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Los alimentos, así como el estado de ánimo pueden contribuir a que a un asmático se le descontrole su condición.

Aunque las emociones y estresores, por sí solos, no pueden provocar una crisis asmática, sí son factores que desencadenan y provocan el asma.

Así lo explicó la doctora Ada Mildred Alemán Batista, del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, quien recalcó que llorar y reír mucho puede provocar un episodio de asma, al igual que un enojo muy grande.

Además, la educadora en salud y sicóloga clínica señaló que el miedo que suelen sentir los asmáticos al temer quedarse sin aliento y ante las sibilancias propias de la condición puede causarles ansiedad, al punto de dificultar su respiración.

“Lo importante es que la persona no permita que la condición domine su vida. Para eso tiene que trabajar en cambios en su modo de pensar, además de ejercicios de relajación, de respiración y musicoterapia, entre otras herramientas disponibles”, dijo.

Mientras, la nutricionista Ivonne Angleró explicó que el asma producida por las alergias a alimentos no es común, pero existe. Según dijo, se estima que algunos alimentos les provocan una reacción alérgica a un cuatro a siete por ciento de los niños asmáticos y a menos del dos por ciento de los adultos.

“Pero en estos casos el ingerir el alimento puede ser fatal”, sostuvo al explicar que las alergias o hipersensibilidad a alimentos son las respuestas adversas mediadas por un mecanismo inmunológico.

Aunque Angleró recalcó que cualquier alimento puede causar alergia, dijo que los más comunes en infantes son la leche de vaca, el huevo, el pescado, el maní, las nueces, la soya y el trigo. Agregó que como hay una relación entre la obesidad y el asma, los asmáticos deben cuidar su peso.


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