Las ballenas pueden ser vistas desde la costa con facilidad puesto que miden sobre 50 pies de largo. (Rincon Surf Photos)

ElDepartamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) afirmó hoy, miércoles, que ha recibido reportes de avistamientos de ballenas jorobadas desde el suroeste hasta el noreste de la isla.

De acuerdo con la bióloga marina Grisel Rodríguez Ferrer, quien labora en el programa de rescate de mamíferos marinos de la agencia, el aumento en la población de estos cetáceos se ha registrado por los pasados cinco años por lo que ello puede ser la razón por la cual residentes de Rincón, por ejemplo, reportaran que han visto más ballenas este año que en ocasiones anteriores.

“En efecto, la población de estos animales ha aumentado. Actualmente, el estimado refleja un aumento de 120 a 150 mil ballenas jorobadas a nivel mundial. Entendemos que por eso se han podido avistar tantas ballenas en diversas partes de la isla”, afirmó la experta.

Esta mañana, el alcalde de Rincón, Carlos López Bonilla, informó que varios residentes de su municipio habían reportado un aumento significativo en avistamientos de ballenas jorobadas en las costas de ese pueblo.

“Muchas personas nos han comunicado una presencia de ballenas mayor a otras ocasiones. También los residentes de Rincón, bañistas y surfers frecuentemente están subiendo las fotos de los avistamientos en las redes sociales. Ciertamente es un espectáculo muy bonito”, expresó López Bonilla, mediante comunicado de prensa.

Rodríguez Ferrer explicó que las ballenas jorobadas que llegan a Puerto Rico provienen de la costa noreste de Estados Unidos como, por ejemplo, Massachusetts.

“Cuando ellas perciben que se van quedando sin alimentos comienzan a bajar al sur. Otro de los elementos que utilizan para saber cuándo moverse es el enfriamiento de esas aguas del norte. Una vez ocurre ese cambio en temperaturas ellas comienzan a bajar por toda la costa este de Estados Unidos hasta Puerto Rico”, detalló.

Al llegar a las aguas del canal de la Mona, entre República Dominicana y Puerto Rico, estos cetáceos aprovechan las temperaturas cálidas para aparearse o dar a luz a sus crías.

Usualmente, comienzan a llegar a inicios del mes de febrero y permanecen en las aguas de los pasajes locales hasta el mes de mayo, según la experta.

“Aquellas hembras que dan a luz esperan que su cría se fortalezca un poco y ahí es cuando vuelven a subir al norte como para el mes de mayo”, indicó Rodríguez Ferrer.

Aunque las ballenas jorobadas ya no están en la lista de peligro de extinción, continúan siendo protegidas a nivel estatal y federal por el Acta de Protección de Mamíferos Marinos.

“El que violente esta disposición se enfrenta a una multa de $25,000 y ser procesado a nivel judicial. Dicho estatuto establece que la distancia de cualquier embarcación hasta el animal debe ser de 100 metros o lo que es igual a 300 pies”, detalló Rodríguez Ferrer.

Las embarcaciones que avisten una ballena jorobada tampoco deberán pasar por el frente del animal, sino navegar paralelo al mamífero, según el DRNA.

La bióloga marina exhortó a la ciudadanía a darse la vuelta por la costa para disfrutar del espectáculo natural, pero “respetando las disposiciones de protección”.

La mejor manera de verla es desde la costa porque estamos hablando de un animal de 50 pies. Ellas suelen salir a botar el aire y ahí es cuando vemos lo gigante que es. Se pueden ver desde las playas y así respetamos su espacio”, manifestó.

El DRNA notificó que se mantienen atentos al bienestar de estos mamíferos durante el tiempo que permanecen en las costas de Puerto Rico.

“Nuestro cuerpo de vigilantes está monitoreando que ninguno de estos animales se enrede en alguna trampa de pesca como ha ocurrido en años anteriores”, dijo Rodríguez Ferrer.

Exhortó, a su vez, que cualquier persona que vea algún animal herido o que sea molestado que se comunique al 787-724-5700 al cuerpo de vigilantes.


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