Task force de médicos nombrados por Wanda Vázquez para atender la emergencia del coronavirus en Puerto Rico. (Captura de pantalla)

El epidemiólogo Juan Carlos Reyes, miembro del grupo asesor de la gobernadora para atender la pandemia del coronavirus COVID-19, reconoció que, sin medidas para evitar la propagación del coronavirus por Puerto Rico, las muertes locales podrían rondar entre las 16,000 y 20,000 personas.

Reyes, sin embargo, explicó que este escenario no es el que esperan dado que las experiencias a nivel internacional muestran que, si se toman medidas agresivas de distanciamiento social, como las establecidas en la isla con la imposición de una cuarentena, el toque de queda y las restricciones en el movimiento de personas, se pueden contener o mitigar los desenlaces fatales por el novel virus.

Se estiman 3.2 millones de sujetos en el país y, a base de la tasa de letalidad que estamos teniendo y los casos confirmados, uno puede tener una idea de que podía ser un escenario de 16,000 a 20,000 muertes si no hacemos nada. Ya nosotros tenemos una ventaja. Ya pusimos una cuarentena, así que no es un escenario sin ningún tipo de intervención… Partir de dos muertes (total que se ha registrado en la actualidad para la isla) que tenemos ahora a extrapolar a las muertes que tendríamos a nivel nacional, es como si saliera una tormenta desde África y predecir que va a pasar por el medio de Puerto Rico”, dijo Reyes, durante una intervención en la televisora del gobierno (WIPR) junto a la gobernadora Wanda Vázquez Garced y el proctólogo Segundo Rodríguez Quilichini, quien lidera los esfuerzos contra esta epidemia en la isla.

En buena medida la propagación es impulsada por la gran cantidad de personas que tienen el virus pero que tienen síntomas leves o están asintomáticos. De hecho, el epidemiólogo estimó que en otras jurisdicciones como China e Italia se estimó que el 86% de las personas con COVID-19 no son detectadas por las autoridades médicas.

La administración de pruebas diagnósticas a pacientes es un reto durante la pandemia, principalmente en los Estados Unidos. No obstante, Rodríguez Quilichini, sostuvo que hoy están repartiendo 500 pruebas a hospitales de Puerto Rico y se espera por la llegada de otras 1,500 adicionales que serán repartidas entre diversas clínicas. Del mismo modo, algunas de estas pruebas se usarán para hacer los estudios que muestren cuánto se ha propagado la enfermedad por Puerto Rico.

Reyes anticipó que con la administración de más pruebas diagnósticas aumentará la cantidad de contagios que se han detectado en Puerto Rico. Según el más reciente informe del Departamento de Salud, unas 64 personas fueron diagnosticadas con la condición.

El alza en los números no necesariamente implicará que los contagios en la isla se están saliendo de control, sino que se están identificando más personas que tienen la infección pero que no han sido diagnosticadas.

“Nosotros esperamos que entre esta semana y la otra haya un alza de casos”, dijo Reyes, quien descartó que se estén ocultando datos sobre la epidemia. “No es el escenario de Nueva York que se dispararon los casos. Es importante recalcar que en el momento en que nos encontramos ahora mismo, partimos de una data que viene detrás de la cuarentena”.

“China y España e Italia nos han demostrado que no han hecho lo que hay que hacer. Busquen la cantidad de gente que ha muerto en esto sitios. No hay pastilla, medicamento especial o milagroso. La única forma de evitar esto es que nos quedemos en la casa”, dijo, por su parte, el jefe del Hospital de Trauma del Centro Médico, Pablo Rodríguez.

La gobernadora, por su parte, anticipó que en la tarde de hoy estará celebrando una conferencia de prensa en la que anunciará los planes para contener los contagios una vez que se complete el periodo de cuarentena inicial que termina a finales de mes. Versiones extraoficiales apuntan a que la funcionaría extendería el periodo de cuarentena pero que cambiaría algunas de las restricciones actuales.

Durante la transmisión de la televisora del gobierno, el infectólogo Humberto Guiot, mostró ejemplos de las pruebas que están administrando a los pacientes que llegan con síntomas asociados al COVID-19. La prueba molecular del virus, que brinda resultados en un periodo de casi ocho horas, se basa en una muestra que se toma desde la cavidad nasal del paciente, área donde se aloja este virus respiratorio. La prueba rápida, que detecta anticuerpos del virus, que podría comenzar a administrarse en los próximos días, tarda unos 30 minutos y se basa en una muestra de sangre.

Del mismo modo, la psiquiatra Karen Martínez recomendó a la población a separar dos periodos del día para mantenerse informados a través de los medios de comunicación confiables de la información oficial asociada a la pandemia y cómo combatirla. Extender el periodo informativo más allá de esas dos ocasiones podría generar ansiedades adicionales a las que provoca la situación. Esto porque, según los miembros del grupo asesor, están luchando contra la enfermedad y contra una epidemia de desinformación.


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