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El secretario de VIvienda afirma la responsibilidad del uso del dinero asignado y como ha ayudado a mejorar la economía del país.

El Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos (HUD, en inglés) aprobó ayer el plan de acción delineado por el gobierno para el uso de $1,507 millones del Programa de Desarrollo Comunitario para la Recuperación de Desastres (CDBG-DR, en inglés).

A pesar de ese “voto de confianza”, HUD no desembolsará el dinero hasta que la administración de Ricardo Rosselló Nevares detalle qué controles internos tomará para garantizar que los fondos se utilicen adecuadamente.

El secretario de la Vivienda, Fernando Gil, agencia que velará por el uso del dinero, explicó que una vez sometan ese reporte, HUD procederá con el desembolso, lo que ocurriría a mediados de agosto.

“Eso está escrito, y lo que queda básicamente es empezar a someterse, y así dar el ejemplo de cómo nosotros manejaríamos cada uno de los casos en cuanto al desembolso”, indicó Gil en entrevista con El Nuevo Día.

A esos controles internos, explicó el titular de la Vivienda, se suma la designación de un oficial de la agencia como manejador de programas con la intención de agilizar y procurar la calidad del proceso.

“La Oficina de Recuperación también tiene una parte que es hacer visible todos los proyectos, dónde es que están y dónde está el dinero. Va a haber un tercer nivel de rendición de cuentas”, agregó, por su parte, Rosselló Nevares.

Además de los procesos internos que pueda desarrollar el Departamento de la Vivienda, el proyecto congresional que autorizó la asignación de fondos, así como HUD, tienen sus propios requerimientos de fiscalización.

Vivienda tiene a su cargo el programa “Tu Hogar Renace”, y ante las críticas y cuestionamientos que generó esa iniciativa, Gil ordenó auditar sus operaciones.

Énfasis en viviendas

Rosselló Nevares explicó que este dinero -al que le seguirá otro desembolso de sobre $18,500 millones para mitigar la crisis agravada por el huracán María- procurará, principalmente, que familias puedan transicionar de una vivienda informal a una formal.

“Estos programas los ayudan a adquirir títulos de propiedad y les permiten entrar a programas de reconstrucción, relocalización y rehabilitación, que es donde la mayor parte de los recursos se estabilizan”, detalló el mandatario.

En el documento, se destinan $775 millones para la reparación, reconstrucción y relocalización de viviendas, $45 millones para el pago de hipotecas en atraso -hasta un máximo de $20,000- a través de la Autoridad para el Financiamiento de la Vivienda, y otros $36 millones están dirigidos al desarrollo de proyectos de energía renovable para hogares.

También se destinan, entre otras partidas, $12.5 millones para construir viviendas para sobrevivientes de violencia de género y personas sin hogar y $25 millones para la obtención de títulos de propiedad.

“Administrativamente, HUD continúa su revisión del plan de implementación de Puerto Rico, evaluación de capacidady certificaciones financieras para evaluar la capacidad de Puerto Rico para administrar estos fondos y los riesgos asociados”, reza la misiva que ratifica el plan de acción, firmada por el subsecretario de la Oficina de Planificación y Desarrollo del HUD, Neal J. Rackleff.

El diseño del Plan de Acción para la Recuperación ante Desastres no estuvo exento de críticas por parte de organizaciones que señalaron que promovía una visión “desarrollista” que no consideraba el inventario de unidades de viviendas abandonadas y carecía de la integración de la política pública en temas de planificación.

Tanto el gobernador como Gil dijeron que tomaron en consideración algunas de las recomendaciones que obtuvieron en el proceso de comentarios públicos, aunque recordaron que los parámetros para utilizar estos fondos son diferentes.

Los próximos pasos

Una vez ocurra el desembolso de este dinero, la expectativa es que, durante las próximas semanas, el gobierno inicie una nueva fase que permitiría el desembolso de $10,000 millones adicionales.

Para esa fase posterior, se ampliaría el uso del dinero para proyectos de infraestructura y energía renovable. “Tenemos la oportunidad de coger todo este capital y tomar infraestructura débil y hacerla o endurecerla, eso ayuda a la inversión, al desarrollo del modelo energético. Nos permite crear un ambiente de inversión más robusto”, sostuvo el gobernador.

El tercer desembolso de $8,000 millones sería para proyectos de mitigación, como la canalización de ríos.

“(HUD) pronto emitirá una guía que cubra el uso de estos fondos adicionales, y Puerto Rico deberá presentar las enmiendas necesarias y/o los nuevos planes de acción para abordar el uso de estos fondos”, lee la misiva.


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