Torres propone alcanzar un acuerdo con la Cooperativa Aguada Coop para que, igualmente con fondos estatales y federales, terminar algunas residencias en Emerald View y edificar otras en 14 lotes vacíos. (Jorge A. Ramírez Portela / Especial El Nuevo Día)

Yauco – El escenario que viven Elba Iris Vélez Rivera, su esposo Héctor Rivera, de 87 años, y su hija muy bien puede ejemplificar las circunstancias que viven cientos de familias yaucanas: no tienen a dónde vivir y pasan sus días en condiciones inhóspitas.

Pero, según el alcalde del pueblo, Ángel Luis “Luiggi” Torres, hay un plan demarcado.

Elba Iris y Héctor vivían en la comunidad La Joya, en el barrio Barinas. Tras los terremotos de las pasadas semanas, ingenieros del Recinto de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico recomendaron que su residencia, y una decena de otras estructuras en el área, fueran desalojadas, por lo que se tuvieron que mover a la cercana escuela Ana María Negrón, también en La Joya. Ese plantel de nivel intermedio fue clausurado hace dos años por el Departamento de Educación, por encima de la negativa de la comunidad y desde agosto es arrendada al gobierno municipal.

“No es fácil, pero así estamos a ver qué solución pueden conseguir”, dijo Vélez Rivera, también de edad avanzada y quien presenta la mejor cara posible mientras cuida a su esposo, encamado y sufriendo de senilidad.

Los dos duermen en un salón habilitado en el plantel. Las ayudas han sido numerosas de entidades sin fines de lucro, por lo que al menos en ese aspecto, no se queja, asegura la mujer.

La hija de ambos, Virgen Rivera, sin embargo, observa a su madre con preocupación, pero también reconoce que tiene que atender igualmente, como madre soltera, a sus dos hijos, uno de ellos autista. Los tres duermen en un pequeño vagón dentro del plantel.

“Me preocupa ella también. Él (su padre) está encamado y se le dan las ayudas, que han llegado, pero ella, el problema es ella, que es también una persona mayor y soy la única que estoy ahí, pero tengo dos nenes y uno tiene autismo”, dijo la mujer, quien durmió seis días en su guagua junto a sus hijos antes de que le consiguieran el pequeño vagón.

En entrevista por separado, Torres dijo que no puede recostarse en la declaración de zona de desastre firmada recientemente por el presidente Donald Trump y que viabiliza, entre otras cosas, la ayuda individual para ciudadanos como Elba Iris, su esposo y su hija. Torres recordó las vicisitudes que se han vivido en torno a la disponibilidad de fondos federales a través de FEMA.

En Yauco, preliminarmente, 3,647 residencias sufrieron algún tipo de daño y 63 colapsaron. Un total de 437 presentan algún daño estructural, pero no está claro si podrán rehabilitarse.

Solo entre las urbanizaciones Alturas de Cafetal y Cafetal II 27 residencias fueron declaradas pérdida total y el alcalde propuso mover algunos de su residentes a la vecina urbanización Emerald View, lo que provocó una agria reacción, con tonos clasistas, de sus residentes.

Torres propone alcanzar un acuerdo con la Cooperativa Aguada Coop para que, igualmente con fondos estatales y federales, terminar algunas residencias en Emerald View y edificar otras en 14 lotes vacíos. Allí se moverían los vecinos afectados de Alturas del Cafetal y Cafetal II.

En el caso de la treintena de personas residiendo en la escuela del sector La Joya, Torres fue más parco. Dijo que se quedarían allí a corto plazo “pero tiene que haber un plan para otra alternativa”, dijo sin revelarlo, pero señalando que todo depende de si “FEMA va a satisfacer la necesidad” de estos ciudadanos

Torres dijo que hablará del tema hoy con la comisionada residente Jenniffer González para proponerle que fondos autorizados tras el paso del huracán María puedan ser empleados para atender esta necesidad.

Mientras, el gobierno ha anunciado que los residentes del condominio Montblanc recibirán vales de Sección 8.


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