Aunque se anunció como un "servicarro", los ciudadanos tienen que bajarse de sus vehículos y verificar si pueden someter los documentos en el "buzón" o si tienen que anotar a mano información adicional. ([email protected])

Llegaron, entregaron los documentos y se fueron con los dedos cruzados.

Cientos de personas se movilizaron hoy al Departamento del Trabajo cuando supieron que se habilitó un buzón para entrega de reclamaciones para el beneficio por desempleo.

Iban con una mezcla de esperanza y resignación de que así pueda destaparse el atraso en la evaluación de casos y que termine con la angustiosa que inició para cientos de miles de personas desde el comienzo de la emergencia por el COVID-19 en marzo pasado.

"Se quedaron con mi información... Me voy con la esperanza de que me ayuden, no hay más nada", expresó Marcos Pérez, quien llegó desde Loíza.

Indicó que lleva desempleado desde que inició la emergencia del COVID-19 el 16 de marzo y desde entonces ha tratado de resolver uno de los llamados "puntos controvertibles" que la agencia no ha logrado resolver a miles de ciudadanos que han solicitado el beneficio al que tienen derecho.

Temprano en la mañana, la secretaria del Trabajo, Briseida Torres, anunció que los ciudadanos podrían llegar hasta la sede central de la agencia en Hato Rey para echar los documentos de sus reclamaciones en un servicio tipo "servicarro" en un buzón.

El Nuevo Día solicitó entrevistar a personal de la agencia sobre el proceso, pero nadie estuvo disponible.

En declaraciones escritas, Torres indicó que "estas son reclamaciones de personas que están trabajando en horario reducido y requieren del envío de una certificación del patrono de las horas trabajadas y los ingresos devengados".

"Aunque hasta ahora hemos estado recibiendo las mismas por correo postal y correo electrónico, el alto volumen de casos y consultas que recibimos a diario ha provocado un retraso en la atención de estas reclamaciones y los procesamientos de pagos", agregó la funcionaria. "De esta forma, la entrega será directa y en cuestión de días estaremos procesando la documentación".

Sin embargo, aunque sí hay un buzón, el servicio realmente no era un "servicarro", pues el apartado está en la puerta de la entrada del edificio, por lo que los ciudadanos tienen que bajarse de los vehículos y llegar hasta el buzón.

Además, no todo el mundo podía echar los documentos y ya, pues tenían dudas y los empleados necesitaban informarles lo que necesitaban someter, además de solicitarles anotar información que acompañara lo que estaban entregando.

De manera que el proceso concentrado, sumado a la cantidad de personas desesperadas por completar el trámite, provocó que parea el mediodía se formara una fila que casi le daba la vuelta a la manzana.

A eso de las 2:00 de la tarde, el personal de la agencia había logrado agilizar la atención de los reclamantes, reduciendo los turnos de espera a menos de cinco.

Este servicio de entrega de reclamaciones parciales estará disponible en la sede central de la agencia, ubicada en la avenida Muñoz Rivera, esquina con la avenida Domenech, en horario de 7:30 a.m. a 5:00 p.m.

"Las situaciones de puntos controvertibles se seguirán manejando, mediante llamadas directas a los reclamantes. En estos casos, la documentación requerida puede variar y sería solicitada específicamente al reclamante y/o patrono por el agente a cargo de resolver la situación", recalcó la secretaria del Trabajo.

Agregó que durante los próximos días se podrían habilitar medidas similares en las diferentes oficinas locales, una vez se coordinen ciertos elementos de logística y seguridad necesarios para el buen funcionamiento de este proceso, sin poner en riesgo la salud de los trabajadores y los reclamantes.

"Me pidieron la información personal y están gestionado, a ver", manifestó Jorge Reyes, quien quedó desempleado el 16 de marzo y desde entonces el sistema automatizado del Departamento del Trabajo le indica que pasara por oficinas que están cerradas.

"No contestan por teléfono, sale ocupado... Me habían dicho que arreglaron el punto controvertible, pero no se arregló porque me siguen diciendo que vaya a una oficina local. Yo vine porque vi esto en las noticias, pero llevo intentando desde el 23 de marzo", agregó.

Con la misma ansiedad llegó María Díaz, quien había solicitado el desempleo desde antes de la emergencia, pero el trámite de su caso se estancó cuando inició el toque de queda en la Isla.

"Me dicen que tengo un punto (controvertible), pero te dicen que tienes que seguir llamando... Traté por Internet, me enviaron tres números de teléfono y por ninguno me pude comunicar, salía ocupado... Nada, nada", expuso.

"Decidía venir. Ellos dicen que van a ayudar y le van enviar el cheque a cada persona y con su retroactivo. Espero que sí (funcione). Le pido a Dios porque estamos todos pasando por una pandemia y no todos pueden trabajar", afirmó. "Ha sido bien difícil".


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