La excirujana general Antonia Coello Novello recordó a su gran amigo. (semisquare-x3)
La excirujana general Antonia Coello Novello recordó a su gran amigo. (Jorge Ramirez Portela)

Ponce - José Alfredo Hernández Mayoral, uno de los hijos de el exgobernador Rafael Hernández Colón, dijo sentirse conmovido por todas las expresiones de cariño que ha recibido la familia del fenecido mandatario, que será llevado a su última morada poco después del mediodía en el cementerio San Vicente de Paul, de la Ciudad Señorial.

“Desde ayer lo estamos viendo. Es emocionante, conmociona y por eso estoy aquí cuando al momento en que abre la fundación para darle la mano a todo el que venga”, dijo Hernández Mayoral a la prensa al llegar a la sede de la institución en la calle Mayor. A eso de eso de las 9:00 a.m. la fila de dolientes se extendía hasta la calle Sol, donde Hernández Colón tenía su domicilio.

“Ustedes son testigos. La gente habla de su firmeza, de su rectitud. Era una persona extremadamente inteligente, todo lo pensaba y nunca hablaba sin haberlo pensando profundamente”, dijo Hernández Mayoral. “Estaba a varios pasos al frente de todos los demás”.

Mientras Hernández Mayoral hablaba con la prensa, su hijo Pablo José Hernández era recibido con aplausos y vítores de los presentes.

Uno de los que hizo la fila lo fue el artista plástico Antonio Martorell.

Antonio Martorell

“Vengo a ofrecer mis condolencias a la familia del exgobernador y expresar mi respeto. Nunca estuvimos de acuerdo ideológicamente y políticamente, pero aprecio lo que hizo por la cultura. En eso estamos de acuerdo”, dijo el artista, quien, sin embargo, lamentó que el evento La Campechada fuera recortado a un solo día por motivo de duelo en Ponce.

“Lamento que se haya suspendido La Campechada. Estoy seguro que la hubiera apoyado 100%”, dijo Martorell.

El banquero Richard Carrión tuvo acceso al edificio de la fundación antes de que abrieran las puertas al público, pero al salir no quiso hacer comentarios.

“Un gran buen amigo”, sostuvo al ser abordado.

La ex cirujana general Antonia Coello Novello describió a Hernández Colón como un “gran amigo”.

“Estuvo en mi juramentación como cirujana general y siempre que venía a Puerto Rico no me quedaba en hoteles, me quedaba en La Fortaleza”, dijo Coello Novello al recordar cómo en una de sus visitas a la mansión ejecutiva se enamoró de un cuadro “y me lo envió por correo”.

“Con su muerte, Puerto Rico pierde el último caballero de la política”, dijo.

El exalcalde de Ponce por el Partido Popular Democrático del 2005 al 2009, Francisco Zayas Seijo, reconoció que tuvo “altas y bajas” con Hernández Colón.

“Fue un maestro, igual que fue un maestro para todos los populares. Me asesoró mucho en mis cuatro años como alcaldes y en mis cuatro años como presidente de la Comisión de Hacienda (de la Cámara de Representantes)”, dijo Zayas Seijo a El Nuevo Día.  “Le tengo mucho que agradecer y entiendo que, fuera de Luis Muñoz Marín, si a alguien le debemos algo, los populares y todos los puertorriqueños, es a Rafael”.

“Queremos unirnos a la familia. Los conocemos desde chiquito y yo estuve en la primera avanzada de Rafael en 1972”, agregó.

También hizo la fila entre los dolientes el exalcalde popular de Arroyo, Juan Rafael De Jesús Figueroa, quien recordó cómo Hernández Colón lo llamó telefónicamente tras sufrir un accidente de tránsito en el estado de California.

“Estaba con un matrimonio y llegó la llamada de Rafael preguntándome cómo estaba”, contó De Jesús Figueroa.  “Y no lo creían”.


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