Decenas de familias tuvieron que desalojar el barrio Verdún por los constantes sismos.

Guayanilla - Aún atemorizados por el terremoto de esta madrugada y sus réplicas, los ciudadanos que optaron por moverse al refugio habilitado por el Municipio de Guayanilla agradecieron las atenciones recibidas hasta ahora y aseguraron que permanecerán en el lugar hasta que sea seguro regresar a sus casas.

Pasadas las 4:00 p.m., en la refugio ubicado en la Escuela Segunda Unidad Gloria María Borrero Ortiz (Macaná) habían unas 200 personas, de acuerdo con el director del plantel, Raúl Rivera, y Magaly Orengo, del Departamento de la Vivienda.

Cuando El Nuevo Día visitó el lugar, las personas estaban cenando arroz con pollo. Voluntarios de la organización Iniciativa Comunitaria servían la comida. Horas antes, los refugiados habían almorzado.

"Vivo en un área inundable, detrás de un río, y estoy en riesgo de tsunami. Me moví de forma preventiva porque esta mañana sonaron las alarmas", dijo Diana Vázquez, de 52 años y quien está en silla de ruedas.

"Nos han tratado muy bien. Nos dieron comida, merienda y agua", agregó Vázquez en compañía de su esposo, José Rodríguez, de 55 años. La pareja vive en la urbanización Villas del Río.

Otra que se movió preventivamente al refugio fue Elizabeth López, de 53 años y quien vive en el residencial Padre Nazario, en el casco urbano.

Contó que llegó con suficiente ropa como para estar dos o tres días en el plantel.

"Todo se me cayó en el apartamento. Desalojé porque vivo alto y el temblor se sintió bien fuerte allí", relató.

Con sus tres hijas de 9, 12 y 16 años llegó Linmarie Meletiche, quien vive en la barriada Guaidía, también en el casco urbano.

La mujer, de 34 años, no tuvo daños estructurales en su propiedad, pero se movió al refugio porque esta atemorizada de que se registren nuevos movimientos.

"Vine para prevenir. He sentido todos los temblores desde que iniciaron el 28 de diciembre. Al menos, aquí estamos más tranquilas y nos están tratando muy bien", dijo Meletiche.

Entretanto, Ruth Muñoz, de 67 años, afirmó que pasará la noche, con su catre, fuera de la cancha habilitada.

"Dormiré al aire libre. Aquí nada se cae. Me siento más segura así", dijo Muñoz, quien desalojó su casa en el barrio Ventún por recomendaciones de profesionales.

"Es bueno ser obediente", sostuvo, al tiempo que su esposo e hijo asentían con la cabeza.

Según Rivera, el refugio tiene una cistera de 12,500 galones, una planta eléctrica con "suficiente diésel", duchas en "óptimas condiciones", catres y un salón para personas con impedimentos.

Al ofrecer información actualizada sobre los efectos del sismo de magnitud 6.4 en suelo peñolano, el alcalde Nelson Torres Yordán indicó que entre las viviendas colapsadas hay varias que estaban cerradas desde el temblor de ayer, Día de Reyes.

"Por eso, le pedimos a la ciudadanía que acepten cuando Manejo de Emergencias les dicen que su residencia no es apta para quedarse. Lo hacemos por su bien", dijo en conferencia de prensa.

Sobre las 15 casas que permanecen cerradas, indicó que tienen grietas que comprometen su estabilidad.

En cuanto a los 120 refugiados -contabilizados hasta la 1:30 p.m.-, explicó que permanecen en la cancha de la Escuela Segunda Unidad de Macaná.

"Estamos habilitando el Centro de Convenciones del barrio Indios para que también sirva como refugio", dijo.

Otras estructuras que colapsaron o experimentaron daños fueron la Parroquia Inmaculada Concepción, el Edificio Casa Dolores, la Residencia Histórica de Sergio Centeno, las escuelas Carmelina Rodríguez y Rafael Dapena, el Hotel Costa Bahía, el centro comercial Santa Elena y el terminal de carros públicos.

Dos semanas sin luz

Por otro lado, Torres Yordán dijo que, según información que le proveyó la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), Peñuelas podría estar hasta dos semanas sin luz.

"(La central) Costa Sur fue afectada por el sismo, pero sabemos del gran trabajo que hacen los compañeros de la AEE", manifestó.

Dijo, igualmente, que espera que la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) les provea generadores para poner en funcionamiento los pozos que suplen agua potable al municipio. Al momento, el servicio de la AAA está inoperante.

El alcalde también dijo que mañana miércoles se habilitarán unidades móviles de salud mental en los barrios Indios, Macaná y Playa. En cada unidad, habrá psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales y manejadores de caso, entre otros profesionales.


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