Los ingenieros coinciden en que es momento de educar sobre la importancia de construir formalmente. Arriba, una casa desplomada en La Esperanza, en Guánica. (GFR Media)

En vías de la recuperación tras los sismos que afectan la isla hace más de un mes, la Comisión Especial de Terremotos del Colegio de Ingenieros y Agrimensores de Puerto Rico trabaja, no solo en la inspección de estructuras potencialmente dañadas, sino en recomendaciones de política pública para que el país responda mejor a estos eventos.

La Comisión, que tiene más de tres décadas de experiencia asistiendo a otros países afectados por terremotos, espera entregar sus sugerencias tanto a la gobernadora Wanda Vázquez Garced como a la Asamblea Legislativa para la atención correspondiente.

“Estamos en un momento histórico de explicarles a las personas que no deben construir sin código, sin inspector, sin planos… hay que cambiar la mentalidad y fomentar la educación. Es momento de decirles a las personas: ‘Consulta a los expertos que saben de esto, busca ayuda y construye de forma segura porque, más que una estructura, es salvaguardar la vida’. Eso es lo más importante”, dijo a El Nuevo Día el presidente de la Comisión, Félix Rivera Arroyo, quien es ingeniero civil y estructural.

Los códigos de edificación garantizan –en teoría– que una vivienda sea resistente a huracanes y terremotos, por ejemplo. El proceso de construcción (diseño, planos, etc.) debe ser liderado por un profesional licenciado, como un ingeniero o arquitecto.

De acuerdo con las inspecciones realizadas hasta el momento, la mayoría de las estructuras afectadas por el terremoto del pasado 7 de enero y sus réplicas fueron construidas informalmente, es decir, sin regirse por los códigos.

Planos modelo

Un señalamiento constante es que la construcción informal en Puerto Rico abunda porque los servicios de un profesional licenciado son inaccesibles para la ciudadanía.

En opinión del presidente del Colegio, Juan Alicea Flores, esa percepción “no es necesariamente correcta”.

“Realmente, lo que es alto son los costos de construcción. Cuando entra un profesional de la ingeniería, también entran criterios de seguridad adicionales y eso eleva los costos. Pero, para dar una idea, el costo de un profesional licenciado es menos del 5% del costo total para una estructura”, dijo Alicea Flores.

Aun así, conscientes de que un 5% puede ser alto para muchas personas, la Comisión recomendará que la Oficina de Gerencia de Permisos (OGPe) tenga disponibles para la ciudadanía, libre de costo, planos modelo de estructuras en concreto diseñadas con los códigos vigentes.

“La construcción informal es un problema de política pública y hay que buscarle solución. Las personas pueden atemperar estos planos a sus solares consultando con un ingeniero y arquitecto… es la forma de garantizar que se construye de forma segura”, expresó Rivera Arroyo.

Alicea Flores añadió que, en las décadas de 1960 y 1970, se hicieron disponibles unos planos modelo, pero se falló en la fiscalización de su ejecución y se siguió construyendo informalmente.

“Esto se hizo antes y ahora tenemos que afinar la parte administrativa, porque muchos de los planos se modificaban y siguió dándose el mismo problema. Ahora, esta alternativa tiene que venir con una amarra adicional. Tiene que haber un ente, sea provisto por el Estado o de otra forma, que garantice que la construcción se hace según los planos. Ese ingeniero inspector no puede desaparecer del panorama”, dijo.

Reforzamiento

Rivera Arroyo y Alicea Flores coincidieron en que no todas las construcciones informales o criollas pueden descartarse. A su juicio, hay “muchos casos” de estructuras que pueden reforzarse y llevarse a cumplimiento con los códigos de edificación.

En esa línea, otra de las recomendaciones de la Comisión es que, como parte de las inspecciones en curso, se determine qué estructuras pueden “llevarse a código”, en un proceso que en inglés se conoce como “retrofitting”.

“Muchas de estas propiedades se pueden salvar o se pueden mitigar los daños, que es lo que se busca al final del camino… que, si viene un sismo de magnitud mayor, no haya pérdida de vidas. Muchas de las propiedades informales se pueden corregir con unas mejoras”, dijo Alicea Flores.

El presidente del Instituto de Ingenieros Civiles del Colegio, José Luis Flores Medina, mencionó, incluso, que existen códigos para corregir grietas en estructuras afectadas por terremotos.

Los tres entrevistados señalaron que las escuelas públicas tienen que reforzarse, particularmente aquellas que fueron construidas con el diseño conocido como “columna corta”. Este es un elemento aceptado en el pasado, pero que ahora es señalado como un riesgo, ya que compromete la integridad de las columnas de soporte.

“Hay que reforzar y atemperar las escuelas a los nuevos códigos (de edificación) que han surgido”, acotó Flores Medina.

En colaboración

Alicea Flores contó que, el pasado 4 de enero, asistió a una reunión, convocada por la gobernadora, en la que puso a disposición del Estado los recursos de la Comisión Especial de Terremotos del Colegio.

“Tras el evento del 7 de enero, nos convocaron nuevamente y conversamos de cómo deberían ser las estrategias y actividades (para atender la situación)”, dijo.

Hasta el momento, el Colegio ha colaborado con la inspección de daños en estructuras públicas, a través del Negociado para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres.

Los ingenieros voluntarios ya han inspeccionado unas 50 estructuras públicas en Ponce, Peñuelas, Guayanilla, Yauco, Guánica, Lajas y Mayagüez.

Según Alicea Flores, entre el medio centenar de estructuras hay “algunas pocas escuelas” –dos en Guayanilla y una en Lajas–, ya que las inspecciones de los planteles están a cargo de firmas privadas contratadas por la Autoridad de Edificios Públicos y la Oficina para el Mejoramiento de las Escuelas Públicas.

“Después de estas inspecciones iniciales, pueden venir otras más detalladas que requieran soluciones de ingeniería. Actualmente, las inspecciones son más generales y lo que estamos buscando es salvar vidas. Estamos usando un formato estándar para todo el mundo”, indicó, entretanto, Rivera Arroyo.

Educación

Aparte de fomentar la educación y orientación ciudadana, Flores Medina resaltó que el Instituto procura que los ingenieros se mantengan “al día” con los avances en los códigos de edificación y temas relacionados.

“Esta parte educativa es muy importante, y capacitamos a los ingenieros con una oferta técnica para que siempre sepan lo más reciente, por ejemplo, en cuanto a los parámetros de sismos”, dijo.

El próximo evento de este tipo será el “Megaviernes civil 2020”, que se celebrará el 3 de abril en el Centro de Convenciones de Puerto Rico, en Miramar.

Flores Medina detalló que los módulos profesionales a ofrecerse serán terremotos, desastres naturales, gerencia de proyectos, estructuras y geotecnia, geomática aplicada, infraestructura energética y recursos de agua y ambientales.

Según Flores Medina, estas capacitaciones permiten que la ciudadanía tenga a disposición más y mejores profesionales licenciados.


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