Varios gobernadores han denunciado que las pruebas en los CDC tardan de tres a cuatro días en procesar. (AP / Archivo)

Han pasado más de 72 horas desde que el Departamento de Salud envió a los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) en Atlanta las muestras tomadas a los primeros dos casos sospechosos del coronavirus COVID-19 en la isla y aún se desconocen sus resultados.

Una y otra vez, representantes del gobierno habían asegurado que los resultados se recibirían en un máximo de 48 horas. Incluso, el secretario de Salud, Rafael Rodríguez Mercado, manifestó que se comunicó directamente con el CDC para que se le diera prioridad a la isla.

Esto no se ha cumplido.

En Estados Unidos, múltiples gobernadores han criticado la laxa respuesta del gobierno federal a la emergencia causada por la rápida propagación del virus.

Las promesas del gobierno local de tener resultados en cuestión de horas contrasta con lo que ha sido la realidad de la mayoría de los estados, que han denunciado que los resultados que procesan los CDC tardan de tres a cuatro días en estar listos.

De hecho, el director de los CDC, Robert Redfield, indicó el martes a la publicación POLITICO que se pudiera reportar escasez de los materiales necesarios para procesar las pruebas diagnósticas.

La prueba diagnóstica que se utiliza en Estados Unidos fue creada por los CDC y fue distribuida a laboratorios gubernamentales de los estados a principios de febrero. La agencia federal reconoció que los primeros análisis fueron inconclusos y fue necesario modificar el instrumento.

La semana pasada, la oficina del gobernador de Florida reconoció que no cuentan con suficientes pruebas diagnósticas debido a que el CDC no provee los materiales.

La publicación “The Atlantic” publicó el 7 de marzo que solo pudo confirmar que en Estados Unidos se habían realizado pruebas diagnósticas a unas 2,000 personas. Días antes, el comisionado de la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés), Stephen Hahn, había anticipado que para el 6 de marzo se habrían realizado cerca de un millón de pruebas.

Los gobernadores de Nueva York, Andrew Cuomo, y California, Gavin Newsom, han criticado la respuesta del CDC a la emergencia y la poca disponibilidad de pruebas disponibles.

“CDC, despierten, dejen que los estados hagan las pruebas, dejen a los laboratorios privados hacer la prueba, vamos a aumentar lo más rápido posible nuestra capacidad de hacer pruebas para que podamos identificar casos positivos”, expresó Cuomo, reportó “The New York Times” el domingo.


💬Ver 0 comentarios