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Los implantes mamarios de silicón industrial posiblemente cancerígenos que están en controversia en varios países europeos nunca se distribuyeron en Puerto Rico o Estados Unidos pues no están aprobados por la Administración de Drogas y Alimentos (FDA), confirmó ayer la agencia federal.

No obstante, el procurador de la Salud, Carlos Mellado, y varios cirujanos plásticos consultados por este diario indicaron que sí existe un riesgo latente de que puertorriqueñas operadas en República Dominicana, Venezuela y Colombia lleven puestos estos implantes. Según explicaron, en estos y otros países latinoamericanos se distribuyen los implantes hechos por la firma Poly Implant Prothese (PIP), a la que el grupo químico alemán Brenntag confirmó haberle vendido silicón industrial posiblemente cancerígeno.

Brenntag tiene oficinas en Caguas, pero su gerente, Samuel Cruz, no estuvo disponible para entrevista.

Joel Toro, secretario de la Sociedad de Cirugía Plástica de Puerto Rico informó que no tiene estadísticas de cuántas mujeres salen del País para operarse el busto. A su juicio, esto responde a que muchos de estos procedimientos son “clandestinos”, es decir, que las mujeres toman solas la decisión de operarse.

“No consultan a un médico porque saben que les dirá que se operen en Puerto Rico”, añadió el cirujano plástico Antonio Busquets al precisar que las únicas dos firmas aprobadas por la FDA para distribuir implantes en la Isla son Allergan y Mentor.

Señaló que de las 500,000 mujeres que se estima llevan los implantes PIP en todo el mundo, la mitad vive en Latinoamérica. A tales efectos, recomendó a las puertorriqueñas que se operaron fuera del País a visitar un cirujano plástico para cerciorarse de que todo está bien con sus implantes.

A propósito, Mellado mencionó que los implantes PIP tienen 7% más de probabilidad de romperse que los que se distribuyen en Puerto Rico, que tienen 1% de probabilidad. “Al romperse pueden ser nocivos para la salud de las mujeres”, puntualizó.

Fuera de circulación

A principios de los 90, mujeres con implantes de silicón empezaron a tener problemas y a desarrollar enfermedades, como lupus.

La FDA no sabía si estas enfermedades estaban relacionadas a los implantes, así que los pusieron en probatoria. Esto dio paso a los implantes de solución salina.

En el 2007, la FDA aprobó nuevamente los implantes de silicón tras concluir que las enfermedades no estaban relacionadas con estos.

¿Qué hacer si tiene un implante PIP?

Visitar un cirujano plástico con la tarjeta que debieron entregarle en el país donde se operó, que indica el número de serie del implante y el tipo (silicón o agua salina).

Someterse a una sonomamografía o un MRI para determinar si el implante está roto.

Si su implante de silicón se rompe, sentirá que el seno se le “encapsula”. Si es de agua salina, sentirá que el seno se le vacía.


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