante la inacción estatal, adoptaran sus propias ordenanzas con medidas de mitigación como el cierre de playas, rampas de embarcaciones y el establecimiento de un toque de queda más estricto que el que mantiene el gobierno desde marzo, cuando inició la emergencia.

Ayer, miércoles, se reportaron 75 casos nuevos de COVID-19. Esa cifra representa el triple de los 23 casos que se reportaron en el primer día de julio. Del mismo modo, Salud reportó un total de 280 hospitalizados por el virus, la cifra más alta desde el inicio de la emergencia. De ese total, 25 permanecen en unidades de Cuidados Intensivos y 14 están conectados a resporadores artificiales. Hace apenas unas semanas, la cantidad de hospitalizados apenas sobrepasaba una veintena.

Las propias autoridades han estimado que una buena parte de los nuevos contagios están asociados a la llegada de visitantes -turistas y puertorriqueños que viven en el exterior- por lo que, desde el miércoles, el gobierno le requiere a los pasajeros que llegan al aeropuerto Luis Muñoz Marín que presenten los resultados de una prueba molecular de COVID-19 realizada con 72 horas de anticipación al viaje. De lo contrario, los pasajeros deberán llevar a cabo una cuarentena donde se hospeden.

Esta situación provocó grandes problemas en el aeropuerto dado que muchos de los pasajeros ni sabían que debían presentar este documento a su llegada a la isla.

Del mismo modo, ante el aumento de casos, han surgido denuncias por el pobre distanciamiento social y el escaso uso de mascarillas durante las actividades proselitistas asociadas a las campañas políticas de cara a las primarias.