Las expresiones del monseñor Roberto González Nieves (centro) se dieron tras la celebración de la Misa de Ramos en el inicio de la celebración de la Semana Santa. (semisquare-x3)
Las expresiones del monseñor Roberto González Nieves (centro) se dieron tras la celebración de la Misa de Ramos en el inicio de la celebración de la Semana Santa. (Ramón “Tonito” Zayas)

Tras defender la “vida” que llevan las embarazadas en su vientre, el arzobispo de San Juan, el monseñor Roberto González Nieves, hizo un llamado hoy a establecer un nuevo diálogo sobre el tema del aborto -abordado recientemente a través de la discusión de proyecto del Senado 950- en donde se reconozca los derechos de la mujer y, a la misma vez, ver cómo puede protegerse la criatura concebida. 

Sostuvo que la discusión del tema es pertinente, aunque debe ser abordado de forma paralela con asuntos tan esenciales como la erradicación de la violencia de género, la pobreza y sus efectos sociales; y el desarrollo de medidas más justas para la clase trabajadora. 

“Hay que enfocarnos en varios temas…si no reconocemos la dignidad del niño o la niña desde el vientre, eso se traduce en una cultura de lo descartable, porque si podemos descartar a los niños y las niñas en el vientre materno, ya eso nos va anestesiando hacia los otros temas”, argumentó el líder religioso. 

“Aquí estamos ya casi anestesiados hacia los asesinatos. Uno ve las noticias y se queda casi inmune y eso es una gran tragedia, pues que más podemos hacer para ir reduciendo los homicidios, la violencia doméstica, los abusos de menores. Hay que trabajarlos todos simultáneamente”, puntualizó. 

Las expresiones del monseñor se dieron tras la celebración de la Misa de Ramos en el inicio de la celebración de la Semana Santa. Aprovechó la ocasión para abordar otros asuntos, como la corrupción gubernamental, pero también hizo un llamado a aprovechar la fecha para “pensar en un Puerto Rico más humano, distinto”.  

“Es importante custodiar, proteger los derechos de la mujer, los derechos a su intimidad, a su privacidad, sus derechos a procrear, pero también es importante -lo digo con mucha humildad y sin ánimo de perjudicar a ninguna mujer que se encuentre embarazada- que ya ella lleva otra criatura en su cuerpo”, señaló. 

Agregó que las iglesias, al igual que el Estado y la sociedad, tienen la responsabilidad de acompañar a las mujeres que se encuentran en embarazos no deseados o no planificados para que puedan llevar a cabo los mismos. 

El Proyecto del Senado 950 que, entre otras cosas, obliga a toda menor de 18 años embarazada a buscar una autorización de su padre, madre o tutor, para realizarse un aborto, fue vetado por el gobernador Ricardo Rosselló Nevares.

No obstante, la Cámara aprobó irse por encima de la determinación del Primer Ejecutivo, trámite que está pendiente en el Senado, donde no cuentan con los votos necesarios para irse sobre el veto del primer ejecutivo.


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