Conferencia de prensa de los alcaldes del área sur y suroeste tras reunión con jefes de agencia y de FEMA. (Jorge Ramírez Portela)

Ponce - La alcaldesa de Ponce, María “Mayita” Meléndez anunció este jueves que los alcaldes de la región sur y oeste afectados por los movimientos telúricos desde el pasado 28 de diciembre solicitarán a la gobernadora Wanda Vázquez Garced que les provea un adelanto del dinero disponibles a través de la Reserva del Fondo de Emergencia.

Meléndez explicó que los fondos son necesarios para cubrir el pareo de 25% que le corresponde cubrir a los municipios según lo dispone la declaración de emergencia firmada por el presidente Donald Trump, en relación con los gastos en los que incurran los ayuntamientos durante esta etapa de respuesta tras los terremotos. El restante 75% es cubierto por la Agencia Federal para el Manejo de Emergencia (FEMA, en inglés).

“Todos los municipios, ustedes saben la condición económica y obviamente vamos a hacer unas recomendaciones a la señora gobernadora para que ese 25%, con los $260 millones que la Junta de Control Fiscal ha permitido que la gobernadora lo utilice, pedir unos adelantos para todos estos municipios, desde la costa sur hasta la costa oeste”, afirmó la alcaldesa.

La primera ejecutiva municipal se refiere a los $260 que la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) autorizó que el gobierno utilice, depositados en la Reserva del Fondo de Emergencia correspondientes a los años fiscales 2019 y 2020. El gobierno podría utilizar ese dinero sin autorización adicional del organismo fiscal y solo para cubrir gastos asociados a la emergencia hasta el próximo 31 de enero.

Las declaraciones surgieron tras una reunión en la sede de la Guardia Nacional en Ponce, citada por el gobierno central para informar a los alcaldes de los municipios afectados por los terremotos, sobre las ayudas federales en proceso.

“Los alcaldes ya hemos adelantado una información que servirá para establecer unos estimados de los gastos que llevamos”, afirmó la primera ejecutiva municipal.

Además de la alcaldesa de Ponce, en la reunión participó el alcalde de Lajas, Marcos Irizarry; el de San Germán, Isidro Negrón Irizarry; el de Guayanilla, Nelson Torres Yordán; el de Adjuntas, Jaime Barlucea; el de Yauco, Luiggi Torres; entre otros.

También estuvieron presentes el secretario de Estado, Elmer Román; el director ejecutivo de la Oficina Central de Recuperación y Reconstrucción (COR3, en inglés) Ottmar Chávez; el coordinador federal de desastres para FEMA en Puerto Rico, Alex Amparo. Además, participaron diversos jefes de oficinas y agencia como el Educación, Familia, Seguridad Pública, Negociado Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres y la Administración de Vivienda Pública.

“Nos explicaron hoy cómo funciona lo que es la declaración de emergencia de desastre, que es categoría B, que incluye los informes que hay que entregar, para el fin de semana poder entonces pasar a otros tipos de declaraciones”, sostuvo Meléndez.

El Gobierno se propone tener listo durante el fin de semana su evaluación preliminar de daños (PDA, en inglés) para determinar la magnitud del impacto provocado por los movimientos telúricos que no han cesado en 14 días.

“Se está haciendo el proceso de evaluación de daños para que ya para este fin de semana la gobernadora pueda solicitar al presidente de Estados Unidos que declare a Puerto Rico una zona de desastre mayor”, afirmó el secretario de Estado.

Una vez Trump el presidente Donald Trump firme esa declaración, comenzará “el proceso de las otras asistencias adicionales para que el pueblo pueda entonces empezar el proceso de recuperación”, explicó Román.

Previo a la reunión, el director ejecutivo de COR3 indicó que el Gobierno había desplegado 13 equipos de trabajo en coordinación con FEMA y los municipios, que tienen a su cargo realizar las visitas a los ayuntamientos afectados y recopilar la información sobre los daños.

“Hay trece equipos que están en la calle, en los municipios haciendo Preliminary Damage Assessment, que van y evalúan los daños para poner a la gobernadora y al Gobierno de Puerto Rico en posición de justificar una declaración de desastre mayor”, indicó Chávez.

Esa declaración es distinta a la declaración de emergencia en vigor desde el martes, que facilita la asistencia de las agencias federales en términos de las necesidades básicas de la población.

Amparo, por su parte, enfatizó en que la isla se encuentra aún en medio de una etapa de emergencia.

“Todavía la tierra está temblando, eso está pasando todos los días en las áreas afectadas, es decir que esto todavía es una emergencia, y en la emergencia nos tenemos que asegura que el gobierno de Puerto Rico, los municipios, igual que FEMA en apoyo, está ayudando a los ciudadanos con las necesidades básicas”, manifestó en declaraciones a El Nuevo Día.

Amparo sostuvo que la evaluación de los daños que ya se está realizando es un paso indispensable para iniciar la asistencia en términos de reconstrucción, una vez haya una declaración de desastre mayor.

“Yo estimoque, en los próximos días, sino antes, vamos a terminar ese reporte, para poder dárselo a la gobernadora”, expresó. En cada equipo, explicó Amparo, hay un ingeniero estructural, así como ingenieros del Gobierno y personal de FEMA con conocimiento sobre los programas de asistencia y los requerimientos.

Luego de la nueva declaración, iniciarían “inmediatamente” las visitas de personal de FEMA casa a casa para la evaluación individual de daños para determinar la asistencia directa a las familias cuyos hogares colapsaron o sufrieron daños. Ese proceso también incluye la visita a los edificios municipales que se han afectado.


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