El gobierno anunció que próximamente comenzará un proceso de racionamiento en el área noroeste de Puerto Rico.

Los alcaldes de tres de los siete municipios del área noroeste que enfrentarán interrupciones en el servicio de agua potable a partir del 20 de febrero adelantaron ayer que recomendarán al gobierno que modifique la cantidad de horas que sus residentes permanecerán a secas.

El gobernador Ricardo Rosselló Nevares, junto a parte de su gabinete, anunció que los pueblos de Aguada, Aguadilla, Camuy, Isabela, Moca, Quebradillas, y el barrio Puntas de Rincón tendrán un racionamiento de agua, que puede ser por períodos de hasta 24 horas, a partir de la semana que viene.

Estas zonas reciben agua potable del embalse del lago Guajataca, una de las estructuras más afectadas cuando el huracán María azotó la isla en el 2017.

Durante una mesa redonda en La Fortaleza, Rosselló Nevares precisó que es imperativo tomar medidas cautelares debido al déficit en la precipitación registrado hace meses y que podría persistir hasta mayo, según los pronósticos.

“Y de todos los municipios, 46 han estado experimentado una sequía atípica, lo que significa que comparado con tiempos previos, (la sequía) es mucho mayor. Quince municipios tienen sequía moderada” afirmó el primer ejecutivo.

“Nos compete a nosotros -como gobierno- ser lo más diligente posible, ofrecer toda la información que está a nuestra disposición y tener las estrategias más robustas en caso de que unos eventos de esta índole (menos o ninguna precipitación) puedan ocurrir”, agregó.

De inmediato, los alcaldes de Camuy, Edwin García Feliciano; el de Quebradillas, Heriberto Vélez Vélez, y el de Isabela, Carlos Delgado Altieri, propusieron que el racionamiento no se extienda por 24 horas.

“Estamos proponiendo un racionamiento de ocho horas”, dijo el alcalde de Camuy.

Sus homólogos de Isabela y Quebradillas estarían satisfechos si el racionamiento es por intérvalos de 12 horas.

“Porque cuando dicen (racionamiento) de hasta 24 horas, posiblemente se convierten en 48 horas en lo que el sistema recupera”, sostuvo Delgado Altieri.

El ejecutivo isabelino manifestó su molestia con el anuncio del racionamiento porque, según dijo, había alertado que el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos (Usace, por sus siglas en inglés) extraía demasiada agua del embalse como parte de las labores de reparación por los dañossufridos durante el ciclón.

El Usace tuvo que intervenir de emergencia con el embalse días después del huracán debido a que una de sus paredes socavó por la gran cantidad de agua que recibió, y provocó que se saliera por el aliviadero. El presidente de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), Elí Díaz Atienza, indicó que el Usace espera terminar la reparación en mayo.

Reunión con alcaldes

Este jueves, Díaz Atienza sostendrá una reunión con los siete alcaldes de los municipios afectados. Aclaró que escucharán sus propuestas.

“Tenemos que tomar en consideración escuelas y hospitales”, afirmó el director de la AAA.

Tanto Delgado Altieri como Vélez Vélez temen que el racionamiento impacte negativamente la actividad comercial de sus pueblos.

Por su parte, los alcaldes de Camuy y Moca, José Avilés Santiago, dijeron que sus pueblos no serían afectados económicamente porque el racionamiento no impactaría a todos los residentes.

En el caso de Moca, solo 28,000 de sus 40,000 residentes se afectan porque los habitantes de los barrios Plata y Cerro Gordo tienen pozos. También algunas partes de los barrios Naranjo y María cuentan con pozos, dijo el alcalde.

En el caso de Camuy, solo dos de sus 13 barrios (Piedra Gorda y Puertos) -con aproximadamente 4,500 personas- se verán afectados por el racionamiento de agua.

Los cuatro alcaldes dijeron que ya han delineado un plan de acción, que incluye la distribución de agua potable mediante camiones cisternas, el establecimiento de oasis y orientaciones a la ciudadanía y a empleados municipales para evitar malgastar el agua.

El Municipio de Quebradillas, por ejemplo, adquirió dos tanques cisternas de 6,500 galones, detalló Vélez Vélez.

Mientras que el alcalde de Camuy indagará en la reunión con Díaz Atienza si se puede llevar agua hasta el barrio Puertos desde la planta de filtración del barrio Quebrada y si se puede hacer lo mismo desde la planta de filtros de Hatillo hasta el barrio Piedra Gorda.

El presidente de la AAA, por su parte, dijo que tendrán disponibles 73 camiones cisternas “algunos fijos y otros movibles” para los siete municipios.

Este racionamiento podría ser el primero en anunciarse este año. Rosselló Nevares alertó ayer que los embalses de Cidra y Toa Vaca están bajo “observación” debido al descenso de sus niveles. Explicó que eso significa que se monitorea el patrón de lluvia y de uso de los abonados para saber si hay que tomar medidas posteriormente.

Cuentan con FEMA

Díaz Atienza señaló que buscarán que todos los gastos por concepto de los trabajos relacionados con el racionamiento sean reembolsados por la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, en inglés).

“Se va a estar facturando a FEMA porque esto es todo relacionado con la emergencia. Todo gasto adicional que tengamos que hacer lo vamos a estar pasando a FEMA como parte del efecto del huracán”, apuntó Díaz Atienza.

FEMA, sin embargo, no respondió a un pedido de información de este diario para saber si, en efecto, es viable ese reembolso.

El director de la Oficina Central de Recuperación y Reconstrucción, Omar Marrero, reiteró que tienen en agenda el dragado de los embalses principales del país (Caonillas, La Plata, Carraízo, Dos Bocas y Patillas). Para ello, afirmó, tienen la intención de conseguir hasta $900 millones de FEMA. Ya comenzaron el diálogo con FEMA para incluirlo como uno de los proyectos permanente tras el ciclón.


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