El Negociado Federal de Investigaciones inauguró su nuevo edificio en Puerto Rico con el respaldo del gobierno local.

Con la inauguración de su nuevo edificio en San Juan, el Negociado Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) centralizará funciones con la intención de poder mejorar sus operaciones en la Isla.

Así lo plantearon oficiales de la agencia federal durante la ceremonia de apertura oficial de la estructura de cinco pisos y 155,000 pies cuadrados, ubicado en los predios donde está ubicado el edificio que alberga el Tribunal federal de Distrito de Puerto Rico en Hato Rey.

"Este nuevo edificio es excepcional, está equipado con las herramientas más recientes y tecnología para hacer el trabajo y esperamos que lo haga más fácil", declaró el director del FBI a nivel de Estados Unidos, Christopher A. Wray, quien encabezó la ceremonia de inauguración.

Con la apertura, la principal movida será la consolidación de las oficinas del FBI que estaban en Guaynabo y en el edificio del Tribunal Federal, así como el espacio para los agentes de los Task Force (TFO).

"Con este nuevo edificio, ellos (los agentes del TFO) van a tener con nosotros más herramientas, más recursos, más tecnología para enfrentar las amenazas que todos nosotros enfrentamos aquí en Puerto Rico y las Islas Vírgenes", expresó Douglas Leff, saliente jefe del FBI en Puerto Rico, durante la ceremonia.

Por su parte, la segunda agente al mando de la oficina en San Juan, Luz Ruiz, recalcó que el nuevo edificio permite "que todos nosotros estamos juntos y se pueda facilitar la labor".

"No solamente tenemos a los agentes especiales del FBI, sino que tenemos a los agentes de lo que llamamos el task force de otras agencias, que los tenemos destacados con nosotros y se facilita el intercambio de información", agregó. "tenemos La última tecnología existente para facilitarnos el trabajo".

El edificio fue construido por la Administración de Servicios Generales (GSA), que es la agencia de bienes raíces del gobierno federal.

La administradora de GSA, Emily Murphy, destacó que el edificio tuvo un costo de $81 millones, de los cuales $53 millones fueron pagados en subcontrataciones de firmas puertorriqueñas.

Por su parte, Andrew W. Vale, asistente ejecutivo de la Recursos Humanos del FBI, resaltó que "es uno de los edificios más seguros en el área".

"Fue construido para resistir la más alta actividad sísmica y huracanes categoría 5, lo que significa que puede aguantar vientos de hasta 180 millas", comentó Vale, quien es de origen puertorriqueño. "Puede proteger vehículos durante huracanes y elevaciones en concreto para proteger la instalación eléctrica de cualquier inundación".

"Tiene espacios para que los equipos puedan colaborar y un nuevo centro de ejercicio que cumple con los estándares de entrenamiento requeridos", añadió.

Entre los presentes había funcionarios de otras agencias estatales y federales, así pasados directores del FBI en Puerto Rico, como Luis Fraticceli y Carlos Cases. Bajo el mandato de Fraticceli fue que se conceptualizó el edificio, mientras que con Cases fue que se aprobó la construcción.

En la ceremonia también estuvieron oficiales estatales, como la gobernadora Wanda Vázquez Garced y la comisionada residente en Washington DC.

Vázquez Garced se fue antes de que terminara la actividad, pero durante su mensaje a los presentes manifestó que "este edificio es un símbolo de transparencia, compromiso, trabajo fuerte y resiliencia de nuestros hombres y mujeres en las agencias de ley y orden".

Mientras, González expuso que "el FBI tenía "las divisiones en áreas distintas, lo que dificultaba que tuvieras un trabajo centralizado. El tener una facilidades significa la oportunidad de traer más agentes, más recursos especializados".

"Eso significa que se puedan manejar más casos, como los carjackings, cuello blanco, drogas, de tráfico de menores, y tomando mayor participación en crímenes cibernéticos", afirmó.


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