José Burgos dijo que confía que "un organismo justo e imparcial" examine las alegaciones en su contra. (Gerald López Cepero)

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El comisionado del Negociado para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (NMEAD), José Burgos, le dio la bienvenida hoy a cualquier referido de la Cámara de Representantes sobre su persona, aunque no rechazó categóricamente que se haya perjurado durante un testimonio a puerta cerrada ante la Comisión de Salud del cuerpo legislativo.

"Me enteré por la prensa de la decisión del representante de hacer un referido sobre la investigación que realiza la Comisión de Salud. Como Comisionado, pero también en mi carácter personal, lamento mucho esa determinación. En mi vida profesional, jamás, nunca, se han levantado señalamientos sobre mi desempeño, muchísimo menos sobre mi integridad", dijo Burgos en declaraciones escritas al referirse al representante penepé Juan Oscar Morales Rodríguez.

"A la misma vez, lamento lo que parece evidente ante los ojos de muchos observadores, que me lo han dicho en cada esquina donde voy, que más allá de la verdad que es meritorio encontrar, se han colocado aquí otros elementos que me apenan mucho. Con estos truenos, cada vez será más complicado aceptar entrar al servicio público", agregó el funcionario, quien indicó que se mantendrá en su cargo.

El Nuevo Día solicitó también expresiones de La Fortaleza y del secretario del Departamento de Seguridad Pública (DSP), Pedro Janer, quien es el jefe inmediato de Burgos, pero no se ha recibido una respuesta.

Sin embargo, unas horas después de las expresiones de Burgos, el DSP también envió una declaración de Janer en la que reconoció la entrega del comisionado.

"Como funcionario público que he sido, tanto a nivel federal como estatal, soy una persona extremadamente respetuosa de los procesos investigativos. Mi confianza en los procesos parte de la premisa de que en la búsqueda de la verdad, sólo los hechos puros cuentan", resaltó Janer.

"Si bien cualquier proceso de gobierno tiene espacio a mejorar, no es menos cierto que como secretario del Departamento de Seguridad Pública, me honra contar con un comisionado del Negociado de Manejo de Emergencias y Administración de Desastres de la talla del general José Burgos, una persona que sin necesitar trabajar, acudió al llamado de servicio a su gente y que cuenta con una hoja de presentación limpia, ejemplar y honorable. El general Burgos cuenta con mi aprecio personal, pero también con mi reconocimiento a su extraordinaria trayectoria. Cualquier investigación le reivindicará ante quien tenga dudas", resaltó el secretario del DSP.

Burgos dijo que confía que "un organismo justo e imparcial" examine las alegaciones en su contra. "Estas expresiones no deben ser entendidas como un ataque a la Legislatura, a la que respeto, pero sí mi apreciación sobre un proceso que no ha sido justo", dijo.

Burgos se negó a hacer expresiones ante repetidos intentos de El Nuevo Día cuando la Comisión de Salud circuló un documento en que el funcionario aparecía certificando que el gobierno había recibido el millón de pruebas compradas a la empresa Apex General Contractors. El gobierno no recibió ni una de esas pruebas y Burgos nunca ha querido explicar por qué certifico falsamente la entrega de la propieda.

La Comisión de Salud de la Cámara señaló a Burgos por presuntamente haber cometido perjurio al mentir ante el cuerpo legislativo sobre las verdaderas razones por la cual se canceló la orden de un millón de pruebas de Covid-19 compradas a la empresa Apex General Contractors por $38 millones.

En la vista, que fue a puerta cerrada, Burgos dijo que se canceló porque las pruebas no cumplían con especificaciones de la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, en inglés). El abogado de Apex General Contractors, Juan Maldonado, le habría solicitado que en el documento de cancelación se dijera que fue porque la empresa no cumpliría con la fecha de entrega, pero Burgos le dijo a los legisladores que no accedió a la petición.

A pesar de haber manifestado, bajo juramento, que no accedió a la petición de Maldonado, obra en poder de la Comisión evidencia del perjurio cometido por el general Burgos, toda vez que cursó una comunicación, con fecha del 2 de abril de 2020 a Aaron Vick, donde adjudicó la cancelación del contrato el alegado incumplimiento con la entrega de la mercancía”, reza el informe.

También se narra en el informe que Burgos le dijo a la exsecretaria de Salud, Concepción Quiñones de Longo, que no sabía sobre la entrega de 500 pruebas del laboratorio Quest entre los días 24 y 25 de marzo en la sede de Nmead. Burgos luego reconoció en la vista que no corroboró lo que le contestó a Quiñones de Longo y averiguó con personal de la dependencia de que sí se habían recibido.

Burgos también habría mentido cuando le dijo a la Comisión de Salud que Adil Rosa recibió las pruebas de Quest cuando un correo electrónico que Burgos envió a Quiñones de Longo reveló que fue Mabel Cabeza.

Burgos también aceptó que firmó, por Nmead, la orden de compra de Apex y que lo hizo porque la Oficina de Gerencia y Presupuesto (OGP) y la Administración de Servicios Generales (ASG) ya lo habían hecho. Igualmente, reconoció que fue la persona que solicitó el pago por adelantado a Apex, aunque fue otra funcionaria de Nmead quien firmó esa petición.


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